FC FACIAL CLINIQUE, especializada en medicina estética facial, acaba de implantar un nuevo tratamiento en sus clínicas: RINOSCULPTURE, una innovadora solución para modificar el aspecto de la nariz sin necesidad de pasar por el quirófano. Se trata de una técnica de última generación que surge para paliar uno de los defectos estéticos que más afecta a la población y que permite resolver el 80% de los casos sin cirugía, a través de un método no invasivo, seguro, efectivo, cómodo y a un precio justo.

 

Para aplicar el tratamiento se utiliza el ácido hialurónico, componente presente en nuestro organismo, compatible y reversible, que además no produce reacciones alérgicas. Actúa sobre la nariz aportando un efecto tensor que proporciona volumen en los ángulos y áreas que se quieren moldear.

 

En las clínicas FC Facial CLINIQUE se efectúa la técnica de RINOSCULPTURE mediante dos puntos de entrada y con microcánulas de última generación para reducir la aparición de hematomas. Asimismo, para eliminar el dolor se realiza con anestesia local infiltrada, asegurando una aplicación muy precisa del producto en las áreas previamente diagnosticadas.

 

Su aplicación permite mejorar los defectos, modificando los ángulos nasales, naso-frontal y naso-labial, rectificando el dorso de la nariz.

 

Aunque inicialmente el tratamiento se ha desarrollado para la nariz, también permite la corrección del mentón y otras áreas en el perfil del rostro consiguiendo unos efectos reparadores sobre el rostro.

 

RINOSCULPTURE está indicado para devolver la simetría a la nariz, rellenar defectos post-traumatismos o estigmas post quirúrgicos, suavizar o cambiar ángulos nasales y la punta de la nariz. Además permite modificar la forma de la giba dorsal del apéndice nasal y levantar la punta nasal unos grados con motivos estéticos, para embellecer el perfil nasal.

 

Los efectos son visibles inmediatamente después del tratamiento y la aplicación del tratamiento tiene una duración aproximada de 30 minutos.

 

Los profesionales de FC Facial CLINIQUE realizan un estudio previo y un diagnóstico en base al que se realizará el tratamiento. Para obtener la máxima efectividad se recomienda realizar revisiones periódicas anuales y repetir el tratamiento cada 18-24 meses.