guilarteCatalogada dentro de los lipofilling, esta técnica facial emplea algo más que grasa para desplegar sus beneficios en forma de reducción de ojeras, mejora de las arrugas de rostro y escote y regeneración cutánea. El Doctor Rubén García- Guilarte analiza las virtudes de la que considera la mejor técnica en términos de revitalización facial.   

Luchar contra la degeneración cutánea: arrugas, ojeras, pigmentaciones, flaccidez… Es el objetivo de Nanofat, que consiste en la inyección de las células madre existentes en el tejido graso del propio paciente pero no de los adipocitos. “Nanofat permite aislar con éxito estas stem cells, responsables finales de la regeneración de los tejidos, para inyectarlas después de forma rápida, limpia y eficaz”, asegura el Doctor Rubén García- Guilarte.

UN PASO MÁS

Todos los depósitos grasos  existentes en el cuerpo están compuestos por una porción de grasa y una porción estromal conformada por colágeno intercelular, vasos sanguíneos, sustancias de comunicación intercelular, hormonas y una ingente cantidad de células madre. De hecho, el material estromal contiene 500 veces más células madre que la médula ósea, lo que hace que su poder de regeneración sea el mayor del organismo humano.

En los lipofilling tradicionales se emplea exclusivamente la porción grasa, que también contiene células madre aunque en mucha menor concentración. “Gracias a una nueva tecnología, Nanofat permite por fin emplear exclusivamente el material estromal, mucho más potente en términos de regeneración cutánea. Pero es que además facilita una transferencia más precisa y eficiente de las células madre, ya que el líquido estromal puede ser inyectado a nivel cutáneo, no así la grasa que debe inyectarse a nivel subcutáneo”, asegura García-Guilarte. Por eso Nanofat no debe considerarse un injerto graso, pues trasciende a este término.

NANOFAT, LA TÉCNICA

Paso a paso

El Nanofat debe llevarse a cabo por un cirujano, dado que requiere de  un proceso quirúrgico.

1 Liposucción. El cirujano debe extraer unos 10 cc de grasa del propio paciente. Generalmente lo hace del abdomen o la cara interna del muslo. Se trata de una cantidad tan pequeña, que la técnica solo requiere de anestesia local.

2. Emulsión. Una vez extraída, la grasa se emulsiona a través de dos jeringas al pasar el contenido de una a otra para posteriormente filtrarla con una malla especial y así aislar la porción estromal.

3. Inyección. Esta porción estromal es inyectada directamente a nivel cutáneo para que se produzca una estimulación natural de los tejidos.

Candidatos:

“Es una buena técnica preventiva y un excelente tratamiento para pacientes con cierto grado de degeneración cutánea en forma de arrugas, pigmentaciones, flaccidez… De hecho son estos últimos los que observan resultados más nítidos”, explica el cirujano plástico. Las zonas que mejor responden son:

1. Arrugas faciales, cervicales y/o del escote.

2. Decoloración de las ojeras.

3. Revitalización y rejuvenecimiento del rostro.

Resultados

Los definitivos se observan 8 meses después la intervención (el tiempo que tardan las células madres en estimular los tejidos cutáneos de forma natural) en forma de una mejora generalizada de la piel: mejor tono, una coloración más homogénea, una disminución de las arrugas….

Tiempos. El doctor Rubén García-Guilarte recomienda someterse a esta técnica una vez al año.

Nanofat puede combinarse con toda clase de tratamientos faciales.

INJERTOS DE GRASA PER SE

Estas técnicas emplean la porción de grasa (no la estromal) con la intención de rellenar depresiones o aportar volúmenes. Requieren de un injerto a nivel más profundo (subcutáneo) y se dividen en función de la cantidad de grasa a transferir:

MACROFAT (Macro-injerto). Empleada para otorgar volumen a zonas extensas, como el glúteo, la mama o los gemelos, este tipo de lipofilling requiere del empleo de cánulas de hasta 5 mm para llevar a cabo la liposucción y posteriormente inyectarlo con cánulas igualmente muy gruesas.

MICROFAT (Micro-injerto). Requiere de una liposucción con cánulas de hasta 2 mm y se emplea para aportar volumen a ciertas zonas del rostro como los pómulos. “A día de hoy la supervivencia de estos injertos es mucho mayor, ya que sólo se reabsorbe el 30%, de la grasa implantada.

SNIF o SHARP NEEDLE INTRADERMAL FAT GRAFTING (INJERTOS CON AGUJA EN PLANO INTRADÉRMICO). Se emplean cantidades pequeñas de grasa y son inyectables en el plano intradérmico con agujas de 23 G o intramusculares.

Empleada para rellenar arrugas de rostro, cuello y escote, esta técnica es sustitutiva de rellenos faciales como el ácido hialurónico.