Imagen 1El Dr. Jaime Tufet, director médico de la Clínica Tufet, explica las soluciones que podemos aplicar a un problema cada vez más común tras el verano y las exposiciones prolongadas al sol.

El melasma es muy frecuente en mujeres, durante sus años reproductivos y sobre todo en pieles más oscuras.

La predisposición genética es una de las causas principales, más del 30% de las personas afectadas tienen antecedentes familiares de melasma. El mecanismo desencadenante puede estar relacionado con la presencia de receptores de estrógeno en los melanocitos que son estimulados para que  produzcan más melanina.
Existen otros factores predisponentes como medicamentos, disfunción de tiroides, de ovarios, productos cosméticos, estrés y el de más importancia: la exposición prolongada al sol o a los rayos UVA.

Tratamiento del melasma

Los síntomas del melasma se limitan al aspecto cosmético sin ninguna evolución hacia algún tipo de enfermedad. Es importante combinar una serie de tratamientos estéticos para potenciar los resultados y difuminar lo máximo posible la mancha en la piel.

  • Debemos disminuir la exposición solar y utilizar siempre un filtro solar alto.
  • Utilizar con asiduidad cremas despigmentantes que lleven en su composición Vitamina C, ácido kójico, derivados de regaliz y flavonoides.
  • Peelings de ácido salicílico, retinoico, kójico o azelaico.
  • Láser fraxel dual.
  • Tratamientos orales de vitaminas y aminoácidos.
Evolución del melasma

El tratamiento tiene como objetivo aclarar la intensidad de la hiperpigmentación, reducir la extensión del área afectada, evitar la recurrencia y educar al paciente sobre la prevención de los factores de riesgo. El melasma puede permanecer durante todo el período fértil de la mujer apreciándose más o menos intenso en función del estímulo que genera el agente desencadenante.

El melasma puede desaparecer por si solo en cualquier momento y sucede cuando el desencadenante del aumento de producción de melanina disminuye.