La terapia celular, basada en la utilización de células madre, se constituye como una gran promesa en la Medicina, no solo como tratamiento terapéutico alternativo en los grandes quemados sino también como por sus posibles aplicaciones estéticas, como el crecimiento capilar, la reducción de cicatrices y el rejuvenecimiento facial.

Por la Dra. Isabel Sánchez Muñoz, Responsable Biobanco Hospital Universitario de Getafe Fundación Investigación Biomédica

En los últimos años, la Medicina Regenerativa ha suscitado grandes expectativas en la Medicina, en concreto el área de la terapia celular basada en la utilización de las células madre. Las células madre se caracterizan por su capacidad de división, diferenciación a distintos tipos celulares y por su capacidad de autorenovación. Debido a sus características, estas células actúan en procesos de regeneración o reparación de los tejidos del organismo, por lo que pueden ser consideradas una buena alternativa terapéutica.

Aunque a lo largo de estos años se han publicado numerosos estudios realizados con células madre adultas y embrionarias, aún quedan algunos puntos que generan cierto debate como son los procesos de diferenciación que sufren estas células, la posible capacidad tumorogénica o las cuestiones éticas o religiosas, especialmente en aquellas investigaciones donde se emplean células madre embrionarias. Precisamente por esta problemática ética o religiosa, las células madre embrionarias tienden a ser las menos utilizadas.

Células madre adultas como tratamiento alternativo

Las células madre adultas son células madre multipotentes, es decir, tienen la capacidad de diferenciarse a distintos linajes celulares y son las células que se están utilizando más en la actualidad. Dentro de estas células madre adultas encontramos las células madre mesenquimales que pueden aislarse, entre otros tejidos, de médula ósea y tejido adiposo, siendo este último el más empleado por su fácil y bajo coste de obtención. Tras su procesamiento en el laboratorio se obtiene lo que se conoce como fracción vasculoestromal (conocida también por sus siglas en inglés SVF – stromal vascular fraction), formada por una población heterogénea de células madre mesenquimales (MSC), preadipocitos, progenitores vasculares, células inmunes, pericitos, factores de crecimiento y citoquinas que, en su conjunto, estimulan la angiogénesis, previenen la apoptosis y modulan la respuesta inmune. Por tanto, el tejido adiposo supone una de las fuentes más importantes para obtener MSC que puedan utilizarse en el campo de la Cirugía Plástica y la Medicina Estética.

Una de las áreas donde se han utilizado estas células madre como un tratamiento terapéutico alternativo ha sido en los grandes quemados, no solo por su papel en la regeneración de tejidos sino también por el papel que juegan en procesos de hiperinflamación, donde se sabe que las MSC secretan factores moduladores que bloquean la producción de citoquinas inflamatorias tanto a nivel local como sistémico, aceleran la cicatrización de la herida y la neovascularización. Además, se sabe que regulan los depósitos de colágeno y de TGF-β1 (factor de crecimiento transformante beta 1), evitando la aparición de cicatrices hipertróficas, sin olvidar el papel “bactericida” que ejercen en procesos de infecciones y sepsis. En el Biobanco del Hospital Universitario de Getafe, basándonos en las propiedades de regeneración que tienen las células madre, hemos realizado estudios preclínicos en ratones, donde analizamos el comportamiento de un modelo de piel artificial vascularizada que desarrollamos y que contenía MSC, observando que se producía la cicatrización de la herida.

En nuestro centro se llevó a cabo además un ensayo clínico doble ciego randomizado en el que se aplicaron MSC, aisladas del tejido adiposo del propio paciente, en las heridas de los pacientes de grandes quemados, observando también una cicatrización más rápida en aquellas heridas donde se habían aplicado MSC y sin embargo, las heridas tratadas con una solución placebo, su cicatrización fue más lenta.

En los últimos años se han realizado diferentes estudios preclínicos en modelos animales (ratón, rata, cerdo) y clínicos cuyo resultado final ha sido la mejora en la evolución de la herida, angiogénesis, disminución de la inflamación, el dolor y la cicatrización hipertrófica. Aparte de su aplicación en grandes quemados, también se están utilizando en el tratamiento de las fístulas perianales, donde los pacientes tratados con estas células, gracias al potente efecto antiinflamatorio de las MSC, muestran una rápida mejoría y cicatrización de la fístula.

En este área, se han realizado diferentes ensayos clínicos utilizando MSC autólogas (procedentes del propio paciente) y alogénicas (procedentes de donantes) para probar la eficacia y seguridad de la utilización de MSC. Recientemente, ha sido aprobado como uno de los medicamentos (fármaco basado en células madre) que Sanidad empezará a financiar.

Otras aplicaciones de las Células Madre en Medicina Estética

Por último, las MSC también tienen aplicación en el campo de la Dermatología, Medicina Estética y rejuvenecimiento. Dentro de las aplicaciones estéticas, podemos hablar del crecimiento capilar, reducción de cicatrices y rejuvenecimiento facial.

Con respecto al crecimiento capilar, se han realizado diferentes estudios preclínicos donde se ha podido comprobar el efecto de las MSC observándose un incremento del crecimiento del pelo, debido a la activación de las células de la papila dérmica e incrementando la migración y proliferación celular. Con respecto a estudios clínicos, también se han utilizado las MSC observando un incremento en la densidad del cabello tras el tratamiento. En el caso de la reducción de cicatrices, se ha propuesto que las MSC podrían prevenir la fibrosis gracias a sus propiedades angiogénicas y antiinflamatorias. Existen modelos preclínicos donde se han utilizado MSC y se ha observado una reducción del área de la superficie de la cicatriz.

En el envejecimiento, las MSC han mostrado ser una promesa en la restauración de la síntesis de colágeno y disminución de la elastosis. Hay estudios clínicos donde se han utilizado MSC y se han observado los efectos mencionados anteriormente además de un incremento de densidad y grosor de la dermis.

Estos estudios en el campo de la Medicina Estética también han demostrado que la aplicación de las MSC es segura y efectiva.

Hay que destacar que, aunque los resultados obtenidos de la aplicación de MSC, tanto en modelos preclínicos como clínicos, son buenos, se debe seguir investigando y realizando nuevos ensayos clínicos para conocer bien la eficacia de estos tratamientos. De lo que no cabe duda es que el empleo de la terapia celular nos abre un nuevo camino en la Medicina que nos permitirá mejorar o curar muchas patologías.


Dra. Isabel Sánchez Muñoz

Doctora en Biología Celular y Molecular por la Universidad de Alcalá

Responsable del Biobanco del Hospital Universitario de Getafe (HUG), trabajo que compagina con la Jefatura de la Secretaría Técnica del CEIm (Comité de Ética de la Investigación con medicamentos) del HUG y como investigadora en diversos proyectos de investigación de Terapia celular y Medicina Regenerativa, llevando a cabo proyectos relacionados con modelos de piel artificial vascularizada y células madre mesenquimales, con la finalidad de conseguir una herramienta terapéutica alternativa para el tratamiento de las heridas de los pacientes quemados.