IMAGEN 2

 

 

Llega el Láser de Plasma o Plamaláser. El Plexr se convierte en una novedad revolucionaria por su manera de tratar las áreas dérmicas y epidérmicas y sus resultados. La Dra. Inmaculada Adam Pous, especialista en Medicina Estética y Antienvejecimiento analiza paso a paso esta nueva tecnología que destaca también por su técnica y seguridad.

 

¿Cuántas veces nos hemos visto hablando entre colegas en congresos, reuniones, etc…y nos preguntamos qué hay de nuevo en aparatología en los últimos años?…¿qué hay más allá de las tecnologías que conocíamos?…

 

Dudo que alguno de nosotros respondiera conocer algo realmente único y singular. Sobre todo en cuanto a equipos con nuevos mecanismos de funcionamiento.

 

Bien, hoy finalmente hablaré y responderé afirmativamente a esa cuestión planteada: PLEXR (plasmaexéresis o dispositivo de exéresis por plasma).

 

En honor a la verdad no se trata de un Láser, ni tampoco de un bisturí eléctrico aunque parezca funcionar como tal. Tratar de entender su funcionamiento partiendo de las bases de éstas tecnologías sería un error ya que lejos está de parecerse en algo a ellas.

 

Este nuevo sistema, en realidad, a diferencia de los láseres habituales, desde el más sencillo al más sofisticado, funciona por un principio científico muy complejo pero muy simple a la vez. E insisto, nada tiene que ver a un láser convencional.

 

En Física, se denomina plasma al cuarto estado de agregación de la materia, un estado fluido similar al estado gaseoso pero en el que, determinada proporción de sus partículas, están cargadas eléctricamente y no poseen equilibrio electromagnético, por eso son buenos conductores eléctricos y responden fuertemente a las interacciones electromagnéticas de largo alcance.

 

El plasma es el estado de agregación más abundante de la naturaleza -la mayor parte de la materia en el Universo visible se encuentra en estado de plasma-, la mayoría del cual es el enrarecido plasma intergaláctico (particularmente el medio del intracluster) y en las estrellas.

 

Después de este breve repaso de Física, ya podré concretar más entonces de qué se trata este nuevo instrumento de cirugía dermatológica:

IMAGEN 1

¿Cómo funciona?

 

El principio utilizado es la ionización de los gases contenidos en el aire para obtener un pequeño arco eléctrico similar a un pequeño rayo, con el cual tratamos las áreas dérmicas y epidérmicas afectadas por problemas estéticos, sin transferir calor no deseado a las zonas circundantes y sin tocar la piel (de hecho, al hacerlo, la ionización viene interrumpida y el dispositivo automáticamente deja de funcionar).  El resultado es una quemadura controlada en cada uno de los “puntos de disparo” y es el diseño de estos puntos el que producirá unos efectos u otros.

 

Es decir, el plasma es gas ionizado, se pierden parte de los electrones de la última capa de sus átomos, de modo que es altamente inestable. De esta forma altera los átomos de las células sobre las que actúa, en el caso de la piel, los queratinocitos, sublimándolos, es decir, pasando de sólidos a gas (humo que observamos al hacer el tratamiento). Así que sublimamos las distintas capas de la epidermis hasta la lámina basal, no llegamos a papila dérmica salvo que nosotros queramos actúar más en profundidad y    eliminemos esa “costra de carbonización” que se produce por la “desintegración” de los queratinocitos, útil en algunas indicaciones clínicas, pero siempre sabiendo lo que hacemos y por qué.

 

Podremos trabajar entonces ya no desde la               selección de diferentes capas dérmicas, ni teniendo en cuenta el cromóforo según la longitud de onda o el coeficiente de difracción (láseres convencionales) que en algunos casos resulta desproporcionada en relación al inestetismo tratado. Plexr no tiene ningún efecto de fototermolisis, constante en todos los láseres, díficil de controlar. Ni tampoco tendremos el natural riesgo en equipos que tienen como principio de funcionamiento la electricidad, como el electrobisturí, utilizando el cuerpo del paciente como parte del circuito por donde pasa la electricidad que justamente por su mecanismo es conductor por líquido y de allí su falta de control del daño térmico.Trataremos desde la epidermis siempre. Y podremos hacerlo en cualquier fototipo de piel y en cualquier área del organismo: cartílago, mucosa, cuero cabelludo, etc… donde no se pueden realizar tratamientos con láser ni con bisturí eléctrico por seguridad.

Aplicaciones

 

– La tecnología de esta novedosa herramienta es muy útil para tratar zonas vascularizadas y ultrasensibles sin causar hematomas ni cicatrices, podremos aplicarlo en pacientes que tienden a hacer queloides sin ningún miedo.

 

– El tratamiento estrella es la blefaroplastia no ablativa, la corrección de la ptosis palpebral sin cirugía, se consigue la retracción del exceso de piel en los párpados. Así como la eliminación de cualquier lesión palpebral, xantelasmas, verrugas, fibromas, …

 

– En problemas comunes de un rostro envejecido: manchas, arrugas de expresión, rejuvenecimiento de la zona peribucal y periorbital…

 

– Estrías,  corrección de cicatrices,  queloides, etc… (la retracción de cualquier tipo de exceso de piel en cualquier localización).

 

– Eliminación de neoformaciones (lesiones protuyentes benignas) en cualquier localización: fibromas, verrugas, cuernos cutáneos,  angiomas rubí…

 

– Acné activo, cicatrices post acné, varicela, …

 

– Discromías, tanto hiperpigmentaciones (léntigos, melasma,…) como manchas acrómicas. Tatuajes, independientemente del color.

 

La “quemadura” del PLEXR es superficial y controlada.  Se forma inmediatamente una costra y el médico no puede nunca ir más allá de la dermis si no es retirando la costra y seguir quemando (cosa que  es necesario sólo en deteminadas indicaciones), por lo que la seguridad es total.  Existe riesgo de hiperpigmentación si la paciente se expone al sol sin protección en los 3 meses justo después del tratamiento, por lo que debe usar cremas con alto nivel de factor protector solar para impedir que esa piel nueva se manche.

 

Efectos y nº de sesiones

 

El PLEXR altera la estructura de la piel sobre la que    actúa, produce una contracción directa de la piel  por la quemadura controlada y esto es inmediato. No es como otros tratamientos como hilos o rellenos que provocan formación de proteínas de sostén y el resultado se ve en unos meses (en muchos pacientes no se aprecia mejoría), las quemaduras puntiformes del PLEXR actúan de forma parecida a un Láser potente de CO2 pero de forma más conservadora y con recuperación 3 veces más rápida.

 

Los resultados naturales y progresivos (sesión a sesión) son permanentes (relativos al envejecimiento cutáneo habitual con el paso de los años).

 

En el caso de neoformaciones dermatológicas (lesiones benignas protuyentes) en general con una sesión es suficiente. En el caso de discromías cutáneas    pueden llegar a ser dos. Las retracciones en cualquier zona dependerá de múltiples factores, pero el más preponderante será la laxitud de la piel, por lo que diremos que dos o tres sesiones es lo regular.

Más información:

http://www.gruppogmv.com

Telf.: +34 600687016