Con la llegada del otoño, aparece la preocupación por la caída del cabello, pero ¿qué hay de cierto en ello? El Dr. Dorian González, especialista en cirugía capilar de Clínica Planas, nos explica las verdaderas causas de la caída de cabello.

Por lo general, apunta el Dr. Dorian González, los hombres padecen más alopecia que las mujeres. En este sentido, las estadísticas reflejan que hasta un 65% de la población masculina se ve afectada por la alopecia androgénica (una condición hereditaria dependiente de la testosterona), y solo un 20% de las mujeres sufre caída de cabello importante.


Por otro lado, existen diferentes tipos de alopecia en función de la edad: los pacientes escolares y adolescentes pueden verse afectados frecuentemente por alopecia areata (pérdida localizada en algunas zonas de la cabeza); los adultos jóvenes son más propensos a la alopecia androgénica; mientras que las mujeres en edad fértil pueden sufrir caída de cabello por efluvio transitorio postparto y las mujeres de edad media pueden padecer alopecia post-menopausia.

A continuación, analizamos los diferentes factores de caída de cabello:

1. El efluvio telógeno estacional

Nuestro cuerpo se adapta a las diferentes situaciones climatológicas y estos cambios pueden afectar a la densidad capilar y aumentar la pérdida de cabello, especialmente  en primavera y otoño, es lo que se conoce como efluvio telógeno estacional. Es una de las causas más frecuentes en la consulta de medicina capilar, y no es más que el repentino incremento de la caída del cabello, que viene dado porque el cabello que se encuentra en la fase anágena (crecimiento) se salta la fase catágena (transición) y pasa directamente a la fase telógena (desprendimiento). De ahí el nombre de efluvio telógeno, un momento de gran caída de pelo sin una causa aparente. Sucede tanto en hombres como mujeres y es algo temporal que responde bien a tratamientos.

 

2. Cambios hormonales: el embarazo y la menopausia afectan al cabello

La evolución de un embarazo viene dada por un componente hormonal, en el que la placenta produce en grandes cantidades de progesterona. Esta hormona prolonga la fase de crecimiento del pelo y es un inhibidor de la caída. Tras el parto, al perderse el efecto hormonal de la placenta, es muy frecuente que pasados 3 o 4 meses las mujeres puedan notar caída de cabello (efluvio telogénico postparto), que aunque preocupa mucho a las afectadas, es transitorio.

Otro momento sensible para las mujeres es la llegada de la menopausia. En esta etapa los ovarios dejan de producir sus hormonas (estrógenos y progesterona), que son los protectores naturales de las fases de crecimiento del folículo piloso e inhibidores de la caída, ya que atenúan los efectos de la testosterona. En este sentido, al perderse la producción de estrógenos y progesterona, puede manifestarse un mayor efecto de la testosterona, que acaba aumentando la caída del pelo. Esta caída puede estabilizarse mediante tratamiento antiandrógeno para paliar esta mayor actividad de la testosterona.

 

3. Estrés emocional y alopecia areata

Siempre se comenta que el estrés produce caída del cabello, pero lo cierto que por sí solo no es causante de la mayoría de caídas del cabello. No obstante, es un factor de importancia a tener en cuenta en casos de alopecia areata donde, por motivos emocionales, asociados a depresiones y/o alteraciones del ánimo (muerte de un familiar, separación de la pareja, problemas económicos, etc.), la persona puede perder pelo en alguna zona concreta de la cabeza. Esta caída se produce en forma de placas y presenta de forma redondeada (asemejándose a una moneda), pero por lo general responde de manera muy satisfactoria a los tratamientos y se recupera el cabello en el 85% de los casos, pasados 3 – 4 meses con tratamiento médico.

Como comentábamos, el estrés por sí solo no es un agente causante de alopecia, pero si es un añadido que acelera determinados tipos de alopecias, como en el caso de la alopecia androgénetica donde puede acelerar los efluvios.

 

4. Componentes hereditarios

La alopecia androgénica es la causa más frecuente de la caída del cabello y en el 90% de los casos es una condición heredada.

Tal como señala el Dr. Dorian González, existen múltiples herramientas para frenar la alopecia. El primer paso para conseguirlo es un buen diagnóstico por parte de un especialista para detectar el origen del problema capilar, y aplicar así el tratamiento correcto para cada caso. El doctor indicará, según la gravedad, la conveniencia de tomar vitaminas vía oral, antiandrógenos, lociones, infiltraciones (factores de crecimiento, vitaminas, medicamentos y otros). En algunos casos, ante alopecias severas, será conveniente aplicar microinjertos capilares.