mLos llamados “Hilos Mágicos” (por su capacidad de combatir la flacidez de forma no invasiva), son la última revolución de dermatología estética entre las técnicas no quirúrgicas. La Dra. Mayte Truchuelo analiza un tiempo después de su llegada sus supuestas virtudes.

Y dos años después….

 

“En realidad los hilos tensores se utilizan desde hace más tiempo con el fin de producir un tensado cutáneo, pero es cierto que la introducción de las nuevas suturas reabsorbibles como las suturas con conos de ácido poliláctico (sustancia empleada desde hace aún más años en cirugía) o la polidioxanona es más reciente. Ambos son fáciles de usar y muy seguros y por ello se utilizan cada vez más, estamos presenciando un incremento en su demanda por parte de los pacientes”.

 

Conos de ácido poliláctico y polidioxanona:diferencias

“Los hilos de polidioxanona a diferencia de las suturas de ácido poliláctico, se implantan en alto número sin necesidad de incisiones ni de anclarse en la piel y estimulan la producción de colágeno formando una malla de soporte de los tejidos y aportando una tracción que disminuye la flacidez. La fibrosis que genera el hilo crea efecto lifting. Los hilos de ácido poliláctico se introducen en menor número, precisan de la realización de una pequeña incisión en la piel y los conos ejercen un anclaje en la dermis a la vez que estimulan la síntesis de fibras colágenas. Aunque quizás se objetive  mayor efecto con el sistema de anclaje del poliláctico, los resultados son similares, simplemente lo que varía es la técnica de aplicación”.

 

Qué consiguen y cuánto duran

“Cuando usamos hilos para buscar un efecto lifting lo que estamos consiguiendo es por una parte estimular una reacción biológica que sintetice fibras de colágeno y fibras elásticas, que ayudan al tensado facial y, por otra parte en caso de usar los hilos tensores de poliláctico, los conos se anclan en el tejido, aportando también un efecto mécánico además de la ya comentada estimulación (reacción inflamatoria que finalmente inducirá un tensado de los tejidos y un efecto parecido al “lifting”).

Los efectos pueden durar un tiempo variable dependiendo de las estructuras faciales y de la zona de colocación, pero de media podríamos decir que en torno de 12-18 meses”.

 

¿Hay hilos nuevos?

“Las novedades en el mercado son en realidad variaciones que buscan lo mismo: el tensado facial de forma mínimamente invasiva (sin cirugía) y con materiales reabsorbibles y por tanto con máxima seguridad. En el caso de los hilos de polidioxanona, al no poseer conos, todo su efecto lo conseguirían a través de la reacción inflamatoria local que producen”.

 

 

¿Es cierto que funcionan también a nivel corporal, como en cara interna de brazos, escote, mama, abdomen, etc?

 

“En los hilos tensores lo más importante si queremos conseguir un éxito terapéutico es la correcta selección del paciente. Actualmente donde conseguimos efectos realmente visibles es en el rostro, y más limitado en corporal. En localización corporal destacar la mama donde su colocación inferior puede conseguir un discreto tensado y elevación de la misma”.

 

¿Cuánto valen?

 

“Los precios de mercado varían. Asimismo dependerá del número de hilos que se necesiten colocar en cada paciente, independientemente de la localización”.

 

¿Algo que añadir?

 

“Hay que recordar que cuando buscamos un rejuvenecimiento haremos una valoración tridimensional y muchas veces el tensado con hilos lo combinaremos con otras técnicas estéticas como puede ser el láser para mejorar alteraciones en pigmentación, rugosidad o luminosidad facial; ácido hialurónico para combatir arrugas estáticas o pérdidas de volumen, factores plaquetarios para hidratar la piel o toxina botulínica para combatir arrugas dinámicas. Generalmente son estos tratamientos globales los que consiguen las mayores satisfacciones por parte de las pacientes.

Igual de importante es saber valorar cuándo la flaccidez de los tejidos es tan intensa que lo indicado ya son tratamientos más invasivos como el lifting quirúrgico”.

Dra. Mª Teresa Truchuelo

Dermatóloga especializada en Dermatología estética, vitíligo y cuidado del paciente oncológico. Miembro de la AEDV (Academía Española de Dermatología)

Licenciada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid (2001-2007) con calificación de Matrícula de Honor.

Médico Especialista en Dermatología Médico Quirúrgica y Venereología. Formación MIR realizada en el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Máster en Dermatología estética por la Universidad de Alcalá de Henares. Curso 2010/11. (60 créditos). Director: Pedro Jaén Olasolo.

Suficiencia investigadora sobre Terapia Fotodinámica defendida en 2010 con calificación Sobresaliente.

Título de doctor por la Universidad de Alcalá de Henares por la defensa de la tesis titulada “ Diagnóstico de fluorescencia e inmunohistoquímico en la enfermedad de Bowen tratada con terapia fotodinámica” con calificación Sobressaliente cumlaude.

Cordinadora y profesora del Máster en Dermatología Estética impartido por la Universidad de Alcalá de Henares y dirigido por Pedro Jaén.