Imagen 1Tras seis meses de estudios y test clínicos, las Dras. Mar Mira y Sofía Ruíz del Cueto introducen en su clínica una nueva generación de ‘mirco-hilos’ reabsorbibles de tensionado facial, seleccionados de entre las distintas opciones desarrolladas en los últimos tiempos, por su grado de seguridad y biocompatibilidad, su nivel de eficacia y la exquisita naturalidad de sus efectos. Se trata de los micro-hilos pdo, formulados a partir del mismo material (polidioxanona) que se emplea para las suturas quirúrgicas internas  de precisión, adaptadas, por primera vez como tratamiento antiaging de rostro y cuello.

Además, para potenciar la acción tensora de este nuevo tipo de hilos, las especialistas han desarrollado una técnica de infiltración propia (técnica netting) con la que, en palabras de Mar Mira: <<estamos logrando unos resultados muy satisfactorios, tal y como corroboran las impresiones que nos trasladan las pacientes tratadas con este sistema, que nosotras calificaríamos como una nueva dimensión en el terreno de las soluciones médico-estéticas de efecto tensor, ya que promueve, no sólo un evidente tensionado dérmico, sino también una armónica re-colocación de las estructuras faciales ‘desplazadas’ por el paso del tiempo y la gravedad, además, de engrosar la piel (ya que el material de los hilos  potencia la producción de neocolágeno) con lo que se logra una mejora evidente de calidad cutánea… y, todo ello, sin necesidad de rellenos >>.

LA INNOVACIÓN DE LOS ‘MICRO-HILOS’ PDO:

PDO es la abreviatura de Polidioxanona: un componente reabsorbible y 100% biocompatible que  cuenta con un inmenso recorrido y aval de seguridad, ya que se trata del mismo material que se viene empleando desde hace muchos años para las suturas de precisión de tejidos u órganos internos (útero, corazón, estómago…) en cirugía.

<<No tienen similitud con otros hilos de anclaje, usados desde hace tiempo, como los hilos de oro o hilos rusos, no reabsorbibles y cuya técnica de ‘implantación’ es más quirúrgica, ya que hay que realizar pequeñas suturas para anclarlos, explica la Dra. Mar Mira. <<Tampoco –dice– se asemejan a otros ‘hilos’ vigentes hoy en día, como los Silhouette o Happy lift que, aunque son reabsorbibles, disponen de ‘anzuelos’ en forma de espícula o cono para conseguir su suspensión en los tejidos. Y no tienen nada que ver –continúa Mar- con la infiltración con microcánula en forma de ‘hebras’ de otros materiales como Ácido Hialurónico o Hidroxiapatita Cálcica, que están empezando a llamarse ‘hilos’ por su forma de aplicación, pero no son  tales en realidad>>.

Los Micro-Hilos PDO son suturas ‘flotantes’ que no requieren anclajes, ya que las propiedades de la Polidioxanona hacen que el propio ‘hilo’ (en origen diseñado como sutura quirúrgica interna) actúe ‘sujetando’ por sí mismo los tejidos donde se infiltra, integrándose en ellos y fortaleciéndolos: además de crear tensión, la Polidioxanona estimula la producción de neocolágeno y, por tanto, propicia un engrosamiento démico que se traduce en un fortalecimiento y mejora de la calidad cutánea.

 

Existen varios diámetros de PDO THREADS (distintos grosores, pero similares a la finura de un cabello) y es el médico especialista quien seleccionará el más adecuado según diversos factores como el grado de tensión que es necesario generar para cada caso, el grosor de la piel, la zona a tratar…

 

Con micro agujas guía, se infiltra cada hilo a nivel hipodérmico, en la línea y dirección exactas, marcadas previamente en superficie (con lápiz) por el médico, cada tratamiento exige un diagnóstico preciso de la necesidad de cada paciente, tanto en el mallado apropiado como en las líneas de tensión necesarias para conseguir ese efecto de redensificación de la piel y tensión global.

 

No admiten su aplicación con cánulas, pues para ser colocados con exactitud, estas finísimas ‘hebras’, hacen necesario recurrir a un instrumento con punta (no romo, como las cánulas).

LA NUEVA TÉCNICA NETTING by Mira+Cueto

Consiste en emplear los Micro-Hilos PDO generando con ellos ‘mallados’ (o nettings) de tensión inversa es decir, <<actuando -en palabras de Mar Mira- en el sentido contrario de la gravedad, mediante el ‘diseño’ individualizado para cada región de cada rostro a tratar, de una especie de ‘red de contención’, que se ‘construye’ infiltrando los ‘hilos’ de forma entrecruzada (horizontal-vertical). Esta ‘red’ refuerza la acción propia de anclaje-sujeción de cada ‘hilo’, de forma que se maximiza la potencia tensora de los mismos, lográndose que actúen como un ‘freno’ al desplazamiento/caída de los tejidos donde se insertan>>.

 

Factores como la experiencia, pericia, conocimientos anatómicos y ojo clínico del médico, si siempre resultan claves, en este protocolo aún más, pues, como explica la especialista: <<para obtener un  resultado de tensionado óptimo, hay que partir de un perfecto esquema previo, dibujado sobre el rostro del paciente (absolutamente a medida) las líneas que luego ‘recorreremos’ con los ‘hilos’, para lograr contrarrestar cada tipo flacidez particular. Ese ‘dibujo’ o planteamiento del tratamiento es radicalmente distinto según el paciente pues depende de los cambios involutivos específicos de sus estructuras. Es una especie de ‘plano’ de cada particular forma de actuación de la gravedad en rostro y cuello: un ‘mapa’ de desplazamientos y caídas único, para cada  persona y región>>.

DURACIÓN DE LOS EFECTOS: El engrosamiento y tensión por producción del neocolágeno son definitivos, de forma que, aunque el proceso de envejecimiento natural continúa, lo hace de manera más ralentizada. El efecto empieza a traslucirse pasado 1 mes, asentándose y alcanzando su punto álgido entre los 3 y 6 meses. Ese nivel óptimo de tensión se mantiene, según los casos, entre 12 y 18 meses, momento a partir del cual, aunque se sigue produciendo neocolágeno, puede volver a producirse cierto descolgamiento, producto del proceso natural de envejecimiento.