Si la grasa no responde a la dieta ni al ejercicio y está localizada en rodillas y/o tobillos, solo hay una vía para corregir esta lipodistrofia que convierte las piernas en dos antiestéticas columnas. Se trata de la Liposucción Facetada, una técnica del Dr. Chamosa que está reconocida a nivel internacional, por mejorar un largo histórico de intentos fracasados.

De ayer a hoy

1926 – Primera intervención de tobillos por raspado de la grasa. Fue realizada por el reconocido cirujano francés Charles Dujarier a la bailarina de la Opera de París Madame Geoffre, con resultado final de amputación bilateral por gangrena. “En los años veinte –explica Miguel Chamosa– la cirugía estética se circunscribía a los desastres de la guerra. Era una época en la que se podían garantizar muy pocas cosas. Este fue el primer intento de afinar los tobillos, con consecuencias fatales. De ahí, la leyenda negra sobre la peligrosidad de la zona, que sólo ha sido superada con los avances de la cirugía moderna”.

1964 – El Dr. Schrudde describió la primera corrección de rodillas treinta años después. La técnica consistía en pequeñas incisiones estratégicas, que permitían realizar un curetaje. “Se trata –aclara Chamosa– de un raspado de la grasa. Era la época anterior a la liposucción”.

1977 – El Dr. Illouz de Francia populariza la liposucción en la cara interna y externa de los muslos. Por primera vez utiliza una varilla roma que continúa vigente y que facilita la aspiración de la grasa profunda. “Es la primera varilla –dice el Dr. Chamosa– que evita venas, arterias y canales linfáticos. Gracias a esta herramienta no puntiaguda se realiza la primera liposucción en la hipodermis, lo que hace que el Dr. Illouz sea reconocido mundialmente como el padre de la liposucción”.

1982 – Los Dres. Teimourian y Fisher reportan la primera técnica combinada de curetaje y succión del tobillo. Para el Dr. Chamosa sin embargo, “sigue siendo un raspado que rompe los canales linfáticos y que puede acabar en gangrena, como muchos otros casos. Cuando se corta el riego sanguíneo, la zona se empieza a poner cianótica y esto puede llevar a una necrosis de la piel”.

1983 – El Dr. Mladick, que trabaja en Virginia actualmente, publica los primeros casos de liposucción en la parte alta de la pantorrilla. En 1985 y en 1987 introduce la tunelización cruzada y en 1994, el uso del Accelerator-Tip-Canula para trabajar los tobillos con técnica circunferencial.“Se le considera –explica Chamosa– el pionero mundial en este terreno, el primero que realiza una liposucción circunferencial en el tobillo y el primero que utiliza esta varilla con agujeros laterales para extraer la grasa de forma más rápida desde distintos abordajes. En la correspondencia que he mantenido con él durante algunos años, reconoce mi planteamiento quirúrgico como un avance a su técnica”.

1994 – Los Dres. Gasperoni y Salgarello, de origen italiano, popularizan la liposucción superficial a 1-2 mm debajo de la piel, usando pequeñas cánulas y practicando mínimas incisiones. “Nos abrieron los ojos -reconoce Chamosa- pero es una liposucción más superficial que otra cosa. Aunque ha tenido cierta relevancia, la epidermis corre el riesgo de quedar muy dañada y adquirir un aspecto de piel quemada. En realidad, abrió la época a muchos fracasos”.

1998 – El Dr. Rohrich de la Universidad de Tejas introduce la liposucción asistida por ultrasonidos, tanto para la parte superior como la inferior de las piernas. “Han surgido otros métodos y hoy – aclara Chamosa– los ultrasonidos apenas se utilizan, ya que la succión tradicional mediante atmósfera negativa consigue los mismos resultados o mejores. Además, una cosa es un glúteo o unas cartucheras en donde hay un gran espesor de grasa y otra muy distinta es el tobillo, dado que en esa estrechez anatómica, el más mínimo error puede dañar alguna estructura”.

2013 – El Dr. Hoppmann propone la liposucción como alternativa a los implantes de silicona para la remodelación de los gemelos en aquellos pacientes que lo solicitan. Tal y como explica Chamosa “muy probablemente se dio cuenta que un
pequeño injerto de grasa puede recrear el contorno de una pantorrilla perfecta. Es una intervención bastante común en mujeres de centro américa, que realmente tienen poco gemelo interno. Lo he visto en Brasil y en el Caribe”.

 

Liposucción facetada de rodillas y tobillos

Fue publicada por la revista americana Plastic y Reconstructive Surgery en 1997 y reconocida a nivel internacional con el premio “Doctor David Livingstone” en Johannesburgo 1999 por conseguir el modelado de las piernas, evitando la apariencia tubular de las liposucciones circunferenciales realizadas hasta la fecha para afinar las rodillas y los tobillos.

RODILLAS

El Dr. Chamosa fue el primero en diferenciar las 6 zonas en la rodilla susceptibles de acumular grasa y el primero en describir la liposucción de cada una de ellas para devolverle su apariencia poliédrica.

TOBILLOS

El Dr. Chamosa fue el primer cirujano en considerar la forma romboidal del tobillo a la hora de eliminar la grasa excedente.
Frente a la liposucción circunferencial, que reducía el volumen, pero dejaba la pierna con forma de columna, abogó por una succión vertical en cuatro facetas (dos por delante, dos por detrás), la única que devuelve a la pierna distal su forma característica y marca el tendón de Aquiles.

 

La intervención de rodillas y tobillos sigue practicándose con éxito tanto de forma localizada como en el contexto de una
liposucción general de piernas. Se realiza bajo anestesia local con sedación y en algunos casos requiere la hospitalización del
paciente durante 24 horas. La recuperación cursa con medias de compresión fuerte y los resultados son definitivos a los 6
meses, aunque visibles a los 30 días.