Uno de los retoques faciales más demandado actualmente es la mejora del perfil. De hecho, la demanda ha crecido entre un 15% y un 20% en los últimos cuatro años. Otro dato: un 70% de los pacientes que la solicitan son mujeres y un 30%, hombres. “Ellas quieren la mandíbula cuadrada y bien dibujada de Angelina Jolie, Scarlett Johansson o CharlizeTheron, y ellos se decantan por la de Brad Pitt o Ashton Kutcher”, según la cirujana general y médico estético Virtudes Ruíz.

Y es que, los cánones de belleza han cambiado mucho a cuenta de la actual exposición que vivimos en las redes sociales. “Las relaciones cada vez más extendidas por internet y a través de las pantallas hace que se vean más ciertos defectos que antes no se observaban, y uno de ellos es el ovalo facial; apreciamos mucho más el efecto de descolgamiento y pérdida del ovalo”, asegura la doctora Ruíz.

Los jóvenes, de entre 25 y 35 años, se hacen muchas más fotos de perfil que de frente. Lo corrobora el último informe de la Academia Americana de Cirugía Plástica Facial y Reconstructiva, que asegura que la principal motivación de la generación millennial es salir mejor en los selfies. Pero las mujeres de 50 años también se han sumado a la tendencia. “Con la llegada de la menopausia perdemos estrógenos y se produce un descolgamiento de los tejidos, una reabsorción del hueso, una acumulación de grasa en la papada y una pérdida del óvalo facial”, describe la Dra. Ruíz.

El perfil deseado: “Tanto mujeres como hombres buscan rostros más cuadrados porque dan la impresión de seguridad y fuerza. Además, los rostros cuadrados están más definidos del ovalo facial y disimulan mejor un posible descolgamiento”, según la cirujana y médico estético.

PERFILOPLASTIA SIN CIRUGÍA

La solución: “Es un tratamiento de los que llamamos panfacial, es decir tratamos de forma sutil los tres tercios de la cara para armonizarlos y hacer nuestros rasgos más atractivos, tanto en movimiento como de forma estática (fotografía)”, apunta Virtudes.

La técnica: “Utilizamos fundamentalmente ácido hialurónico, de la gama Teosyal RHA, que es específico para cada zona (sienes, mejillas, ovalo facial, mentón, nariz y perfil del labio), es más elástico y está especialmente diseñado para ser inyectado en las zonas móviles del rostro, y lo introducimos bien con aguja o con microcánula para no dejar moraditos. Y lo solemos combinar con inductores de colágeno, como la hidroxiapatita cálcica o los hilos tensores con espículas o conos. Y con unos pinchazos de Botox en ciertas zonas, como el depresor de la nariz para elevar la punta nasal; el depresor de las comisuras de la boca para mejorar las arrugas de marioneta; y en la inserción del platisma para relajar el músculo que tira hacia debajo de la cara.”

Sesiones:Se puede realizar todo en una sesión, aunque prefiero hacerlo en dos porque es menos estresante para los pacientes”, asegura la experta. En la primera se hace le perfil como tal y en una segunda el contorno mandibular.

Resultados: Pueden durar entre un año y año y medio aproximadamente.