641-02748379II Estudio CinfaSalud:

Percepciones y hábitos de las mujeres españolas en relación a la salud de sus piernas y la IVC

A siete de cada diez españolas les preocupa que los problemas circulatorios en las piernas limiten su actividad diaria 

Los síntomas de la insuficiencia venosa crónica (IVC) afectan al 30% de los adultos españoles, según datos del Capítulo Español de Flebología. Así pues, en España la padecen cerca de 15 millones de personas, de las que el 60% no están diagnosticadas.

En este contexto, Cinfa, el laboratorio más presente en los hogares españoles, ha realizado el “II Estudio CinfaSalud“, dedicado en esta ocasión a las “Percepciones y hábitos de las mujeres españolas en relación a la salud de sus piernas y la IVC”. Esta investigación se ha basado en un cuestionario online sobre una muestra representativa de más de 2.000 mujeres de nuestro país, de entre 30 y 60 años, y cuenta con el aval del Capítulo Español de Flebología y Linfología (CEFyL) de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV).

Según revela el estudio, siete de cada diez mujeres españolas (72,4%) están preocupadas por que los problemas circulatorios en las piernas puedan limitar su actividad diaria. También les inquieta que deriven en complicaciones que afecten de manera más grave a su salud (71,2%) y que puedan provocarles dolor (69,4%).

Concretamente, la pesadez en las piernas (47,3%), el dolor (39,7%) y los calambres (33,6%) son los síntomas que más afirman padecer las mujeres con problemas de circulación en las piernas, dolencias que se acentúan con los años.

Así mismo, los problemas de circulación provocan diversas molestias en la vida cotidiana a las mujeres que los sufren. Desde aquellas que afirman acabar con las piernas muy cansadas (79,7%), hasta las que no pueden estar mucho tiempo de pie (55%) o tienen dificultades para dormir (53,5%).

A tres de cada diez mujeres les avergüenza mostrar sus piernas

Además de en el plano físico, la insuficiencia venosa crónica afecta también emocionalmente a las mujeres que la sufren. De hecho, tres de cada diez mujeres que sufren síntomas de IVC reconocen que les da vergüenza mostrar sus piernas (27,6%), y dos de cada diez aseguran que este problema ha afectado a su autoestima (20,8%).

La Insuficiencia Venosa Crónica, conocida por sus siglas como IVC, es la incapacidad de las venas para realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón, lo que provoca la acumulación de esta en las piernas, dando lugar a diferentes síntomas y problemas.

 

Las venas juegan un papel fundamental en el funcionamiento de nuestro organismo, puesto que transportan la sangre desde los distintos órganos de regreso al corazón”, explica el Dr. Rodrigo Rial Horcajo, especialista en Angiología y Cirugía Vascular y miembro del Capítulo Español de Flebología de la SEACV. “Sin embargo, factores como la edad, la herencia genética, las alteraciones hormonales, la inmovilidad o una vida sedentaria, entre otros, pueden provocar que las venas pierdan elasticidad y se dilaten, con lo que la sangre, atraída por la fuerza de la gravedad, se acumula en las piernas, generando problemas como las piernas cansadas, las varices, etc.

Alrededor del 40% de las embarazadas sufre varices

El embarazo constituye otro de los factores de riesgo de IVC, pues aproximadamente un 40% de las mujeres comienza a sufrir varices y otros síntomas de la enfermedad en esta etapa de sus vidas, debido la dilatación de las venas que provocan las hormonas para que llegue más sangre al útero. Este, al crecer, comprime además las venas de drenaje de la pelvis, lo que dificulta el vaciado de la sangre de las piernas. También influyen en esta etapa el aumento de peso y la disminución de la actividad física, así como los posibles antecedentes genéticos de la mujer.

 

Generalmente, las primeras varículas, o la varices más pequeñas, aparecen al tercer mes de gestación y es hacia el sexto mes cuando estas venas se engrosan y se dilatan más. También se ha observado que a partir del segundo parto aumenta la probabilidad de desarrollar IVC”, señala el Dr. Rial. Sin embargo, algunas de estas varices desaparecen o disminuyen después del parto, puesto que cesan los factores que las causaban.

 

Sólo la mitad de las españolas con síntomas de IVC realiza ejercicio regularmente

Una correcta rutina de hábitos de vida permite prevenir y aliviar en gran medida los síntomas de los problemas circulatorios en las piernas. Cuestiones como mantener una dieta equilibrada, que además sea baja en sal o practicar ejercicio son medidas que favorecen una mejor calidad de vida”, afirma Eduardo González Zorzano, experto del Departamento Médico de Cinfa. “Si bien todavía queda mucho trabajo de concienciación en este ámbito, las españolas cada vez son más conscientes de este aspecto y tratan de implementar estos hábitos saludables en su día a día”.

 

Así, el 80,8% de las encuestadas señala utilizar calzado cómodo y sin excesivo tacón, un 75,9% ingiere frutas y verduras y un 74,7% asegura evitar el consumo de tabaco. Sin embargo, un 62,6% no presta suficiente atención al consumo de sal en sus comidas, sólo el 56,7% toma más de dos litros de agua al día, y únicamente la mitad (55,7%) realiza ejercicio de manera regular.

Así mismo, en lo que respecta a las distintas soluciones disponibles para prevenir y tratar la IVC, tan sólo un 12,8% de las mujeres españolas afirma recurrir a las medias terapéuticas. “Este producto sanitario es la principal medida para la prevención y el tratamiento de la IVC, por contar con una mayor evidencia científica. Su función consiste en ejercer presión decreciente sobre las venas de las piernas para facilitar el buen funcionamiento del sistema de retorno venoso”, señala el experto González Zorzano.

 

Las mujeres utilizan medias terapéuticas en mayor medida cuando sufren algunos de los síntomas visibles de la IVC, como hinchazón o varices. En este caso, una de cada cinco mujeres recurre a ellas (el 20,4% y el 19,6%, respectivamente). Además, estas medias son utilizadas de manera más habitual por las mujeres que desarrollan su trabajo de pie (17,4%). Por el contrario, de las mujeres que no utilizan esta solución, la mayoría de ellas, el 27,9%, no lo hace por desconocimiento.

 

En cuanto a otros métodos para calmar síntomas de la IVC, la mitad de las mujeres afirman usar cremas y geles (54,4%), y aplicarse masajes y duchas de agua fría (50,9%), medidas igualmente necesarias para el abordaje integral de la patología.

Decálogo para mejorar la circulación venosa y aliviar sus síntomas

Existen algunos hábitos o consejos que, incorporados al día a día, pueden ayudar a aliviar los dolores y la sintomatología inherente a la IVC, permitiendo, de esta manera, llevar una vida más plena y saludable y ganando en calidad de vida”, recuerda el experto de Cinfa, Eduardo González Zorzano.

 

  1. Evitar permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo.

Cuando por motivos de trabajo o viajes largos en coche, avión o autobús, se deba permanecer mucho tiempo sentado, se recomienda no cruzar las piernas y utilizar un reposapiés. Tanto si se está sentado o de pie durante largos periodos, hay que mover frecuentemente los pies y las piernas y dar breves paseos.

 

  1. Piernas arriba. Para mejorar el funcionamiento de las venas y tras largos periodos sentados o de pie, se aconseja tumbarse y elevar las piernas por encima del nivel del corazón.

 

  1. Utilizar medias terapéuticas: El médico o farmacéutico valorará el grado de compresión y talla más adecuados para cada persona.

 

  1. Seguir una dieta equilibrada y baja en sal. Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación. Para prevenirlos, es clave una dieta rica en fibra, frutas, verduras y cereales; así como reducir al mínimo el consumo de sal para retener menos líquidos.

 

  1. Hidratación, por dentro y por fuera. Se debe beber entre 1,5 ó 2 litros de agua diariamente. Además, es recomendable hidratar también la epidermis con productos especializados (cremas, etc.) para mantener la piel elástica y activar la circulación sanguínea de estas zonas.

 

  1. El deporte, fundamental. Es recomendable la práctica de ejercicio físico moderado de manera regular. Deportes como la natación o caminar diariamente, incluso el baile, la gimnasia y la bici, ayudan a activar la circulación sanguínea. Existen también rutinas de ejercicios sencillos indicados específicamente para la IVC.

 

  1. Tras la jornada, activar el riego con una ducha y un masaje. Al finalizar la ducha diaria, aplicaremos agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente para aliviar la sensación de pesadez. También ayudan los masajes con geles fríos, desde el pie a la rodilla en sentido ascendente, para activar el retorno sanguíneo.

 

  1. El calzado y la ropa, mejor amplios. Las prendas de ropa muy ajustadas no son aconsejables, ya que pueden dificultar el retorno venoso desde las piernas al corazón. Igualmente, es preferible el uso de calzado ancho y cómodo, sin un tacón excesivo.

 

  1. Evitar el calor. Dado que las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, es importante evitar las fuentes de calor dirigidas directamente a las piernas: no se debe tomar el sol en las piernas de manera prolongada, ni depilarse con cera caliente, o utilizar braseros o saunas.

 

  1. Consultar con el profesional sanitario: El médico, o farmacéutico puede orientar acerca de complementos alimenticios, geles para piernas cansadas y medicamentos específicos para favorecer el retorno venoso.

 

Sobre Cinfa:

Cinfa, empresa española fundada hace más de 45 años, es el laboratorio más presente en los hogares de nuestro país. De capital 100% nacional, está integrada por 900 profesionales a los que mueve un proyecto común: conseguir que las personas vivan una vida más plena y saludable. En las farmacias, podemos encontrar medicamentos de prescripción de Cinfa; medicamentos de consejo farmacéutico y productos de parafarmacia; soluciones de movilidad de la marca Farmalastic; tratamientos Be+ para el cuidado de la piel; y soluciones nutricionales Ns Nature System.