MÉTODO ROSE: LA NUEVA CIRUGÍA BARIÁTRICA PARA CASOS SEVEROS

Cáncer de mama e infertilidad son las dos últimas enfermedades que se han relacionado con la obesidad. Considerada como una de las pandemias de nuestro siglo, sus indicadores negativos ocupan y preocupan a las autoridades sanitarias mundiales . Campañas de información globales y locales, así como el gravamen económico a refrescos y otros productos azucarados tratan de hacer nuestra lista de la compra más saludable.

Motivos no faltan. Los últimos datos aportados por la Organización Mundial de la Salud resultan alarmantes: en el año 2016 1.900 millones de adultos y 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso y más de 650 millones eran obesos. La mortalidad por un Índice de Masa Corporal superior a lo señalado como sano se cifra en 2 ́8 millones de fallecimientos al año.

¿Cómo saber si nos corresponde alguna de estas etiquetas? ¿Cómo averiguar si estamos dentro del grupo de riesgo de la obesidad y el sobrepeso? La respuesta se obtiene dividiendo el peso de la talla en kilos por el cuadrado de la talla en metros. Cuando la cifra resultante oscila entre 25 y 30 ya se puede diagnosticar sobrepeso en grado 1.

A mediada que aumenta este dato, el Índice de Masa Corporal, más difícil se hace luchar contra la báscula. Si se comienza a realizar deporte aeróbico se pone en riesgo el sistema músculo esquelético, en especial articulaciones que soportan peso, como nuestras rodillas. Otro tipo de deporte no supone apenas alivio de calorías y tampoco la dieta, si se realiza de forma poco rigurosa, obtiene los resultados deseados.

ROSE, UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Es entonces cuando la cirugía bariátrica interviene como solución definitiva y completa. Se procede a una reducción de estómago que limita la capacidad de ingerir alimentos y paralelamente se inicia un proceso de reeducación alimentaria y de puesta a punto física y psicólogica para una nueva vida.

En Minerva, la Unidad de Nutrición y Obesidad de Clínicas Dorsia se interviene a los pacientes mediante distintos métodos según las necesidades personalizadas, pero también se “enseña a comer” y “se acompaña a la persona en un proceso duro en el que también afecta la adaptación a una nueva imagen”. Tras el peso perdido, en casos severos, es necesario proceder a una dermolipectomía, una retracción y eliminación del exceso de piel.

Cuando la obesidad es una enfermedad muy arraigada en el paciente y ya se le ha realizado una intervención previamente sin conseguir el resultado esperado en la reeducación alimentaria, puede realizarse una segunda intervención menos invasiva: el Método Rose. Con este tratamiento el paciente se realiza una nueva reducción de estómago después de un tiempo de haberse realizado la primera cirugía de bypass gástrico y tras no haber logrado conseguir el objetivo esperado.

El método Rose es una cirugía endoscópica de una hora de duración. Por vía oral y a través de una endoscopia se colocan plicaturas en puntos determinados de la pared del estómago, realizando pliegues que reducen su capacidad. La diferencia con el conocido método POSE estriba en el número de pliegues que se realizan, que son 3 o 4 frente a los 12 del tradicional.

Las primeras 24 horas el paciente permanece ingresado. Una semana después de la operación se realiza una revisión médica para comprobar que la evolución es la adecuada y a partir de ahí comienza el programa de seguimiento y reeducación alimentaria.