Jordi Mir, cirujano de Clínicas Dorsia, destaca también su gran seguridad y un escaso índice de complicaciones, inferior al 1%

Su cualidad ergonómica ofrece unos resultados muy naturales porque son parecidos al tejido de la mama y se comportan como tal. Según explica el cirujano de Clínicas Dorsia, estás prótesis son redondas, pero , al  adoptar la forma anatómica cambia el punto de máxima proyección en función de la posición que adopte la paciente. Esto da lugar a más naturalidad y realismo, tanto a la vista como al tacto, lo que antes se conseguía llenando menos los implantes de gel . En la actualidad, matiza el experto, se llenan al 100% con materiales de última generación y se consiguen resultados de más calidad.

 

En cuanto a gustos y tallas, existen tantas posibilidades como pacientes, cuenta Jordi Mir, incluyendo las pacientes que quieren algo  muy sutil y también para las que desean un buen volumen y un perfil pronunciado.

Otro elemento que ocupa y preocupa a cirujanos y pacientes: la cicatriz. Es también menor en las intervenciones de mama con Motiva Mátrix. Los motivos son dos : porque el implante, al ser tan elástico, puede introducirse en el bolsillo quirúrgico a través de incisiones mínimas. La otra razón es, que al ser tan fácil la inserción se traumatiza poco la herida y ésta cicatriza antes y mejor.

 

De la segunda conclusión se deduce un menor proceso postoperatorio, pero no sólo por tener una incisión menor, sino sobretodo, porque la superficie del implante nanotexturada no fricciona con los tejidos, y además de evitar así posibles seromas, la recuperación es más rápida y menos dolorosa.

 

Las revisiones no difieren mucho de las habituales en cirugía de la mama.  En el caso de Motiva Matrix, el doctor Mir recomienda  revisiones a la semana, a las dos semanas ,y el primero, tercero y sexto mes del año tras las operación . Cada 5 años se aconseja una prueba de imagen tipo resonancia magnética.

 

En este sentido, el otro gran avance que aporta este material es la gran seguridad, que, unida escaso índice de complicaciones (inferior al 1%), suponen para Jordi Mir un estadio más en la cirugía de la mama. Estas prótesis, explica, presentan una superficie nanotexturada, es decir,que están recubiertas por una capa fina de tejido que evita problemas de rechazo como contracturas capsulares y dobles cápsulas. Asimismo, esta capa consigue evitar la aparición de seromas, complicaciones derivadas de la cirugía como la retención de líquidos bajo la piel.

 

Otro elemento que, explica el doctor, contribuye al control santiario es la incorporación de un microtransmisor que permite realizar,en cualquier momento, un seguimiento de la trazabilidad del implante. Esto es, dimensiones, tipo y número de serie, fecha de fabricación y datos de la cirugía como el hospital, la ciudad y la fecha de la intervención.

 

Si la paciente perdiese toda la documentación del implante, aclara el experto, no habría problema gracias a este pequeño dispositivo único en cada prótesis. El Q Inside Safety Tecnology® , nombre del chip cuenta con las acreditaciones pertinentes de la FDA, Agencia Americana del Medicamento, así como de la Unión Europea y es totalmente biocompatible con nuestro organismo.

 

En la misma línea de garantizar la seguridad de la paciente, la coloración azul de la capa barrera que evita que salga silicona por el implante, permite identificar el producto que se presente algún defecto de fábrica. Además, minimizando las zonas sensibles del implante, aclara el experto de Dorsia se evitan los  posibles puntos de ruptura.