No se trata sólo de mitos, sino también de bulos, exageraciones, falsas expectativas y de presunciones que, en muchos casos, dificultan la percepción real de una especialidad médica siempre al alza.

Prótesis que explotan en los aviones, extracción de costillas flotantes, implantes que dificultan la lactancia materna,…Son algunos de los grandes mitos relacionados con la cirugía estética, creencias que van aumentando medida que se implementan nuevos procedimientos y técnicas .No se trata sólo de mitos, sino también de bulos, exageraciones, falsas expectativas y de presunciones que, en muchos casos, dificultan la percepción real de una especialidad médica siempre al alza.
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Para los protagonistas, los cirujanos, en este caso reunidos en la AECEP, Asociación Española de Cirugía Plástica y Estética, la dimensión mediática de su trabajo no debe ocultar su capacidad reparadora y sanadora. Los avances médicos en esta disciplina, aseguran, no deben quedar ensombrecidos por sucesos aislados o intervenciones sorpresa de las estrellas de Hollywood.

Otra dificultad con la que estos expertos se enfrentan cuando su trabajo es valorado socialmente es el punto de partida, a veces basado en ideales de belleza estandarizados, en modas y , de nuevo, en creencias erróneas.

Más allá de los cánones de armonía de cuerpo y rostro, la belleza es única e individual, por lo que cada paciente debe abordar su futura intervención con el especialista, no sólo desterrando falsos mitos, sino con algunos datos básicos sobre la mesa de la consulta. Para el doctor Benito Ruiz, presidente de los cirujanos de AECEP, estos son algunos imprescindibles para pasar por el quirófano:

  1. 60-90-60, ¿ las medidas perfectas? Son las que de forma estándar se han considerado, pero no son sinónimo de perfección ,asegura Jesús Benito. Lo único que indican es un equilibrio, y dependiendo de la altura de la paciente puede ser que no sean adecuadas. Hoy día ,además, ya no están de moda porque también va en función de las culturas. Por ejemplo, esta más de moda buscar cinturas más estrechas, con bustos y caderas más anchas
  1. La impronta o “huella dactilar de la mama” es el aspecto más relevante a tener en cuenta a la hora de realizar un aumento de mamas. La complexión física de cada mujer lo es también, pero lo que más tiene en cuenta el cirujano son las medidas de la mama o huella. La paciente, explica el experto, puede ser muy ancha de tórax pero tener un diámetro estrecho de la mama, y eso condiciona la anchura del implante a colocar
  1. El cambio hormonal femenino está estrechamente ligado a la retención de líquidos. Especialmente en la menopausia se puede producir una redistribución de grasa, que se acumula en la zona intrabdominal, lo que hacer que se pierda cintura. Ambos aspectos producen la sensación corporal de que se “ha ensanchado”, de que se ha ganado volumen.
  1. “Las mamas son hermanas, no gemelas”. Con esta afirmación explica el cirujano que el pecho femenino es casi siempre desigual. Una mama no es igual a la otra en el 90% de los casos y la mayoría de las mujeres no lo saben hasta que se operan.
  1. Una forma no armónica de las piernas no se puede corregir en su totalidad, ya que es imposible abordar la estructura ósea. No obstante, según explica el doctor, si se puede mejorar mediante la reducción del volumen y el abordaje del contorno a través de la liposucción. Pantorrilla y muslos son también susceptibles de mejorar aumentando su volumen con el uso de implantes o injertos de grasa . En caso de flaccidez, especialmente en muslos la solución es mucho más difícil y obliga a hacer dermolipectomias( eliminación del exceso de piel y grasa) con grandes cicatrices.
  2. Los liftings son siempre mas complicados en las tipologías extremas: pacientes muy delgados con piel muy castigada por el sol y el tabaco o en personas con cara muy redonda y sobrepeso. A la hora de entrar al quirófano intervienen muchos factores, desde la calidad de la piel, la cantidad de grasa profunda, la estructura ósea, todo determina que el resultado sea mejor o peor.
  1. Y sí, por supuesto, la edad influye, pero a los 70 también se pueden corregir arrugas del rostro. El lifting facial es válido para cualquier edad avanzada. La cuestión es que quede armónico con resto de la zona y adecuado para los años de la paciente.

Jesús Benito Ruiz es presidente de AECEP