Ni la tableta de Cristiano Ronaldo ni los cuerpos prácticamente recién salidos de quirófano que exhiben algunas famosas. Ni el exceso de marcación ni ese cuerpo en pleno proceso postoperatorio tienen que ver con los resultados reales de la conocida como Liposucción de Alta Definición o 4D.

Esta técnica, relativamente nueva, tiene poca andadura quirúrgica y aun resulta desconocida para el gran público, que la  identifica por sus aspectos más llamativos.

Para el Doctor Centeno, cirujano plástico, y uno de los mayores expertos internacionales en Lipo4D, el fin último no es la marcación desproporcionada – aunque algunos pacientes así lo soliciten-, sino un resultado natural, tanto en el hombre como en la mujer, “que permita evidenciar de manera sutil las transiciones entre los músculos de esa pared abdominal, mediante luces y sombras, valles y relieves”.

Es decir, que cuando el paciente esté listo para lucir nuevo cuerpo 4D lo que se perciba no sea su paso por el quirófano, sino un aspecto atlético y saludable.

Nos encontramos ante un tratamiento sutil y menos agresivo del contorno corporal que una liposucción normal, según explica el Doctor Jesús Centeno. El empleo de la técnica de ultrasonidos permite, en este sentido, trabajar de forma discriminada sobre la grasa, realizando su extracción tanto a nivel superficial como profundo sin afectar al resto de tejidos. De ahí que se considera a la también denominada Lipovaser como un procedimiento menos invasivo, porque no trabaja sobre los tejidos circundantes: musculatura, piel ni vasos sanguíneos. El sangrado y los restos hemáticos son, asimismo, menores que en la abdominoplastia o la liposucción tradicional.

Con la técnica HD el cirujano plástico puede realizar un dibujo milimétrico de las zonas que desea esculpir, una vez eliminada la grasa sobrante. El varón solicita, explica el director de Sensabell Plastic Surgery, la escultura del torso, aunque también se puede llevar a cabo la marcación en espalda baja, pecho, cuello y papada. La mujer, por su parte, demanda también el abordaje del abdomen, así como de los brazos, un zona muy considerada en plena época fit-girl, en la que se buscan los llamados “brazos Reina Letizia”.

En cuanto a los candidatos, no vale cualquiera, o, al menos no vale cualquiera que desee obtener un buen resultado y mantenerlo. A la hora de entrar en un quirófano para someterse a esta intervención se debe contar con ciertas premisas: la de tener un cuerpo habituado al deporte y el compromiso de mantener este hábito, así como el de una alimentación saludable. Además, y en cuanto a la edad, el cirujano explica que, aunque podría realizarse hasta los 60 años, la edad límite del paciente ideal se fija en los 45. El motivo no es otro que la juventud, momento en el que nuestro colágeno presenta una calidad que otorga una firmeza óptima a los tejidos.

Sobre el  “antes y después”, si hablamos de LipoHD hay que esperar, justo lo que no han hecho algunos rostros conocidos en televisión. Lo advierte Jesús Centeno: el proceso postquirúrgico de la operación necesita su tiempo y lleva sus cuidados, como el masaje con drenaje linfático, la radiofrecuencia y el ultrasonido externo. Entre el tercer y sexto mes se comienza a vislumbrar el efecto definitivo de la marcación, que no se apreciará del todo hasta pasado el año.