• miLa implantación del microscopio en el campo de la odontología permite la aplicación de tratamientos menos invasivos y más respetuosos con las zonas sanas de la boca. Los últimos avances tecnológicos han sido un importante revulsivo en la implantación de nuevos tratamientos médicos en el sector sanitario. Junto a la cardiología y la neurocirugía, especialidades médicas pioneras en su uso a la hora de diagnosticar y tratar las diferentes enfermedades a ellas asociadas, la odontología es uno de los campos en los que más ha influido la introducción de las nuevas tecnologías médicas.En concreto, la implantación del microscopio ha cambiado por completo la forma de entender la odontología, facilitando el diagnóstico médico y dando lugar a nuevos e innovadores tratamientos bucodentales. De hecho, gracias a su uso “ahora es posible realizar diagnósticos mucho más precisos de las patologías relacionadas con el sector dental, puesto que nos permite explorar zonas de la boca de forma mucho más detallada, a un nivel en que no pasa desapercibido prácticamente nada, a nivel microscópico” explica el Dr. Alfonso García Pérez, director médico de la clínica Noxadent.Utilizado en todas las especialidades odontológicas, es en la cirugía y en los tratamientos estéticos donde el uso del microscopio despliega todo su potencial. Y es que es importante señalar que, gracias a su capacidad de magnificar los espacios más pequeños de la boca, los odontólogos ahora “pueden trabajar con mucha mayor precisión, utilizando procedimientos menos invasivos a los empleados en el pasado”, especifican desde Noxadent.

    Precisamente, una de las mayores ventajas de utilizar el microscopio en la cirugía y los tratamientos estéticos es que permite realizar tratamientos mucho más conservadores y seguros, especialmente en los casos de las microcirugías bucales. Según el Dr. García Pérez es en este tipo de operaciones donde “la luminosidad y la magnificación de la zona afectada resulta fundamental a la hora de asegurar que durante el abordaje quirúrgico no se dañen partes sanas de la boca”.

    Ahora bien, es fundamental que los profesionales de la odontología reciban una formación específica que les permita realizar adecuadamente las cirugías y tratamientos bucodentales con microscopio. El motivo radica en que “no solo modifica la forma y la postura que debe mantener el odontólogo durante la intervención, sino que el uso del microscopio conlleva la utilización de un nuevo instrumental que es necesario dominar para garantizar el éxito de la intervención” afirman desde Noxadent.

    Una aplicación tecnológica que, en el campo de la odontología, ha dado como resultado tratamientos mucho más eficaces, seguros y conservadores con las zonas sanas de la boca, al facilitar la implantación de procedimientos mínimamente invasivos y mucho más precisos a los existentes antes de la utilización del microscopio en el sector bucodental.