Protocolo personal combinado para elevar y reafirmar el glúteo

Los tratamientos médicos combinados son la mejor opción para elevar y reafirmar el glúteo de forma no quirúrgica, puesto que ayudan a manejar cada caso de la manera más personalizada posible. Para aquellos pacientes, habituales en consulta, que desean mejorar la flacidez y la firmeza de la zona glútea sin aumentar el volumen (y con algunas características particulares en su morfología), se ha diseñado un protocolo combinado de hidroxiapatita cálcica con hilos de tracción bidireccionales, técnica que desarrollamos en este artículo.

Por el Dr. Daniel Mauricio Ávila

Actualmente, la medicina estética nos brinda una amplia gama de tratamientos encaminados a la mejoría a nivel facial y corporal, requiriendo cada vez menos intervenciones quirúrgicas en estadios tempranos e incluso en casos un poco más avanzados. Uno de estos casos particulares es el del manejo glúteo, en el cual muchas veces las intervenciones quirúrgicas no son posibles o no se adecúan por completo a las necesidades del paciente.

En el mercado existen varios manejos médico-estéticos que tienen como objetivo la búsqueda del “glúteo 10”, como las infiltraciones con ácido hialurónico, encaminadas a voluminizar y contornear el glúteo, o los inductores de colágeno, bien sea en forma de fillers o de hilos, que ayudan a reafirmar el glúteo y mejorar la textura de este. Pero, ¿hay algún tratamiento que sea mejor que otro? Esta pregunta tiene una única respuesta, y es que cada paciente es diferente y requiere un manejo personalizado. Eso sí: combinar diferentes técnicas ayuda a alcanzar un mejor resultado final.

Manejo personal combinado

Una de las consultas más frecuentes cuando hablamos de tratamiento en la región glútea es el deseo de mejorar la flacidez de este y su elevación, pero sin generar más volumen al tener ya el adecuado para las características o gustos del paciente.

Para estos casos he diseñado un protocolo de manejo en el cual se busca, previa clasificación del grado de ptosis y forma del glúteo, un abordaje combinando hidroxiapatita cálcica con hilos de tracción bidireccionales. La hidroxiapatita cálcica (un filler cuyo uso es ampliamente conocido a nivel tanto facial como corporal), empleada como inductor de colágeno, en forma de hiperdilución, no genera aumento de volumen, pero sí una redensificación cutánea, mejorando tanto la flacidez como la celulitis de la zona tratada. Por su parte, con los hilos de tracción bidireccionales de fuerte anclaje tipo PDO (grosor 3.0) obtenemos mejoría en la ptosis glútea, tanto por acción mecánica, por la tracción generada, como por la posterior conversión del mismo en colágeno.

Es importante hacer una adecuada valoración inicial del paciente, la cual se debe hacer en posición de pie, sin calzado y con una apertura de pies equidistante a la distancia de los hombros. En ese punto se debe definir cuál es la forma del glúteo siguiendo la clasificación de Mendieta (forma redondeada, en V, cuadrada o de corazón invertido) y posteriormente el grado de ptosis siguiendo la clasificación de González (estadio 0 a 4).

Teniendo estos datos, podemos definir el plan de tratamiento a seguir y también hablar de expectativas de resultado, ya que hablaríamos de paciente ideal en aquellos casos con forma glútea redonda o corazón invertido con un grado de ptosis 1, 2 o 3, y pobres resultados en pacientes con forma de V y grado de ptosis 4.

El paciente ideal para este abordaje presenta una forma glútea redonda o de corazón invertido con un grado de ptosis 1, 2 o 3. Se alcanzarán, sin embargo, pobres resultados pacientes con forma de V y grado de ptosis 4

Protocolo de tratamiento

De cara al tratamiento, se puede realizar todo en un mismo acto médico, que se iniciaría con la aplicación de la hidroxiapatita cálcica en hiperdilución 1:3 (1,5 ml de hidroxiapatita cálcica y 4,5 ml de suero fisiológico/lidocaína 2 %) por cada cuadrante glúteo a tratar, mediante cánula 25 o 23 G de 70 mm de longitud. La inyección se haría a nivel subdérmico en forma de abanico mediante retrotrazado, buscando la máxima cobertura glútea posible y aprovechando la acción mecánica de la cánula para romper septos fibrosos de celulitis.

Posteriormente se realiza la inserción de los hilos de tracción, utilizando 4 por glúteo, variando el punto de entrada y la dirección de los mismos en función de la forma glútea previamente establecida. Buscaremos el espacio subcutáneo iniciando desde el reborde superior, pero sin sobrepasar la línea media horizontal glútea (intertrocantérica) para que, de esta forma, al momento de sentarse el paciente, no haya una tracción extra de los mismos y pérdida del anclaje.

Comparativa fotográfica antes del tratamiento y 3 meses después

Observaciones y cuidados

La tolerabilidad del tratamiento es muy buena debido a que, como ya se ha descrito, la aplicación de la hiperdilución de hidroxiapatita cálcica se realiza con suero fisiológico y lidocaína. Así, cuando llega el momento de insertar los hilos, la zona está anestesiada.

Como en la mayoría de los tratamientos médicos, las recomendaciones pretratamiento son evitar el consumo de medicamentos que aumenten el riesgo de sangrado (AINEs, Adiro, anticoagulantes, Omega 3, entre otros), evitar el consumo de tabaco al menos 8 horas antes del procedimiento y no presentar alteraciones cutáneas de tipo infeccioso o traumáticas en la zona a tratar.

Este protocolo se viene realizando por el equipo médico del que formo parte desde hace poco más de un año. Con una casuística de más de 100 casos, el grado de satisfacción es favorable, dada su personalización y técnica fácilmente replicable

De cara a los cuidados postratamiento se recomienda utilizar ropa ajustada, tipo leggins, en la primera semana; no realizar actividad física intensa que comprometa los miembros inferiores durante al menos 2 semanas y ninguna actividad física, así sea leve, durante 1 semana. Se aconseja evitar masajear la zona tratada y, en caso de hematomas, aplicar en el área en cuestión árnica o cualquier otro medicamento tópico para el manejo de los mismos de forma suave, evitando la exposición solar mientras sigan presentes. Además, como la inducción de colágeno es progresiva y se ve afectada por diversos factores, se recomienda una dieta con un aporte proteico y vitamínico adecuado, pudiéndose suplementar con colágeno o aminoácidos y multivitamínicos por al menos 3 meses. Está contraindicado el uso de aparatología tipo radiofrecuencia en el área tratada también durante un mínimo de 3 meses para evitar la degradación temprana de los hilos y la hidroxiapatita cálcica.

Conclusión personal

Este protocolo se viene realizando por el equipo médico del que formo parte desde hace poco más de un año, teniendo una casuística por encima de los 100 casos y un grado de satisfacción favorable, debido a su personalización y técnica fácilmente replicable, ya que tanto la hidroxiapatita cálcica como los hilos de tracción PDO son elementos muy utilizados en la consulta habitual.

En estos casos, el seguimiento se ha realizado mediante valoración fotográfica pretratamiento en posición de pie (frontal, oblicuas y laterales), con una primera revisión entre los 7 y 14 días para ver el estado del paciente y una valoración final a los 3 meses. En la primera revisión buscamos ver el estado de los hilos, ya que los cuidados postratamiento son muy importantes, así como la evolución general del tratamiento. Con la segunda valoración la intención es apreciar los cambios cutáneos inducidos por la hidroxiapatita, además de ver tratamientos complementarios que se podrían realizar si se requiere potenciar aún más el resultado.

Este protocolo se ha diseñado como una guía para un tipo especifico de paciente, pero como he mencionado en el inicio de este artículo, la combinación de técnicas según las necesidades del paciente lleva a un mayor grado de satisfacción. Actualmente, los avances en la medicina estética y en sus productos nos abren una amplia gama de opciones que debemos explorar y dominar para avanzar en nuestros resultados.