El doctor Ignacio Ortega, Director de la Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora de FACE CLINIC y miembro de la SECPRE, aclara la situación en España con respecto a las prótesis prohibidas en Francia y si existen o no realmente un riesgo de salud pública para retirar dichos implantes.

LA NOTICIA

Un nuevo un titular que alerta sobre posibles riesgos del uso de implantes mamarios; en este caso, se trata de trece tipos de prótesis que se relacionan con un tipo de cáncer muy poco común denominado linfoma anaplásico de células grandes. Son implantes macrotexturizados y/o recubiertos de poliuretano que la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento Francesa (ANSM por su siglas en francés) ha decidido retirar del mercado y prohibir su comercialización como medida de precaución ante los resultados de algunos estudios que los vinculan con la aparición de la patología mencionada, aunque con una incidencia muy poco relevante.

¿Cuál es su opinión con respecto a la decisión francesa?

“A muchos profesionales de la cirugía plástica y estética, nos ha sorprendido la decisión tomada por la Agencia Nacional de Seguridad del Medicamento Francesa (ANMS) de retirar del mercado un gran número de prótesis mamarias. Ya que en ningún momento se ha recomendado que las pacientes portadoras de dichos implantes se los retiren y que solo se les recomiende seguir las revisiones normales que debería llevar cualquier mujer portadora de prótesis mamarias. No existe una base científica suficientemente sólida para una decisión de tal envergadura”.

¿Cuál ha sido la razón de las autoridades francesas para tomar la decisión?

Todo se deriva del hecho de que desde el 2011 hasta 2018 se han diagnosticado 59 casos de un raro tipo de tumor denominado linfoma anaplásico de células grandes en mujeres portadoras de prótesis mamarias, comenta el especialista de FACE CLINIC. Teniendo en cuenta que según los últimos datos ofrecidos por la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (International Society of Aesthetic Plastic Surgery, ISAPS), una de cada 1.600 francesas se someten a una operación de implante mamario (por aumento o reconstrucción), la incidencia de esta patología es bajísima.

¿Qué ocurre en España?

“ En España solo se han confirmado 25 casos de este tipo de linfoma. Según los datos ofrecidos por la AEMPS Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, en nuestro país en los últimos 10 años más de 500.000 mil mujeres han recibido implantes mamarios”, aclara Ignacio Ortega. Lo que supone una incidencia del 0,005% de riesgo. La aparición de los casos no se puede ceñir a una sola causa, “el origen de este tumor puede ser multifactorial y puede estar relacionado con tres factores: tipo de implante, base genética y contaminación”.

¿Qué postura han adoptado las autoridades sanitarias españolas?

“A día de hoy, las autoridades sanitarias españolas han seguido la misma línea que las agencias alemana o británica, que consiste en mejorar aún más la información que reciben las pacientes y concienciarlas de la necesidad de un seguimiento estrecho y una revisión periódica del estado de sus implantes una vez realizada la intervención”, aclara el experto. A lo que añade que “salvo los implantes con cubierta Biocell y Microcell de la marca Allergan, que se prohibió su comercialización en la UE en el 2018 al no conseguir renovar el certificado de seguridad y eficiencia exigido, el resto de los implantes se siguen comercializando con normalidad en España”.

Las autoridades sanitarias españolas, según ha confirmado la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), no retirará ni prohibirá la comercialización de algunas de estas prótesis censuradas en el país vecino, alineándose con el resto de países de la Unión Europea que han tomado esta misma decisión. La AEMPS no cree necesario tomar medidas tan drásticas como en Francia ante la falta de evidencia científica contrastada y la escasísima prevalencia de este tipo de linfoma en nuestro país.