Imagen 1Piernas más bonitas, ligeras y ¡sin varices! con la primera microespuma esclerosante de patente española y pionera a nivel mundial, en Clínica Londres. 

Las arañas vasculares y varices no solo no remiten por sí solas, sino que además tienden a cronificarse. Este problema vascular que aparece por el mal funcionamiento de los vasos sanguíneos y empeora con el sobrepeso, el sedentarismo o los trastornos hormonales, puede solucionarse con una mínima molestia y en tan solo unas sesiones, gracias a la FEBLOESCLEROSIS CON MICROESPUMA. A diferencia de otras espumas, la empleada en Clínica Londres permite eliminar troncos venosos de mayor tamaño sin pasar por el quirófano, de manera más eficaz y segura.

Las enfermedades vasculares son uno de los problemas clínicos y estéticos más frecuentes y que más preocupan, tanto a las mujeres como a los hombres. De hecho, hablamos del trastorno circulatorio más común en la población adulta occidental. En nuestro país, entre un 20 y un 30 % de ella la padece, afectando a un 60 % de mujeres y un 40 % de hombres, según datos de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular. Su origen es el mal funcionamiento de las válvulas de los vasos sanguíneos, ya que la sangre no puede vencer la fuerza de la gravedad en su retorno al corazón y se acumula en las venas, dilatándolas. Por si fuera poco, este cuadro puede derivar en complicaciones a largo plazo. Factores como la herencia genética, el hecho de permanecer mucho tiempo de pie, el sobrepeso, el sedentarismo, los trastornos hormonales o el uso de anticonceptivos, favorecen la aparición de las venas varicosas.

Microespuma, pionera a nivel mundial 

La microespuma esclerosante empleada en la Febloesclerosisd e Clínica Londres está patentada por los especialistas que crearon la técnica de aplicación original: el Dr. Juan Cabrera Garrido, Cirujano Vascular, y su hijo, Juan Cabrera García-Olmedo, Farmacéutico y Máster i+D+i, en 1993.

Se trata de una espuma configurada por una mezcla precisa de gases fisiológicos con elevada solubilidad en la sangre (micro-burbujas, de ahí el nombre de microespuma) y una sustancia esclerosantedenominada polidocanol, que produce el colapso, la cicatrización y finalmente, la desaparición de la vena enferma. Esta mezcla le confiere unas características especiales para eliminar troncos venosos de mayor tamaño, sin necesidad de cirugía. Además, es más eficaz y segura, pudiéndose aplicar en cualquier tipo de variz, con cualquier tamaño y en cualquier localización.

De reconocimiento mundial, está autorizada por la Agencia Europea del Medicamento, y es la única bajo aprobación y supervisión de la FDA(Foodand DrugAdministration). Gracias al acuerdo de colaboración alcanzado entre Sanitas Hospitales y el Instituto Internacional de FlebologíaCabrera (IIDF), los pacientes de Clínica Londres pueden beneficiarse de las ventajas de este tratamiento, ofrecido en su centro de Zurbanoen Madrid de la mano del Dr. Juan Fontcuberta y su equipo.

FEBLOESCLEROSIS CON MICROESPUMA

Este procedimiento terapéutico, basado en la inyección de microespuma esclerosante, elimina los vasos venosos enfermos, gracias a su capacidad para desplazar la sangre y adherirla a la pared interna de la vena, provocando una retracción de la variz. Es el tratamiento perfecto para:

• Eliminar todo tipo de varices y/o arañas vasculares sin cirugía, de forma sencilla, indolora, eficaz y cómoda para el paciente.

• Curar las úlceras varicosas.

• Permitir que las malformaciones vasculares sean una enfermedad de evolución benigna, controlable y en ciertos casos, curable.

ESCLEROTERAPIA CONVENCIONAL

La escleroterapia convencional por su parte, utiliza una espuma artesanal fabricada por el propio médico en su clínica a partir de líquido esclerosante comercial y aire atmosférico.

Aunque está indicada para tratar varículasy varices de pequeño calibre, el empleo de aire reduce el volumen a inyectar y su seguridad de empleo. De ahí que tenga una gran limitación en cuanto al calibre del vaso, que a mayor tamaño, debe ser tratado en combinación con la cirugía.