No hay duda que son mujeres talentosas y que si han llegado ahí arriba ha sido por méritos propios. Pero, tampoco nos debemos engañar hay una parte de su anatomía que agranda la estrella de actrices como Pamela Anderson, Sarah Jessica Parker o Salma Hayek, entre otras.
La cirugía mamaria es una de las intervenciones más solicitadas cuando acuden a una clínica de estética. Se calcula que casi una de cada tres pacientes entra en el quirófano para aumentar, elevar o reducir sus senos y que, después de la liposucción, es la cirugía más demandada por las mujeres. Algunas de ellas responden a nombres que no son del todo desconocidos como Sara Carbonero o Elsa Pataky.

La polémica

•    Hay que señalar que es una cirugía que no ha estado exenta de polémica, en los últimos años saltaron a las primeras páginas de los diarios varias noticias sobre los implantes de la compañía francesa PIP, que vendió a medio mundo estos implantes fabricados con un gel de silicona no homologado, de uso industrial y de mucha peor calidad que el declarado y con el que fueron operadas 18.000 mujeres en España

•    Incluso hubo una época en la que se extendió el rumor de que las prótesis podían explotar en los aviones.  En opinión de Moisés Martín Anaya, uno de nuestros médicos de estética más reputados: “Es uno de esos mitos que nadie sabe de dónde han salido pero que se perpetúan en el tiempo. La prótesis de mamas han pasado por decenas de controles médicos antes de aprobarse, entre ellos están los de resistencia a la presión. Así que si se ponen se puede realizar una vida normal con ellas, y uno de los aspectos de la vida normal es, claro, montar en avión”.

•    Otra de las polémicas que han perseguido a este tipo de operaciones tiene que ver con el tiempo que deberían durar los implantes. El doctor Martín Anaya aclara que “las antiguas, rellenas de aceite de silicona, deberían cambiarse cada 10 años, que es cuando empieza a aparecer el problema de algún poro en la pared”. Hoy en día, las prótesis modernas son de gel de silicona cohesivo y la pared está compuesta de varias capas.

•    La presencia de prótesis puede dificultar la realización de mamografías, aunque no la impide, por lo que siempre se debe advertir al radiólogo.

Para el doctor Martín Anaya, que acumula casi 20 años en la profesión, “se trata de una operación que aumenta mucho la autoestima de la paciente y que en un futuro se realizará mediante grasa enriquecida con células madre de la propia paciente”