La obesidad y el sobrepeso son dos graves problemas de salud con los que la sociedad se ha acostumbrado a convivir pese a los mensajes de alarma difundidos por la comunidad científica que alertan sobre los peligros derivados de los mismos, como son problemas cardiacos y respiratorios, diabetes, hasta trece tipos diferentes de cáncer y, en estos momentos, mayor riesgo frente al coronavirus.

Pero algo está cambiando en la percepción que los españoles tienen de su salud y que está provocando un aumento del 200% de las consultas a profesionales según datos de la Unidad de Endoscopia de la Obesidad del Hospital Universitario HM Sanchinarro. “Nos están contactando muchas personas que quieren perder peso, pero no solo porque estén engordando durante el confinamiento, sino porque se han dado cuenta de que si no lo hacen son más vulnerables frente a la COVID-19 o a cualquier otra epidemia que esté por llegar”, afirma el Prof. López-Nava, jefe de esta unidad.

Según la OMS, cada año mueren, como mínimo, 2,8 millones de personas a causa de la obesidad y el sobrepeso y, en pandemias como la actual, que afecta ya a más de dos millones, el índice de mortalidad de las personas obesas se dispara por los problemas derivados de su enfermedad. “Estamos viendo cómo estas dos pandemias convergen, lo que nos está haciendo tomar consciencia de la gravedad del problema y tomar medidas para atajarlo, este tiempo en casa nos está sirviendo para cuestionarnos cómo queremos enfrentar el futuro, de ahí que estemos empezando a hacer ejercicio y nos propongamos eliminar esos kilos de más con ayuda profesional”, explica el Prof. López-Nava.

Los datos de los pacientes que están requiriendo tratamiento en la Unidad de Endoscopia de la Obesidad del Hospital Universitario HM Sanchinarro revelan que estos están engordando de media un kilo a la semana durante el confinamiento, añadido a su sobrepeso previo. Este aumento de peso y el miedo a no sobrevivir a otra pandemia explican esta creciente motivación por adelgazar, pero el Prof. López-Nava advierte de la importancia de no intentarlo solos: “el 95% de las dietas que se comienzan acaban fracasando, para conseguir resultados reales y duraderos en el tiempo es necesario interferir en el hambre y en la saciedad reduciendo el estómago por endoscopia, o introduciendo un balón intragástrico, más un buen seguimiento nutricional y psicológico durante todo el proceso. En estos momentos la ayuda desde dentro del estómago y el psicólogo de la unidad ayudan a sentar metas realistas y conseguirlas, controlando la ansiedad que esta pandemia está generando en la conducta alimentaria”.

Cada vez existen más apoyos y alternativas para adelgazar, técnicas que, como la endoscopia bariátrica, son muy poco invasivas y consiguen pérdidas de peso rápidas y efectivas. “La ansiedad, la falta de saciedad y la lentitud en la obtención de resultados son los principales boicoteadores de las dietas de adelgazamiento, pero actualmente podemos modificar el estómago a través de la boca, sin cicatrices y de forma muy segura, para reducir el apetito y conseguir unos resultados muy buenos si lo combinamos con ejercicio y buena alimentación”, concluye el Prof. López-Nava.

El Prof. López-Nava es referente mundial en endoscopia bariátrica, destacado por sus técnicas de reducción de estómago por endoscopia como método mejor para combatir la obesidad por vía oral y su experiencia de más de 20 años en el campo del balón intragástrico. Es doctor cumlaude en Medicina y Cirugía, profesor en la Universidad San Pablo CEU y en la Sociedad Americana de Endoscopia Gastrointestinal y ha publicado numerosos artículos acerca de este tema en revistas internacionales. Es miembro de diferentes sociedades científicas internacionales y actualmente participa,a petición de la prestigiosa Clínica Mayo, en la introducción de sus técnicas en EE.UU. y también en países árabes y latinoamericanos.