Por el Día Internacional de la Medicina Estética, la SEME ha querido visibilizar a todos aquellos varones que quieren mantener una buena imagen y optimizar el proceso de envejecimiento lanzando la campaña “ellos también se cuidan”. Según la SEME cada vez son más los hombres que se acercan a una clínica médico-estética en busca de soluciones.

  • La demanda de tratamientos médico estéticos registra más de un 20% del total y crece por encima del 1% anual.
  • Más del 60% de los varones prefieren informarse de los tratamientos vía internet frente a aquellos que prefieren hablar directamente con un médico o pedir referencia a allegados.
  • Los tratamientos más demandados por ellos son aquellos destinados a paliar la alopecia, la grasa localidad y el envejecimiento facial, por este orden.
  • Han aumentado los paquetes de viaje low-cost con fines médicos. La SEME alerta del peligro que puede suponer estos “packs”.

En la actualidad, un 18,4% de los tratamientos médico estéticos aplicados tienen como protagonistas a los varones, según el estudio “Impacto Social y Penetración de la Medicina Estética” realizado por la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) en 2017.

 

Se trata de una tendencia en alza que lideran hombres de entre 40 y 55 años, con ingresos medios, medios-altos y que crece por encima del 1% anual –en 2011, se registraba un 11,1% de pacientes frente al 18,4% de 2017-. A la hora de informase, ellos prefieren utilizar internet. Según se indica en el estudio, más de un 60% de los varones prefieren autoinformarse frente a otras opciones, como acudir directamente a un centro médico-estético o consultar a los allegados.  De hecho, según indican desde la SEME, es posible que el número de pacientes varones de medicina estética sea incluso mayor, ya que “en clínica se percibe que, al menos, tres de cada diez pacientes son hombres”.

 

“Es cierto que sigue habiendo un debate sobre si someterse a un tratamiento médico estético con el objetivo de mejorar o optimizar el proceso de envejecimiento es una frivolidad. Por eso, muchas personas prefieren no contar que se han sometido a uno u otro tratamiento”, comenta la doctora Vega, presidenta de la SEME, y continúa: “creemos que en el caso de los varones, las presiones son aún más insistentes, pues la belleza se ha considera históricamente una preocupación propia de las mujeres, pero esto –por fortuna-está cambiando”.

 

Principales tratamientos

Según la SEME, los tratamientos preferidos de ellos son todos aquellos que tienen que ver con la lucha contra la alopecia, la grasa localizada y aquellos dirigidos al rejuvenecimiento del rostro.

Sin embargo, desde el colectivo médico-estético se insiste en recordar a los pacientes que la Medicina Estética cuenta con un amplio rango de tratamientos que permiten abordar la mayor parte de los problemas estéticos, incluidas cuestiones como la alopecia, lipodistrofias o grasa localizada; problemas todos ellos que preocupan a buena parte de la población masculina. Por eso, se anima especialmente a los varones a que se acerquen a las clínicas si desean saber si la medicina estética puede soluciones o minimizar sus problemas estéticos.

La SEME alerta sobre los “packs de viajes médico-estéticos”

Además, la SEME ha querido aprovechar la plataforma que supone el Día Internacional de Medicina Estética para alertar de los peligros que entrañan los viajes low-cost con fines médicos. En los últimos años, la oferta de packs turísticos que incluyen tratamiento médico-estéticos han aumentando notablemente y uno de los más publicitados y más demandados son los paquetes low-cost para tratamientos capilares en Turquía.

 

Desde la SEME advierten que, pese a que cada vez es una opción más popular, puede suponer un riesgo, incluso, para la salud del paciente. Como insisten en subrayar, la legislación de países ajenos a la Unión Europea cuentan con una normativa muy diferente y, en el caso de Turquía, la tecnología, así como los medios utilizados en numerosas ocasiones no cuentan con todas las garantías.

 

Cada vez nos encontramos más casos de pacientes, mayoritariamente hombres, que han viajado a Turquía para someterse a uno de estos tratamientos y vuelven con secuelas irreversibles”, comenta la doctora Vega. Además, la falta del correcto seguimiento puede provocar que los resultados finales estén muy lejos de ser satisfactorios. “Hay que pensar que hay un amplio espectro de tratamientos capilares y que todos ellos requieren de un seguimiento médico, pues cada paciente responde de una forma totalmente diferente a otro. Por esto, los médicos-estéticos tenemos la obligación de abrir una historia clínica antes del tratamiento y seguir la evolución de cada caso, para ir adaptando el tratamiento y tratar de minimizar las complicaciones y maximizar los resultados”.