Después del verano, la cara es la parte del cuerpo que se ve más castigada debido a la exposición solar y al contacto con el cloro y la sal. Esto provoca la aparición de manchas, deshidratación y pérdida de luminosidad en la piel del rostro. Desde la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) recomiendan, una vez finalizado el verano, retomar hábitos de vida saludables y una rutina de limpieza facial que permita devolver a la piel todas sus propiedades.

(más…)