Puede que en Estados Unidos y Sudamérica Kim Kardashian sea el ideal estético: labios, pómulos, pecho y glúteos XL junto a una cintura de avispa, en la línea del Über Body y la Pillow Face. En cambio en España la Medicina Estética apuesta por la proporción y solo el 5% demanda este look. El Dr. Cerrud revela todos los aspectos del fenómeno.

¿Dr. Cerrud, en qué consiste el efecto Kardashian?

“En los dos últimos congresos que he estado, Corea y Mónaco, asistí a dos ponencias de muy diferente origen pero con algo en común: The Kardashian Effect. Que no es otra cosa que el brutal efecto que esta familia tan globalmente mediática ha ejercido sobre la estética en general y la Medicina estética en particular. Un efecto que se manifiesta de dos maneras claramente diferenciadas, por un lado están el Über Body y la Pillow Face, cuerpos y caras anatómicamente imposibles con la exageración como marca de la casa, grandes bocas, pómulos interminables, mentones de superheroína, traseros caricaturescos y pechos descomunales; más de todo y mucho. Y por otro lado está el efecto sobre la edad de las usuarias. La media de edad de las pacientes de medicina estética se desploma, niñas de 17 años que acaban pareciendo mujeres de 40 retocadas, cargándose de un plumazo la filosofía «restaurar-rejuvenecer-nunca transformar» que tanto defiende la medicina estética de pro. De lo primero (el Über body) las únicas responsables son la primera camada de la matriarca Kris Jenner: Kourtney, Kim y Khloe: Híper mujeres de un artificio excesivo y extravagante. Y por otro lado las causantes de que se desplome la edad de las usuarias de Medicina estética son la segunda camada, las Jenner: Kyle y Kendall, dos niñas que el mundo ha visto crecer hasta transformarse en diosas absolutas de los mass media”.

¿Qué opinas de ese look?

“No me gusta nada lo desproporcionado, así que es fácil adivinar mi opinión, no estoy a favor del Über body y no solo porque considero que esos traseros son una burla para la anatomía y para las fuerzas de la gravedad, sino porque me preocupa el futuro de toda esa masa de aquí a 10 ó 15 años. Sin embargo, con respecto al segundo fenómeno, al desplome de la edad de las usuarias, estoy a favor de la medicina estética transformadora en pacientes jóvenes siempre y cuando sea temporal, sutil y sin excesos”.

 

¿Nos gusta a las españolas el Kardashian Effect?

“En España según las sociedades médicas preferimos un resultado más natural, y solo alrededor de un 5 % demanda esa apariencia. A pesar de ser el país europeo donde más estética se hace, todavía estamos en plan «para que te vas a hacer nada si estás estupenda» o «Uy si empiezas con las agujas acabas como Nicole Kidman”; se buscan resultados lo más naturales posibles. No queremos que se nos note que estamos haciendo algo y que por eso no somos guapas autenticas y hay trampa. Afortunadamente las nuevas generaciones están cambiando el panorama y no solo quieren que se perciba, también quieren contarlo. Aunque en España estamos a años luz del Kardashian Effect, esa demanda está muy bien definida y acotada a un tipo de población específica, en las antípodas de mi filosofía”.

 

¿Cómo se consigue?

“La mejor manera de obtener esos enormes traseros es con el lipofilling, es decir, grasa propia; con las técnicas actuales se consigue que prenda la mayor parte, y también que se mantenga en su sitio y no migre. En cambio no recomiendo el resto de opciones corporales, tales como rellenos o prótesis”.

 

¿Y si nos centramos en el efecto “anti” Kardashian?

“El veneno está en la dosis, si para lograr ese look se ponen seis viales yo pongo dos, por ejemplo, y nunca todo en la misma sesión; las prisas son nefastas en estética. Si hablamos de cuerpo huyo de la palabra aumentar, prefiero reducir, drenar, eliminar, mejorar, estimular, estilizar, alisar”.