DRA. VIRGINIA SÁNCHEZEs una de las partes del rostro más importantes a nivel estético, pero poco se sabe de ellas en realidad. ¿Para qué sirven? ¿Se caen? ¿Sufren enfermedades? ¿El pelo vuelve a crecer tras la depilación? ¿Existe el trasplante de pestañas? Todas las respuestas nos las proporciona la Dra. Virginia Sánchez, dermatólogoa y miembro de la AEDV.

Las cejas son una de las partes más importantes en la valoración global de la belleza facial. Su grosor, longitud, forma, color, separación entre ellas y relación con el tamaño de los ojos son fundamentales en la percepción de armonía y equilibrio de una cara. Desde la antigüedad las mujeres han otorgado gran importancia al cuidado y maquillaje de las cejas.Generalmente la mejor estética para las cejas es la que presenta de forma natural cada individuo, pero en ocasiones es recomendable reducir el grosor, aumentar la distancia entre ellas o arquearlas. En los casos de cejas rubias o pelirrojas puede ser necesario oscurecerlas con un pincel o un lápiz para que los ojos parezcan mejor definidos y resalten sobre otros elementos faciales.

 

Las cejas se caen

En general, los folículos pilosos del cuerpo son estructuras “vivas” que atraviesan continuamente distintas fases: crecimiento, maduración y caída (anagen, catagen y telogen, respectivamente). Según la duración de la fase de crecimiento o anagen, el pelo resultante será más o menos largo. En el caso de las cejas, esta fase dura aproximadamente un mes por lo que su longitud no suele superar los dos centímetros. El porcentaje de folículos en esta fase de crecimiento difiere según las zonas. En el cuero cabelludo es del 85% mientras que en las cejas es del 15%. Esto tiene cierta importancia ya que los folículos en fase de crecimiento son los más sensibles a cualquier enfermedad o toxicidad. Ante una situación adversa como anemia, estrés o toxicidad por fármacos, el pelo que cae primero es el del cuero cabelludo. Las cejas sin embargo suelen mantenerse hasta un estadío más severo de la enfermedad.

Pero existen ciertas enfermedades que pueden producir una caída de las cejas: alopecias cicatriciales o definitivas: liquen plano pilar, lupus. Y

alopecias no cicatriciales: alopecia areata, tricotilomanía.

Si la alopecia es de tipo no cicatricial existen posibilidades de que las cejas vuelvan a poblarse de forma natural o con ayuda de tratamientos que estimulen el crecimiento del folículo piloso. Existen distintos tratamientos farmacológicos que pueden ser de ayuda para detener o revertir la alopecia de las cejas. Los tratamientos cosméticos pueden complementar a los farmacológicos en algunos casos.

 

 

Recomendaciones para depilarlas

Lo más importante a la hora de depilar las cejas es hacerlo en condiciones de máxima higiene para evitar la irritación o infección secundaria. Se debe evitar la exposición solar los días siguientes a la depilación para prevenir la aparición de manchas oscuras en la zona. Hay que tener en cuenta que el porcentaje de pelos en fase de crecimiento en las cejas es del 15% y además esta fase dura alrededor de un mes. Por todo esto, el pelo tardará un mes en volver a salir, en el mejor de los casos. En ocasiones, el traumatismo repetido que produce la depilación de las cejas produce que algunos folículos desaparezcan con el tiempo por lo que el pelo no vuelve a salir.

Para conseguir mantener una adecuada armonía facial a la hora de depilarlas, deberemos tener en cuenta:

– Mujeres: grosor medio, arco superior marcado con ligera elevación lateral.

– Hombres: más gruesas y rectas. Eliminar el entrecejo.

 

 

Trasplante de cejas

La indicación del trasplante de cejas es para cualquier tipo de alopecia de esta zona siempre que la causa principal que la produjo se encuentre ausente o estabilizada.  Se realiza de forma similar al del cuero cabelludo, con algunos matices. Primero se extraen las unidades foliculares de la región donante y posteriormente se injertan en la región receptora. En cuanto a las diferencias entre el trasplante de cejas y el del cuerpo cabelludo, existen ciertas diferencias:

– El pelo de origen debe ser de un grosor similar: generalmente de la nuca, región retroauricular, pubis o axila.

– Es muy importante el diseño de la “nueva ceja” teniendo en cuenta las necesidades de cada rostro.

– Deben injertarse unidades foliculares de un solo pelo.

– La dirección del folículo piloso injertado debe ir alineada con la dirección de la ceja.

 

 

 

Dra. Virginia Sánchez

Dermatóloga, miembro de la AEDV

 

 

Médico especialista en Dermatología. Nº Colegiado: 282908738.

Miembro de la Asociación Española de Dermatología y Venereología. Nº 1721.

Miembro del Grupo Español de Dermatología Cosmética y Terapeútica.

Revisora de la revista científica internacional Dermatology Research and Practice.

Miembro del Internacional Confocal Microscopy Working Group.

Profesora del Máster de Dermatología Estética de la Universidad de Alcalá.

Profesora de Dermatología en la Facultad de Medicina. Universidad CEU. Madrid.