image002De unos años a esta parte los expertos en cirugía plástica, reparadora y estética son más demandados por hombres y mujeres para las intervenciones denominadas “íntimas” es decir, cirugía vaginal, alargamiento de pene o liposucción de pubis, entre otras intervenciones destinadas a la mejorar de los genitales femeninos o masculinos tanto estética como funcionalmente.

En el caso de las mujeres las intervenciones se centran en labios menores o mayores y la liposucción de pubis, mientras que los hombres recurren con más frecuencia al alargamiento de pene. Se trata de intervenciones relativamente nuevas que no todos los profesionales realizan pero en cualquier caso es importante saber que se trata de una intervención quirúrgica por la que es imprescindible ponerse en manos de un cirujano especialista.

Para el Dr. Miguel Chamosa, Director de la Clínica Chamosa, “hombres y mujeres ya han asumido como normal las intervenciones de cirugía estética de aquellas zonas visibles y ahora quieren mejorar también el aspecto estético o la funcionalidad de sus genitales. De unos años a esta parte podríamos decir que la demanda ha aumentado aproximadamente en un 50%”.

El abordaje del cuidado estético ha dado un giro en los últimos años, cada vez más hombres se preocupan de su aspecto físico aumentando enormemente la demanda de tratamientos faciales, tratamientos depilatorios o intervenciones quirúrgicas estrictamente masculinas.

En el caso de las mujeres, normalizadas ya las intervenciones en zonas “visibles” del cuerpo, se está produciendo un aumento de la preocupación por la apariencia de las zonas íntimas, con cirugía vaginal o liposucción de pubis, y, menos frecuentemente el estrechamiento vaginal o la reconstrucción del himen, que producen los mismos complejos que otras y que, hasta el momento, no eran foco de atención. Así, hay muchas mujeres que evitan ponerse prendas ajustadas por no encontrarse favorecidas. El grado de satisfacción de las pacientes con el resultado es alto, y las cicatrices apenas perceptibles.

En el caso de los hombres, la intervención más demandada es el alargamiento del pene que consiste en la sección del ligamento que une el pene con el pubis para que ópticamente pueda resultar más largo en reposo y no requiere ingreso hospitalario; ocasionalmente se combina con el engrosamiento.

“En general todas ellas responden más a elevar la autoestima de los pacientes o a poner solución a ciertos complejos que a la necesidad de intervenir por motivos funcionales”, asegura el doctor Chamosa.