El auge del trasplante capilar y de las clínicas low cost están multiplicando el número de procedimientos que persiguen eliminar o diluir la calvicie en una sociedad cada vez más preocupada por la imagen. Sin embargo, los dermatólogos advierten de los riesgos, como infecciones o problemas de la cirugía, que pueden derivarse de una técnica realizada por manos inexpertas, no profesionales o bajo condiciones que no garantizan la seguridad del paciente. Aunque la oferta es amplia, es conveniente que la sociedad conozca los requisitos que los centros de trasplante capilar deberían cumplir para someterse a una intervención y resultados satisfactorios.

En el 47 Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) que se ha celebrado del 5 al 8 de junio en Barcelona, casi 2.000 dermatólogos se han reunido para conocer los avances en esta especialidad y los retos presentes en la sociedad. Uno de ellos es la banalización del trasplante capilar, una técnica quirúrgica no exenta de riesgos que debe realizarse por manos expertas en el área de la tricología, que es la subespecialización de la dermatología que se dedica al estudio del pelo, uñas y anejos.

La sociedad debe de saber que el trasplante capilar no es un acto rutinario, ni está exento de riesgo, ni tiene un éxito 100% asegurado. Este procedimiento requiere, en primer lugar, de un diagnóstico del tipo de alopecia. Si el trasplante es posible, es necesaria una planificación, experiencia y conocimiento adecuados, un seguimiento y un tratamiento posterior. Esto deberá realizarse siempre, independientemente de que sea en clínica de bajo o alto coste.  Hasta que no se comprenda esto, los pacientes están en riesgo de sufrir complicaciones (y […]