Sabemos todo lo bueno que el “running” aporta a nuestro cuerpo y también a nuestro bienestar psíquico, sin embargo, el correr en exceso podría perjudicar a las mujeres por el impacto que el movimiento realiza sobre las mamas.

El “running” es el deporte de moda debido a su fácil ejecución y a que no implica gastos. Sabemos todo lo bueno que aporta a nuestro cuerpo y también a nuestro bienestar psíquico, sin embargo, el correr en exceso podría perjudicar a las mujeres por el impacto que el movimiento realiza sobre las mamas. ​

¿Cómo le afecta el impacto de cada zancada? ¿Y si llevas prótesis? Por eso, el Dr. Diego Tomás Ivancich, especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, explica lo que ocurre con el pecho cuando practicamos running y ofrece los mejores consejos para cuidarlo cuando hacemos deporte.

  1. Dolores. Las molestias se presentan porque los senos tienen unos sistemas de sustentación muy débiles al correr o saltar, pero los dolores durante el ejercicio no son causa de ninguna patología.
  2. Nutrición. Es importante para cuidar el pecho disminuir el consumo de café y azúcares. Son aditivos que lo único que hacen es aumentar las molestias en la zona, sobre todo durante la menstruación.
  3. El ligamento de Cooper. Es el ligamento que une la mama al músculo del pecho. Al correr o practicar deportes en los que se rebota, se genera un desplazamiento y distensión de los tejidos y aumenta el riesgo de estiramiento del ligamento de Cooper, lo que provocaría una flacidez prematura en la zona del pecho.
  4. A más talla, más precaución.  Si el pecho es de mayor tamaño, mayor es la inercia y mayor el sufrimiento de los tejidos. En mujeres con un pecho muy grande,  el running es desaconsejable.
  5. El soporte adecuado. Para prevenir, lo más importante es pertrecharse del equipamiento adecuado. Los conocidos como “Sports Bra” son la mejor sujeción para el pecho, ya que mantienen su firmeza y evitan cualquier rozadura o molestia con los aros habituales.
  6. Zapatillas especiales. Es preferible elegir unas buenas deportivas, las que tienen una goma de gel en el talón para que el trote sea más suave y el impacto más soportable para el cuerpo.
  7. Antioxidantes: Están presentes en múltiples alimentos como el aceite, hortalizas, cereales o legumbres. Es una buena fuente de energía pero, además, reduce el daño muscular.
  8. Implantes mamarios. Las mujeres deportistas que han pasado por una operación de aumento de pecho, deben extremar las precauciones y “cuidar” sus prótesis, es obligatorio utilizar ropa deportiva y sujetadores adecuados que ayuden a evitar el cimbreo y movimiento del pecho
  9. Convalecencia. Si una deportista está valorando someterse a un aumento de pecho debe saber que tendrá que reposar el tiempo recomendado por el cirujano y tras el período de reposo podrá volver a la práctica deportiva sin problemas. Para corredoras, el Dr recomienda las prótesis B-Lite, un 30 % más ligeras que las actuales prótesis de silicona pero igual de seguras para el aumento mamario.

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