Sculptra, bioestimulación de colágeno para mejorar la firmeza y la calidad de la piel

bioestimulación de colágeno

Por Galderma

La medicina estética regenerativa ha reforzado en los últimos años el papel de los bioestimuladores de colágeno en el abordaje de la pérdida de firmeza y elasticidad de la piel. Frente a enfoques centrados en aportar volumen, estos tratamientos permiten trabajar sobre la calidad de la piel de forma gradual, respetando la fisiología de los tejidos y la fisionomía del paciente. Esta es una de las principales conclusiones a la que llegaron los expertos reunidos en una jornada organizada por Galderma sobre el presente y el futuro de la medicina estética.

Entre estos tratamientos destaca Sculptra®, el primer bioestimulador de colágeno formulado con PLLA-SCA™1, un polímero biocompatible con más de dos décadas de uso clínico y una trayectoria clínica consolidada2-7. Su mecanismo de acción desencadena una respuesta biológica del propio organismo que estimula la producción de colágeno y elastina, mejorando el grosor y la calidad de la piel con el paso del tiempo2,7.

La pérdida de colágeno es una de las principales causas del envejecimiento cutáneo. A partir de los 20 años, su producción natural comienza a disminuir aproximadamente un 1 % anual, con un impacto progresivo sobre la estructura de la piel8.

Uno de los aspectos diferenciales de este tratamiento es que no está orientado a rellenar, sino a favorecer una mejora progresiva de la calidad de la piel. Este enfoque permite obtener resultados naturales, sin añadir volumen al rostro, trabajando sobre la firmeza y la elasticidad9.

Resultados clínicos probados

Sculptra ejerce un efecto progresivo y medible sobre los componentes estructurales de la piel. A los tres meses del tratamiento, los estudios histológicos han demostrado un incremento de más del 66,5 % en el colágeno tipo I6 y se ha observado un aumento del 34 % en la calidad de la elastina entre los meses 3 y 6, así como un incremento superior al 26,1 % en el grosor dérmico a los 9 meses10.

Estos resultados están acompañados de una elevada satisfacción de los pacientes. A los 24 meses, el 89 % se declara satisfecho con el aspecto global de la piel, el 85 % recomendaría el tratamiento y el 85 % repetiría el procedimiento11.

Para los profesionales, contar con Sculptra supone disponer de una herramienta que permite trabajar la firmeza y el soporte cutáneo sin añadir volumen al rostro. Esto resulta especialmente relevante en pacientes con pérdida de elasticidad, laxitud o menor definición del óvalo facial y la línea mandibular, en los que reforzar la calidad de la piel puede contribuir a resultados más equilibrados, naturales y duraderos.

Con más de 60 publicaciones científicas y datos procedentes de más de 14.000 pacientes, dispone de un historial clínico robusto que refuerza la confianza en su uso y el perfil de seguridad del tratamiento12-13.

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