Imagen 1A pesar de este fuerte impacto que tiene la obesidad en la salud, un factor que parece más determinante para reducir la mortalidad es el ejercicio físico. Una revisión publicada por el American College of Sport  Medicine demuestra que las personas con sobrepeso u obesidad, pero físicamente activas, tienen menos posibilidades de sufrir enfermedad cardiovascular frente a las que presentan un  normopeso y son sedentarias.

Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso y la obesidad están asociados a multitud de enfermedades como las cardiovasculares y crónicas. El incremento del peso corporal normalmente va asociado a aumentos de la presión arterial que afectan negativamente a la estructura y función del corazón, incrementan la resistencia a la insulina con la posibilidad de sufrir síndrome metabólico o diabetes tipo II y afectan negativamente al colesterol.  Además de esto la obesidad incrementa el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, enfermedades óseas y articulares que dificultan la movilidad, problemas psicológicos y afecta a la calidad de vida en general. A pesar de este fuerte impacto que tiene la obesidad, un factor que parece más determinante para reducir la mortalidad es el ejercicio físico. Es por ello por lo que se pone de manifiesto una ‘paradoja’ en la obesidad, pudiendo esta no suponer un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares siempre y cuando se tenga un alto nivel de forma física.

Los primeros estudios realizados asociaban a la obesidad un incremento del riesgo de mortalidad de un 20-30% . No obstante, recientes estudios han demostrado cómo pacientes en normopeso sedentarios presentaban un peor pronóstico frente a la posibilidad de sufrir un accidente cardiovascular que personas con sobrepeso u obesidad con un buen nivel de fitness cardiorespiratorio. Por cada unidad de equivalente metabólico (MET) ganada se reduce un 15% probabilidad de sufrir un accidente cardiovascular y un 13% la mortalidad en general (Kodama, 2009).

Además un meta análisis  realizado por el Doctor Barry en 2014 (2) demostró cómo sin tener en cuenta el peso y la grasa de los individuos, la mortalidad en las personas sedentariases de el doble que en las físicamente activas. Las personas con sobrepeso u obesidad activas presentan misma supervivencia que sujetos en normopeso con el mismo nivel de actividad.

Es por ello que desde Neolife se da una especial importancia a los biomarcadores de la condición física como el consumo máximo de oxígeno (Vo2max) que nos informa de la capacidad cardiorespiratoria o a los test de fuerza y flexibilidad ya que como hemos visto la condición física puede ser más determinante para nuestra salud que el peso.

Referencias

(1) Kodama S, Saito K, Takana S, et al. Cardiorespiratory fitness as a cuantitative predictor of all/cause mortality and cardiovascular events in healthy men and women:  a meta analysis. JAMA. 2009; 301:2014 / 35.

(2) Barry VW, Baruth M, Beets MW, et al. Fitness vs Fatness on all/cause mortality: a meta analysis. Prog. Cardiovasc. Dis. 2014; 56: 382/ 90.