Siempre que dediquemos nuestras vacaciones, o, al menos una buena parte de ellas, a cuidarnos tras la intervención. Hablamos de la operación tradicional, realizada en quirófano y bajo anestesia general, y que corrige la posición y volumen de los tejidos que se han descolgado y/o atrofiado durante el envejecimiento.

 

Según explica Jesús Benito Ruiz,  presidente de los cirujanos españoles reunidos en la AECEP, en función de la extensión del lifting realizado, se precisan entre siete y quince días de recuperación, incluida de baja médica. Es el tiempo que tardan en desaparecer la inflamación y las equimosis ( los morados). Tanto estos, aclara el doctor, como las cicatrices resultantes, que pueden tardar meses en blanquearse, logran, no obstante, disimularse con maquillaje.

 

Más allá de los signos visibles, el experto insiste en que nos encontramos ante un procedimiento que requiere un buen postoperatorio, puesto que aborda las estructuras profundas: la capa fibromuscular que envuelve cara y cuello (SMAS), el músculo cutáneo del cuello, el platisma y la grasa facial.

El lifting cérvicofacial reposiciona y reestructura, también la piel, eliminando la sobrante. Además, en palabras del presidente de Aecep  “Corrige muy bien el cuello, especialmente el tercio superior y el ángulo entre mandíbula y cuello, redefine la mandíbula, eleva el tercio medio facial resaltando el pómulo y sube las cejas, especialmente la cola de las cejas, en las mujeres.”

 

Cuando, además del reposicionamiento y tracción del (SMAS) se da volumen a la cara mediante tejido graso del propio paciente se habla de reestructuración tridimensional.

 

Otras técnicas complementarias , que pueden ser previas a la operación, matiza Benito Ruiz, pueden ser la suplementación de colágeno y el empleo de láser para mejorar las arrugas finas y tratar la zona perioral. También resultan eficaces los rellenos de acido hialurónico (si no se usa grasa) para surcos y arrugas periorales y la toxina botulínica para el tratamiento de musculatura frontal. Para el mantenimiento de resultados, doctor recomienda la radiofrecuencia o el láser q-switch.

 

CUANDO EL LIFTING SE NOTA…PARA MAL

 

Broncearse en exceso y fumar, por otro lado, pueden condicionar los resultados de esta operación, puesto que depende en gran medida del estado de la piel de la persona que entra al quirófano. En los casos señalados, “la piel de fumadores y de adictos al sol es mas difícil de tratar y los resultados son menos satisfactorios”

 

También están muy condicionados los cirujanos en el caso de segundas e incluso terceras intervenciones. Pacientes que quieren someterse a un lifting secundario o incluso terciario, explica el doctor, o que acuden a consulta con un rostro demasiado tratado, a veces  voluminizado mediante la técnica antes mencionada del lipofilling y más frecuentemente con otro tipo de rellenos e hilos tensores.

 

Es el caso de algunos famosos a los que se nota, sin duda, su paso por el quirófano. Personalidades públicas que se han sometido al bisturí, en un procedimiento con mala indicación de la técnica y  de resultados poco naturales lo indican también estigmas del mismo: cicatrices anchas y visibles, deformidad en la oreja, perdida de piel. Lo fundamental en estos casos, explica el presidente de la Asociación Española de Cirujanos Plásticos y Estéticos es evitar la tracción excesiva de la piel o confiar en un simple lifting cutáneo ya que la piel no tiene entidad suficiente para soportar la tracción.