El 4 de marzo se celebra por primera vez el Día Internacional de la concienciación sobre el VPH, para el que la educación sexual es esencial.

La infección por el VPH es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes entre la población. Se calcula que un 80% de las personas la ha padecido alguna vez, sin embargo, su exposición es fácilmente prevenible. En este contexto, el pasado año la International Papillomavirus Society anunció la creación del Día Internacional de la concienciación sobre el VPH, una jornada para la concienciación y educación.

Este día, instaurado el 4 de marzo, nace con la intención de distribuir información y mostrar buenas prácticas en torno al creciente contagio por este virus que, es la causa principal de desarrollo de cáncer de cuello de útero, el cual supone el fallecimiento de aproximadamente 270.000 mujeres cada año.

 “El VPH tiene un elevado índice de contagio, sin embargo, podemos prevenirlo con buenas prácticas. Por eso, es tan importante que los expertos ofrezcamos recomendaciones y pautas con los que ayudemos a prevenir infecciones”, ha explicado el Dr. Javier Cortés expresidente de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia.

Prevención y buenos hábitos

Entre las recomendaciones que el doctor pone de manifiesto, se encuentran:

  • Alimentación equilibrada. Está demostrado que una alimentación rica en fibra y vitaminas, y baja en grasas ayuda en la protección de la salud a nivel general. Por este motivo, cuanto más fuerte esté el organismo, mayores defensas se tendrán frente a posibles virus o enfermedades.
  • Evitar el tabaco. Los estudios demuestran que el tabaco perjudica las células epiteliales, por lo que las que se encuentran en la zona del cuello del útero se muestran más sensibles a una posible infección por VPH.
  • Uso de preservativo. La transmisión de este tipo de virus se produce a través de las relaciones sexuales, por lo que es mejor el empleo de métodos anticonceptivos de barrera.
  • Vacunación. Desde 2008 se ha ido implantando en España la vacuna contra el VPH (incluida en la catilla de vacunación para los 12 años), que se centra en la prevención sobre unos tipos concretos de virus, sobre todos los causantes de la aparición de verrugas genitales, así como de los cánceres de cuello de útero, vulva, vagina y ano.
  • Revisiones periódicas. Las visitas al ginecólogo deben convertirse en revisiones rutinarias, igual que acudimos a graduarnos la vista o al dentista. Las citologías son el único medio, en la actualidad, de observar si una mujer se ha visto contagiada por el VPH y qué medidas son necesarias para su tratamiento.
  • Medios farmacológicos. En el mercado existen algunos tratamientos, como Papilocare ®, desarrollado por Procare Health, formulado con ingredientes naturales, que ayudan en la protección del cuello del útero y restauración de la flora vaginal, creando una barrera defensiva contra el desarrollo del virus.

Con estas medidas preventivas conseguiremos una mayor concienciación y  prevención ganándole la batalla al virus.