¿Qué es el cada vez más común Facial Overfilled Syndrome?

La adicción, la sobredosis y el mal uso de los materiales relleno hace de este síndrome un problema cada vez más común. La buena noticia es que es fácilmente evitable -y tiene solución-. Los expertos de Centro Médico Lajo Plaza amplían la información.

El Facial Overfilled Syndrome (FOS) es una distorsión que afecta principalmente a la parte media del rostro (la zona en la que más tratamientos de relleno en tejido blando se realizan). Hace que el volumen de la cara se vea desproporcionado y nada natural y suele dejar un impacto psicológico negativo en el paciente.

¿POR QUÉ SE PRODUCE EL FACIAL OVERFILLED SYNDROME?

Hay que tener en cuenta que en los últimos 10 años, al ser relativamente baratas y de resultados inmediatos, las inyecciones de relleno de ácido hialurónico se han convertido en el tratamiento más popular para el rejuvenecimiento facial. Pero junto a este aumento en la demanda se ha observado también un aumento en la incidencia de las complicaciones derivadas de esta técnica.

Aunque hay casos de pacientes que reclaman volúmenes cada vez más exagerados, es la mala praxis de algunos especialistas no cualificados, la que hace crecer los casos de este síndrome.

¿CÓMO SE EVITA?

Lo más importante es entender cómo los cinco tejidos clave del rostro (piel, grasa, complejo de anclaje, músculos y huesos) contribuyen por igual en el proceso del envejecimiento. Por eso es fundamental abordarlo en estas cinco capas, combinando diferentes técnicas. Los enfoques de tratamiento combinado son una auténtica necesidad.

Sin embargo, en el caso de los rellenos dérmicos, hay técnicas de aplicación que evitan riesgos.

El relleno dinámico – inyectar pequeñas cantidades de relleno y pedir al paciente que sonría repetidamente durante el procedimiento – es una de las vías más efectivas para evitar complicaciones

PRINCIPALES CAUSAS QUE PROVOCAN EL FACIAL OVERFILLED SYNDROME

Una mala evaluación inicial del rostro, su estructura ósea y sus volúmenes naturales.

La mala elección del material de relleno, su densidad o reticulación.

Una colocación incorrecta del producto en las almohadillas de grasa superficiales y en las zonas infraorbitales medias o la inserción de volumen profundo en áreas con una mala posición de los tejidos blandos.

Buscar un efecto lifting. Este no es el cometido de esta técnica.

La inyección de una cantidad de producto excesiva.

Una colocación demasiado superficial del relleno que puede provocar el desarrollo de nódulos no inflamatorios.

La infiltración repetida de rellenos en el mismo compartimiento de tejido durante múltiples sesiones de tratamiento. Hay que tener en cuenta el efecto acumulativo de los rellenos previamente inyectados o la migración de estos, la formación de biopelículas y granulomas.

La incompatibilidad entre distintos tipos de productos que se hayan podido inyectar.

El problema se agrava con la edad. Por lo general, la estructura sobrecargada es incapaz de soportar el peso y la ley de la gravedad termina notándose.

¿HAY SOLUCIÓN?

Algunos casos de FOS pueden ser revertidos pero solo están capacitados para hacerlo los médicos estéticos más experimentados.

Los nódulos que se producen debido a los rellenos de AH pueden tratarse con hialuronidasa. Se trata de una enzima capaz de descomponer los rellenos de ácido hialurónico. Esta debe inyectarse en la zona donde esté el ácido hialurónico a degradar y la aguja debe penetrar en la cápsula que rodea la masa de relleno. No hay riesgo de que ‘disuelva’ nuestro propio ácido hialurónico, ya que lo renovamos cada 14 días, por lo cuál ese déficit solo se apreciaría durante unos días.

Los ‘bultos’ que persisten durante períodos de tiempo largos y se resisten a disolverse pueden convertirse en granulomas fibróticos que sólo pueden resolverse mediante cirugía. Sería el último recurso, ya que la piel puede tardar en recuperarse hasta cuatro meses. En estos casos, siempre se debe a la presencia de materiales de relleno como los biopolímeros.