Abordaje mínimamente invasivo por vía interna
En la consulta de medicina estética tratamos con frecuencia lesiones benignas que, pese su naturaleza no maligna, alteran de manera importante la imagen personal y el bienestar del paciente. Este artículo presenta el caso de una mujer de 55 años con un granuloma piógeno en el párpado inferior derecho, resuelto de forma eficaz mediante generador de plasma y con un abordaje poco convencional: por vía interna.
Por la Dra. Pilar Sanmartín Ibáñez
Una paciente de 55 años acude a nuestra consulta por una lesión de crecimiento reciente y rápido ubicada en la cara interna del párpado inferior del ojo derecho, próxima al borde palpebral. La exploración reveló una lesión vascular eritematosa, de superficie brillante y con tendencia al sangrado espontáneo.
El diagnóstico fue un granuloma piógeno, también conocido como hemangioma capilar lobulado o botriomioma. Es una lesión vascular benigna de crecimiento rápido, que se presenta como una masa elevada, eritematosa, friable y con tendencia al sangrado. No es infecciosa ni verdaderamente purulenta, a pesar de su nombre. Se trata de una hiperplasia capilar lobular con base inflamatoria. Estas lesiones suelen estar asociadas a microtraumatismos, procedimientos previos, cambios hormonales o irritaciones continuadas. Se observan con frecuencia en niños y adultos jóvenes, aunque puede aparecer a cualquier edad.
En mujeres se asocia también con el embarazo y el uso de anticonceptivos hormonales. La localización más frecuente es en mucosa oral, dedos, tronco y extremidades. En el párpado es raro, pero cuando aparece se localiza habitualmente en el margen palpebral o conjuntiva palpebral. Puede surgir después de cirugía, blefaritis, orzuelos o traumatismos locales.
Diagnóstico diferencial
Cuando aparece en párpado es importante diferenciarlo de:
- Orzuelos: Son dolorosos, agudos, más inflamatorios.
- Chalación: Se trata de un nódulo indoloro, más crónico, sin sangrado espontáneo.
- Carcinoma basocelular: Es una lesión ulcerada. Su crecimiento es lento.
- Carcinoma escamoso: Puede sangrar, tiene bordes infiltrados y es más agresivo.
- Hemangioma capilar: Es más frecuente en niños. Tiene aspecto homogéneo.
- Xantelasmas: Color amarillento.
- Quistes sebáceos: Diferentes en textura y comportamiento.
- Papilomas: Son lesiones verrucosas benignas.
- Queratosis seborreicas: Lesiones hiperqueratósicas no sangrantes de lenta evolución.
Elección de tratamiento
La técnica más habitual utilizada para este tipo de lesión es la escisión quirúrgica, realizada bajo anestesia local (tópica o infiltrada). Esta técnica implica la resección completa de la lesión y, en algunos casos, legrado de la base para reducir el riesgo de recidiva. También podría acompañarse de electrocoagulación o crioterapia suave. Este abordaje se recomienda cuando la lesión sangra repetidamente o crece con rapidez.
Otra opción de tratamiento sería el uso de lásers de CO2, que permite la vaporización y coagulación controlada de la lesión. El mayor problema es que requiere protección ocular especial y experiencia en su uso periocular. Por su parte, el láser de colorante pulsado (PDL) es efectivo en lesiones vasculares, si bien es menos usado en zonas tan delicadas. También requiere una especial protección ocular y pericia en su aplicación en procedimientos a nivel del área alrededor de los ojos.
Debido a la localización en una zona de alta sensibilidad y a la preocupación estética de la paciente, se descartaron el tratamiento quirúrgico clásico y los tratamientos con láser. En su lugar, se propuso una alternativa mínimamente invasiva: el uso de un generador de plasma de uso exclusivo médico, abordando la lesión desde la superficie conjuntiva interna del párpado. El plasma actúa por sublimación del tejido, sin contacto directo, con precisión y mínima inflamación. Tiene la ventaja de preservar los tejidos adyacentes, acelerar la recuperación y permitir tratamientos ambulatorios sin sangrado. Es especialmente útil en lesiones pequeñas.

Listo para intervenir
El procedimiento se realizó utilizando un generador de plasma de uso exclusivamente médico, diseñado para ofrecer precisión y seguridad en tratamientos dermatológicos y estéticos. Este equipo cuenta con parámetros técnicos de tensión y frecuencia predefinidos y calibrados de fábrica, evitando la necesidad de ajustes manuales o el uso de diferentes puntas o modos operativos que podrían alterar la estabilidad de la energía emitida.
La correcta elección y balance de estos parámetros permite recrear un fenómeno físico preciso y estable, trabajando el plano tisular adecuado sin causar daños térmicos profundos ni descargas eléctricas. Además, este tipo de generadores han sido objeto de estudios histológicos que han demostrado su capacidad para inducir efectos fisiológicos y tróficos y reproducirse en el tiempo.
Estos son los parámetros establecidos de fábrica del generador de plasma elegido en este caso concreto:
- Frecuencia: Trabajamos con una frecuencia fija, establecida por el fabricante, de 65 kHz.
- Tensión (voltaje): El voltaje varía según el manípulo que se utilice. Hay tres niveles: blanco, verde y rojo. Para el manípulo blanco (baja potencia) el valor aproximado de tensión es de 500 V; el manípulo verde (potencia media), tiene alrededor de 750 V; y, por último, el manípulo rojo (alta potencia) ronda los 950 V.
Estos valores son de salida, y pueden variar ligeramente según el equipo y las condiciones del tratamiento.
En medicina existe solo una máquina que tiene un sistema de compensación de esas eventuales variabilidades (por eso la precisión y el control de plano).
Notas importantes:
- La energía se genera por una diferencia de potencial entre la punta del manípulo y la piel, ionizando los gases del aire para crear un pequeño arco de plasma.
- No hay contacto directo con la piel; el efecto es sublimador y no térmico profundo, como en láser o radiofrecuencia.
- Los parámetros no se modifican manualmente; se elige el manípulo adecuado al tratamiento.
Otras indicaciones
El generador de plasma que utilizo en mi práctica clínica es un dispositivo de uso médico-estético con CE médico y FDA americana. Además, es el único que cuenta con una amplia gama de estudios científicos e histológicos y publicaciones en revistas (PUBMED, etc.).
Sus indicaciones más comunes incluyen:
- Rejuvenecimiento tisular periorbitario (blefaroplastia no quirúrgica).
- Rejuvenecimiento peribucal (como el código de barras).
- Rejuvenecimiento panfacial (frente, cuello, escote, etc).
- Acné activo y cicatrices (efecto bactericida, antiinflamatorio y regenerador). Disminuye las glándulas sebáceas.
- Cicatrices hipertróficas y queloides: Remodela el tejido fibroso sin transferir daño térmico a tejido subyacente y, por ende, la casi nula posibilidad de recidivas.
- Xantelasmas: Elimina depósitos de grasa en párpados sin cirugía.
- Escisión, remoción y eliminación de cualquier neoformación protuberante benigna, tales como verrugas, queratosis seborreicas, fibromas, moluscos, etc.
- Lentigos solares o seniles.
Procedimiento y recuperación
En primer lugar, evalué la lesión descartando afectación profunda. Una vez obtenido el consentimiento informado de la paciente, preparamos la zona limpiando con antiséptico (clorhexidina). El tratamiento lo realicé en consulta, bajo anestesia local inyectada. Utilicé el manípulo rojo del generador de plasma, que es el de mayor potencia (950 V), para realizar impactos puntuales en la superficie de la lesión, provocando una sublimación controlada hasta conseguir la total carbonización de la lesión vascular. El acceso fue desde la cara interna del párpado inferior, lo que permitió una actuación precisa sin comprometer la piel visible. La retracción tisular inducida por el plasma ayudó a lograr un resultado uniforme y sin sangrado aparente.
Al cabo de 7 días tuvo lugar la primera revisión tras la intervención, para valorar la necesidad de retoque o biopsia si no había una correcta evolución. No obstante, la recuperación fue rápida y sin incidencias. La paciente presentó una ligera costra interna durante los primeros días, con reepitelización completa en aproximadamente 10 días. Un mes después, no se evidenció recidiva ni alteración estética o funcional. La satisfacción de la paciente fue alta, tanto por el resultado como por la discreción del abordaje.
En conclusión, este caso demuestra la eficacia del plasma como herramienta terapéutica en lesiones vasculares benignas como el granuloma piógeno, especialmente en zonas anatómicamente delicadas. El abordaje por vía interna añade valor diferencial, permitiendo tratar sin dejar huellas visibles. En medicina estética, la innovación tecnológica y la sensibilidad anatómica deben ir de la mano. Con una visión global del tratamiento y una técnica precisa, es posible resolver de forma segura, estética y funcional lesiones que antes requerían abordajes más invasivos.

Dra. Pilar Sanmartín Ibáñez
Médico estético
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.
Máster en Medicina Estética y Antienvejecimiento (Universidad Complutense de Madrid) y en Calidad de Vida y Cuidados Médico-Estéticos en el Paciente Oncológico (Universidad de Alcalá de Henares).
Experto Universitario en Ginecología Regenerativa (Universidad de Alcalá de Henares).
Diplomada en Salud Pública.
Formadora de profesionales médicos y creadora de las Jornadas Burgalesas de Medicina Estética en el paciente oncológico (Burgos).
Vocal de la Junta Directiva de GEMEON (Grupo Español de Medicina Estética Oncológica) y miembro de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).










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