Los trastornos de ansiedad son una patología que sufren miles de personas en todo el mundo. Según los últimos estudios, la ansiedad es, con diferencia, la condición psiquiátrica más común en Europa, con una prevalencia del 14%, siendo las mujeres en la mayoría de las ocasiones el colectivo más afectado. Pese a todos estos preocupantes indicadores, los datos reflejan que estas patologías no sólo están infra tratadas, sino que, además, los pacientes no recurren a los especialistas, ni hablan sobre el problema por miedo a ser estigmatizados. Esto provoca que muchas personas recurran a la automedicación a través de fármacos, cuyos efectos secundarios empeoran su calidad de vida y no están indicados para el tratamiento de su patología.  

Además, la anómala situación que estamos viviendo debido a la pandemia, ha provocado una situación generalizada de estrés poblacional cuyo impacto psicológico parece ya indiscutible. Según el último informe elaborado por la consultora Affor, el 42% de la población encuestada presenta síntomas de ansiedad, y el 27,3% siente que su salud ha empeorado en las últimas semanas.

El pasado 10 de octubre se celebró el día mundial de la Salud Mental y, ahora más que nunca, parece imprescindible recordar la necesidad de cuidar de nuestra salud mental sean cuales sean las circunstancias. El ritmo frenético al que nos sometemos a diario y la situación de estrés general que produce la pandemia, se convierten en el caldo de cultivo perfecto para enfermedades mentales como la ansiedad que. de forma silenciosa, se van apoderando de nuestra calidad de vida y salud mental.

La ansiedad es la respuesta que nuestra biología, nuestra mente y nuestro físico da ante la percepción de amenaza. Cuando llegó el virus nos dimos cuenta de que la ansiedad que la gente llevaba mucho tiempo sufriendo era una respuesta a ese miedo que las personas tienen al fracaso, a la pérdida o a hacer el ridículoPatricia Ramírez, Psicóloga experta en ansiedad

La ansiedad, cuando va más allá de un hecho puntual, no solo un ataque que sucede en un momento crítico, ni “esos días malos”, sino que se convierte es una enfermedad crónica que, si no es tratada a tiempo, puede llegar a ser una patología mucho más severa. Para hacerle frente es importante incorporar hábitos saludables a nuestro estilo de vida, pero, sobre todo, es fundamental recurrir a tratamientos médicos que nos faciliten su superación.

“La ansiedad es un mecanismo de acción natural de nuestro organismo, nos pone en alerta ante situaciones de incertidumbre y eso es algo bueno y natural, sin embargo, la ansiedad se vuelve patológica cuando la preocupación ante esta incertidumbre es irracional y desproporcionada”, declara el Dr. Vicente Gasull, coordinador del grupo de salud mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).“Por eso, es importante que los pacientes aprendan a identificar las diferencias entre el miedo natural y la ansiedad, porque solo así podrán detectar estos trastornos a tiempo y comenzar un tratamiento adecuado”.

Como comenta Gasull, en la mayoría de los casos, la ansiedad leve no es tratada porque no se reconoce o no hay opciones eficaces ni seguras para su tratamiento. Por eso, el grupo Schwabe, con más de 150 años de experiencia en el mundo de la salud, ha desarrollado Lasea®,un nuevo medicamento de origen natural y que no necesita receta, que ha demostrado su eficacia y seguridad a través de ensayos clínicos, supone un nuevo enfoque en el tratamiento de esta enfermedad.

Su principio activo, Silexan®, extraído de las flores de Lavanda angustifolia, actúa reduciendo los principales síntomas de la enfermedad: nerviosismo, irritabilidad, preocupación excesiva y pensamientos recurrentes, para recuperar la calidad de vida y la tranquilidad, sin que el paciente se tenga que preocupar por los efectos secundarios de su tratamiento.

Lasea® es un medicamento a base de plantas para el tratamiento de los síntomas transitorios de la ansiedad con aceite esencial de Lavandula angustifolia Mill, está indicado para personas mayores de 18 años. Antes de tomar este medicamento, lea sus instrucciones y consulte al farmacéutico.

Es muy común que asociemos los síntomas de la ansiedad al estrés que el ritmo de nuestro día a día nos produce: recoger a los niños del colegio, cumplir expectativas laborales, sociales y familiares, tratar de multiplicarnos para llegar hasta donde no podemos… y de esta forma terminamos normalizando los síntomas y quitándoles importancia. Sin embargo, hay una gran diferencia entre el estrés de un momento puntual, y sentir una preocupación desproporcionada e irracional en el día a día, eso es ansiedad, no estrés. Y la ansiedad es una enfermedad silenciosa que ha crecido exponencialmente en los últimos años y que no debemos normalizar, ni restarle importancia. Por eso, es fundamental una detección temprana y un tratamiento médico, porque no es natural que los problemas sean siempre más grandes dentro de tu cabeza, lo natural es tratar los síntomas de la ansiedad de forma segura y eficaz.