MARepasamos con el doctor Manuel Ángel Rodríguez Prieto los tratamientos y avances en torno al rejuvenecimiento del cuello, una zona ‘difícil’. Así, y según su exposición en la XXV reunión del GEDET (Grupo Epañol de Dermatología Estética y Terapéutica) de la AEDV,  junto a la toxina botulínica, el AH, los Factores de Crecimiento o el láser CO2 fraccionado, nos encontramos con el bisturí de radiofrecuencia infiltrado en cada arruga, para combatir las clásicas “bandeletas” del cuello. En cuanto a cosmética, Vitamina C pura y retinoides contribuyen a su rejuvenecimiento.

En el proceso de envejecimiento del cuello, la piel sigue los mismos procesos que cualquier otra área foto-expuesta. Sin embargo  tiene una peculiaridad, la aparición de unas “cuerdas” (bandeletas), fruto del envejecimiento de un fino músculo (platisma), que se encuentra debajo y en íntimo contacto con la piel en sus caras anterior y laterales. Es más visible en los movimientos activos de contracción. En ocasiones observamos caras perfectamente conservadas y rejuvenecidas, que asientan sobre un cuello apergaminado. El cuello, como las manos, es  actualmente la mejor fuente de información de la edad real de una persona. El rejuvenecimiento del cuello tiene cierto grado de dificultad, tanto por su localización y movilidad, como por sus características anatómicas. Su localización, no siempre expuesta, hace que determinados tratamientos superficiales (láser, peeling, etc.) sean peor tolerados que cuando se realizan en zonas siempre expuestas, como el rostro. Sus características anatómicas provocan que con mucha frecuencia tengamos que actuar sobre el envejecimiento de las  tres estructuras: piel, grasa y  platisma (músculo del cuello).

 

Arsenal antiedad

Disponemos de distintos tratamientos para rejuvenecer la piel: radiofrecuencia, láser, luz pulsada, peelings químicos o materiales de relleno. Para eliminar la grasa de la papada o submandibular  podemos recurrir a la liposucción clásica o asistida (ultrasonidos, láser, etc.) o lipodisolventes (desoxicolato sódico). Podemos tratar las bandeletas del platisma (las cuerdas que aparecen en el centro y los laterales del cuello) por métodos quirúrgicos, como la platismoplastia o “lifting de cuello”, o no quirúrgicos, con toxina botulínica; o intermedios, con hilos de suspensión.

El Dr. Rodríguez Prieto presenta la técnica para el tratamiento del envejecimiento del cuello en la que combina la sección microquirúrgica de las bandeletas con  un Resurfacing de laser CO2 fraccionado.

“Para rejuvenecer el cuello necesitamos actuar a ambos niveles, el cutáneo y el muscular”, explica el dermatólogo. Para el primero existen diversos procedimientos como peeling, láseres no ablativos o radiofrecuencia, pero yo prefiero el láser de CO2 fraccionado. Es una técnica poco agresiva, con un postoperatorio de unos días y perfectamente compatible con la actividad cotidiana. El numero de sesiones es variable, dependiendo del grado de envejecimiento; generalmente entre 1-3, separados por un mes. Con este tratamiento conseguiremos eliminar manchas, arrugas y producir un tensado de toda la piel. El efecto es visible en los primeros días, pero más evidente meses después (gracias a la síntesis de nuevo colágeno). La duración aunque variable, en mi experiencia diría que es todavía reconocible más de tres años después”.

“Para eliminar o atenuar las bandeletas del cuello tenemos menos opciones. No quirúrgicas y temporales, como las inyecciones de toxina botulínica, que obligan a reinyecciones  cada 4-6 meses; Semipermanentes, como una platismoplastia quirúrgica (el citado lifting de cuello). Yo realizo una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que consiste en realizar una incisión, con un bisturí de radiofrecuencia escondido en una arruga, de menos de 0,5 cm, a distintos niveles, en cada bandeleta, para provocar su relajación. La cicatriz es poco visible, máxime cuando posteriormente utilizo el láser para el fotorejuvencimiento de la piel. El resultado es visible varios años después”.

 

De rellenos e hilos

Rellenos y Plasma: el Ácido Hialurónico y otras sustancias, como el plasma enriquecido con Factores de Crecimiento, en esta zona, es utilizado sobre todo como mesoterapia, para dar una hidratación y luminosidad a la piel.

Hilos Tensores: los hilos tensores tienen como objetivo “colgar” los tejidos “descolgados”. Son útiles para redefinir estructuras, como el borde mandibular, o recoger la piel sobrante de la papada. Son técnicas útiles, muchas veces complementarias, pero que no producen foto-rejuvenecimiento, ni actúan sobre las bandeletas del cuello a un nivel más profundo.

 

Cuidados cosméticos

Lo mas recomendable es el uso frecuente del fotoprotector, para contrarrestar el efecto de la luz UV sobre el envejecimiento. No conviene utilizar productos perfumados para evitar la aparición de esas feas manchas que se localizan en las caras laterales del cuello. Por último hay que elegir productos que tengan como principios activos retinoides y/o vitamina C pura, como rejuvenecedores.

 

 

 

Dr. Manuel Ángel Rodríguez Prieto.

Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital de León y miembro de la AEDV (Academia Española de Dermatología)

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Oviedo.

Médico Especialista en Dermatología y Venereología Médico-Quirúrgica por la Universidad de Valladolid.

Médico Adjunto del INSALUD.

Académico de Número de la Real Academia Española de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología.

International Fellow of American Academy of Dermatology and AAD Association.

Coordinador del grupo de cirugía-Oncología y láser de la AEDV.