Por la Dra. Teresa Garriga-Baraut, junto a la Dra. Núria Escoda-Delgado
La medicina estética ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, impulsado por un deseo generalizado de mejorar la apariencia y combatir los signos del envejecimiento. Dentro de este campo, los rellenos de ácido hialurónico (AH) se han convertido en una de las opciones de tratamiento más populares y versátiles, ofreciendo resultados inmediatos y mínimamente invasivos para corregir arrugas, restaurar volumen y mejorar los contornos faciales.
Sin embargo, este aumento en la demanda de procedimientos estéticos coincide con una prevalencia cada vez mayor de enfermedades autoinmunes en la población general. La tiroiditis de Hashimoto (TH), un trastorno autoinmune crónico que afecta la glándula tiroides, es una de las enfermedades autoinmunes más comunes, especialmente en mujeres en edad perimenopáusica1. Se estima que afecta a entre el 5 y el 10 % de las mujeres que acuden a consulta de medicina regenerativa1.
Ante la duda, evaluación exhaustiva
La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune crónica caracterizada por una respuesta inmunitaria dirigida contra antígenos tiroideos, fundamentalmente la tiroglobulina (Tg) y la peroxidasa tiroidea (TPO). Esta activación autoinmune provoca una infiltración linfocítica progresiva del parénquima tiroideo, que culmina en la destrucción de los folículos tiroideos y la sustitución del tejido funcional por fibrosis. Como resultado, se produce una alteración gradual de la función endocrina de la glándula, que conduce al desarrollo de hipotiroidismo clínico en la mayoría de los casos. En la TH, los anticuerpos más comúnmente elevados son los anti-TPO, presentes en aproximadamente el 90-95% de los casos y considerados el marcador inmunológico más sensible y específico para esta enfermedad.
Además, los anticuerpos anti-Tg también pueden encontrarse elevados, aunque con menor frecuencia (alrededor del 60-80 %), siendo de menor especificidad diagnóstica.
La detección de estos autoanticuerpos es clave para confirmar la naturaleza autoinmune del proceso tiroideo, especialmente en pacientes con alteraciones en la hormona estimulante del tiroides (TSH) y con síntomas clínicos compatibles con enfermedad tiroidea2,3. Si bien la etiología exacta es multifactorial, la predisposición genética, los factores ambientales (incluida la ingesta de yodo) y la composición del microbioma parece que juegan un papel importante en su desarrollo2.
La coexistencia de la creciente popularidad de los rellenos de AH y la alta prevalencia de la tiroiditis de Hashimoto plantea interrogantes importantes sobre la seguridad de estos procedimientos en pacientes con enfermedades autoinmunes. Históricamente, las enfermedades autoinmunes se han considerado una contraindicación relativa para los tratamientos con rellenos de AH debido a la preocupación de que la desregulación del sistema inmunitario en estos pacientes pueda aumentar el riesgo de reacciones adversas, especialmente aquellas de naturaleza inmunológica1,4.
Estas reacciones podrían incluir inflamación persistente, formación de granulomas o incluso la inducción de nuevas respuestas autoinmunes. Sin embargo, la evidencia científica sobre la seguridad de los rellenos de AH en pacientes con TH es limitada y, en algunos casos, contradictoria. Algunos estudios sugieren que los rellenos de AH pueden ser seguros en pacientes con tiroiditis de Hashimoto bien controlada5, mientras que otros advierten sobre el riesgo potencial de complicaciones, sobre todo en función del compuesto químico que se use como agente de reticulación del AH en la fabricación del relleno dérmico1.
Ante esta incertidumbre, es fundamental que los médicos estéticos tengan un conocimiento profundo de la TH y otras enfermedades autoinmunes, así como de los posibles riesgos y beneficios de los rellenos de AH en estos pacientes. La selección cuidadosa de los pacientes, una evaluación exhaustiva de su historial médico y una comunicación clara sobre los riesgos y beneficios del tratamiento son esenciales para garantizar la seguridad y satisfacción del paciente.
Este artículo tiene como objetivo sintetizar el conocimiento actual sobre la seguridad de los rellenos de AH en pacientes con tiroiditis de Hashimoto bien controlada, incorporando una revisión retrospectiva de historias clínicas de pacientes con esta patología controlada y tratados mediante rellenos dérmicos faciales de AH en el centro médico de Clínica Escoda.
Metodología del estudio
Se llevó a cabo un estudio descriptivo, retrospectivo y epidemiológico, realizado en el centro médico de Clínica Escoda de Medicina Estética y Regenerativa (Barcelona). Se incluyeron pacientes diagnosticados de TH que hubieran recibido inyecciones de AH en cualquier área facial, entre enero de 2023 y diciembre de 2024.
> Diseño del estudio
La información se obtuvo mediante la revisión de historias clínicas obtenidas del registro médico de la mencionada clínica. Se recogieron variables demográficas y clínicas de todos los pacientes que cumplían los criterios de inclusión que se detallan a continuación. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del centro médico de Clínica Escoda. Todos los pacientes firmaron un consentimiento informado antes de participar para su inclusión.
> Criterios de inclusión
- Pacientes, tanto de sexo masculino como femenino, mayores de 18 años que hubieran recibido al menos una inyección de AH en cualquier área facial durante el período de estudio de enero del 2023 a diciembre del 2024.
- Pacientes que habían recibido el tratamiento en Clínica Escoda y que pudieran ser contactados para un seguimiento adecuado.
- Pacientes con diagnóstico confirmado de tiroiditis de Hashimoto. El diagnóstico de TH debía haber sido confirmado por un médico especialista, basándose en la clínica del paciente (hipotiroidismo clínico o subclínico) junto con anticuerpos anti-TPO y/o anti-Tg elevados, y/o hallazgos ecográficos característicos de TH (disminución de la ecogenicidad, heterogeneidad, hipervascularidad)2.
- Pacientes con diagnóstico de TH bien controlada. Se definió como “bien controlada” aquella enfermedad cuyos pacientes no presentaran clínica compatible con enfermedad tiroidea y con niveles estables de hormonas tiroideas (TSH y/o T4 libre) dentro del rango normal durante al menos seis meses antes del tratamiento con relleno de AH. Esta estabilidad podía haberse logrado mediante la suplementación con levotiroxina, o sin medicación en aquellos pacientes con tiroiditis de Hashimoto eutiroideos.
- Pacientes que hubieran firmado el consentimiento informado para su participación en el estudio.
- Disponibilidad de datos completos. Se requería que los registros de los pacientes contuvieran información completa sobre su historial médico, diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto, medicación (si correspondía), detalles del tratamiento con rellenos de AH (tipo de relleno de AH utilizado, volumen inyectado, sitios de inyección del AH) y cualquier evento adverso observado durante el período de seguimiento.

> Criterios de exclusión
Se excluyó del estudio a los pacientes que cumplieran alguno de los siguientes criterios:
- Pacientes que habían recibido inyecciones de otros tipos de rellenos dérmicos diferentes al AH, así como pacientes que estuvieran bajo tratamiento inmunosupresor.
- Pacientes con antecedentes de enfermedades granulomatosas sistémicas, trastornos del tejido conectivo, cicatrices de acné hipertrófico o cicatrices queloides. Antecedentes de hipersensibilidad conocida o reacción alérgica previa a cualquiera de los componentes del AH, incluyendo lidocaína y colágeno bovino, fueron también considerados criterios de exclusión.
- Presencia de infecciones cutáneas o sistémicas activas en el momento del tratamiento con rellenos de AH.
- Pacientes cuya aplicación no fuera en áreas faciales.
- Mujeres embarazadas o en período de lactancia.
- Pacientes que no pudieran ser contactados para el seguimiento si sufrían alguna reacción adversa.
- Presencia de otras enfermedades autoinmunes en fase activa o no controlada que pudieran confundir la evaluación de la seguridad de los rellenos de AH.
- Pacientes con función tiroidea no controlada (con niveles de TSH y/o T4 libre fuera del rango normal o que hubieran precisado cambios significativos en la dosis de levotiroxina en los 6 meses anteriores al tratamiento con rellenos de AH).
- Pacientes con información incompleta o faltante que im- pidiera una evaluación adecuada.
Los datos clínicos se recogieron mediante la revisión de las historias clínicas obtenidas de los expedientes médicos de los pacientes. Además, se realizaron entrevistas telefónicas y visitas presenciales cuando fue necesario para completar la información.
> Variables de estudio:
- Datos demográficos: Se tuvo en cuenta la edad, el sexo, la etnia y el fototipo de piel según la escala Fitzpatrick6.
- Historial médico: Se consideró la presencia de enfermedades relevantes (por ejemplo, enfermedades infecciosas o autoinmunes), antecedentes de alergias, tratamientos farmacológicos recibidos por el paciente (incluyendo anticoagulantes, inmunosupresores u otros fármacos), historial de tabaquismo activo o pasivo y consumo de otros tóxicos (alcohol u otras drogas).
- Características del tratamiento: Se tuvo en cuenta el tipo de AH utilizado, el volumen total inyectado, la técnica empleada, el área de inyección, el uso de anestesia (tópica, local) y si se realizó alguna aplicación de frío o calor.
- Datos de laboratorio: Niveles de TSH, T4 libre, anticuerpos anti-TPO y anti-Tg en el momento del diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto y antes del tratamiento con rellenos de AH.
- Eventos adversos. Se registraron todos los eventos adversos observados durante el período de seguimiento incluyendo inflamación, edema, dolor, hematomas, edema, formación de nódulos o granulomas, reacciones alérgicas y cualquier otra complicación.
- Fotografías: Por protocolo, se obtuvieron fotografías clínicas estandarizadas antes del tratamiento, inmediatamente después del tratamiento y en los seguimientos para documentar la evolución y las posibles complicaciones.
> Análisis estadístico
Los datos se analizaron utilizando el software estadístico SPSS versión 30.0. Las variables continuas se presentaron como medias (± desviación estándar, DE), mientras que las variables categóricas se expresaron en frecuencias y porcentajes. Se utilizó la prueba de chi-cuadrado para evaluar la asociación entre diferentes variables clínicas y la aparición de RA. Se consideró un valor de p ≤ 0,05 como estadísticamente significativo.
> Aspectos éticos
Tanto el investigador principal, así como el resto de los investigadores del estudio, garantizan la confidencialidad de la información de todos los datos obtenidos de los pacientes incluidos en el estudio. Todo el equipo investigador ha mantenido el rigor científico y metodológico del estudio y ha velado por el control de la calidad de los datos recogidos. De este modo, tanto el investigador principal como sus colaboradores han aplicado con rigor las instrucciones derivadas del Código Deontológico Médico Español, la enmienda de Tokio de la Declaración de Helsinki y las directivas internacionales sobre la investigación clínica en humanos, cumpliéndose los requisitos formulados en el documento sobre “Ética e Investigación Clínica”.
Resultados positivos
Se incluyó un total de 20 pacientes de sexo femenino, etnia caucásica y edad media 52 años (rango 33-72). Todas ellas habían sido diagnosticadas de tiroiditis de Hashimoto bien controlada y habían recibido la inyección de algún relleno dérmico facial entre enero de 2023 y diciembre de 2024 en el Centro Médico de Clínica Escoda.
El 60 % (n= 12) presentaban fototipos de piel I-III, mientras que el 40 % (n= 8) restante tenía fototipos IV-VI. La mayoría de las pacientes presentaban algún antecedente médico previo (n= 14; 70 %), si bien únicamente dos de ellas (10 %) habían sido diagnosticadas de más de una enfermedad autoinmune: tiroiditis de Hashimoto junto con Diabetis mellitus tipo I en una de ellas y síndrome de Sjögren en otra de ellas (tabla 1).
De las 20 pacientes, el 75 % (n= 15) estaban recibiendo tratamiento con levotiroxina, con una dosis promedio de 50 microgramos (rango 25-125). Cinco pacientes (25 %) no estaban tomando ningún medicamento para la tiroides, pero mantuvieron la enfermedad de Hashimoto controlada según los resultados de laboratorio. Ninguna de las pacientes tenía alergias conocidas a ningún medicamento (tabla 1).

El volumen promedio de AH administrado fue de 2,6 mililitros por paciente. Los sitios de inyección fueron los siguientes: labios en 4 pacientes; tercio superior en 5 pacientes; tercio medio en otras 5 pacientes y cara completa en 6 pacientes. La revisión reveló una buena tolerancia a los rellenos de AH en las 20 pacientes. Todas ellas presentaron una buena tolerancia a la administración facial de AH, sin objetivarse ningún efecto adverso como infecciones, formación de granulomas o reacciones alérgicas graves durante el período de seguimiento medio de 14 meses (rango 4-28 meses) (tabla 1).
Discusión y literatura
En el presente estudio no observamos ningún evento adverso tras la administración facial de AH en un total de 20 pacientes de sexo femenino y etnia caucásica, todas ellas diagnosticadas de tiroiditis de Hashimoto bien controlada desde los 6 meses previos a la realización del tratamiento. Si bien las publicaciones relacionadas con este tema hasta el momento actual son muy escasas, sí que podemos comparar estos resultados con los publicados recientemente por Kubik y sus colaboradores5, los cuales evalúan la seguridad de la administración de AH de 26 milígramos/mililitro reticulado con polietilenglicol (PEG) junto con hidroxiapatita cálcica (8-12 micras) y los aminoácidos glicina y L-prolina.
En total, estos autores incluyeron a 15 mujeres con TH de edades comprendidas entre los 26 y 62 años a las cuales se les inyectaron 2 mililitros del producto anteriormente descrito en región facial. De estas 15 pacientes, únicamente una de ellas presentó edema leve en los 2 días posteriores a la administración del producto, el cual se autolimitó en unos días sin precisar ningún tratamiento y con resolución completa, sin presentar secuelas posteriores. No se observaron nódulos, dolor ni eritema con posterioridad a la administración del producto en ninguna paciente.
Estos mismos autores describen que la combinación de estos productos no solo fue bien tolerada para todas las pacientes tratadas, sino que además mostró una reducción en la intensidad de la infiltración inflamatoria en el tejido después del tratamiento con una disminución progresiva de la infiltración inflamatoria local desde el día 5 hasta el día 150, cuantificada mediante una reducción del 43 % de los linfocitos T colaboradores CD4+, una reducción del 60 % de los linfocitos T citotóxicos CD8+ y una reducción del 38 % de los macrófagos y monocitos CD68+, indicando una menor respuesta inmune local. El mismo estudio mostró que no hubo ningún efecto sobre los niveles de anticuerpos anti-TPO y/o anti-Tg.
Estos hallazgos sugieren que ciertos tipos de rellenos de AH, particularmente aquellos reticulados con PEG, pueden tener un buen perfil de seguridad en pacientes con tiroiditis de Hashimoto en comparación con aquellos reticulados con 1,4-butanediol diglicidil éter (BDDE) (fig. 1)1,5. No obstante, cabe destacar que todos los productos utilizados en nuestro estudio contenían AH reticulado con BDDE. A pesar de ello, y en línea con los hallazgos descritos por Kubik y sus colaboradores5 no se observó ningún efecto adverso clínico significativo. Estos resultados son especialmente relevantes si se considera que, según la literatura, el PEG ha sido propuesto como una alternativa potencialmente más segura al BDDE, particularmente en pacientes con enfermedades autoinmunes.

Finalmente, cabe remarcar que en el estudio clínico descriptivo publicado recientemente por Garriga-Baraut y colaboradores7, en el que se revisaron un total de 4500 historias clínicas, se identificaron únicamente a 15 pacientes, todas mujeres caucásicas entre 36 y 76 años (edad media: 54 años), que presentaron alguna reacción adversa (RA) o de hipersensibilidad tras la administración facial de AH, lo que representa una prevalencia del 0,33 %.
Las principales RA descritas fueron edema (n= 9; 60 %) y nódulos (n= 7; 46,7 %), y todas las RA fueron de aparición tardía, ocurriendo entre 2 y 300 días tras la inyección (media: 65,4 días), resolviéndose completamente en un promedio de 55 días (rango: 7-240). En este contexto, es relevante señalar que el periodo medio de seguimiento en nuestra cohorte fue de 14 meses (rango: 4-28 meses), situándose plenamente dentro del intervalo temporal en el que, según el estudio de Garriga-Baraut, podrían manifestarse reacciones adversas tardías.
Cabe destacar, además, que ninguna de las pacientes incluidas en dicha serie presentaba diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto. Este trabajo, además de describir las características clínicas de las reacciones, explora la posible asociación entre el AH y enfermedades autoinmunes, y subraya la necesidad de seguir investigando esta relación para esclarecer los mecanismos inmunológicos implicados. Si bien el estudio incluye una revisión de la literatura publicada hasta agosto de 2024, no especifica qué enfermedades autoinmunes deben ser priorizadas en futuras investigaciones, lo que pone de relieve el interés de abordar estudios enfocados específicamente en patologías como la tiroiditis de Hashimoto.
Implicaciones para la práctica clínica
Los hallazgos presentados en este estudio, combinados con la literatura existente, sugieren que los rellenos de AH se pueden administrar de forma segura a pacientes con tiroiditis de Hashimoto bien controlada. Sin embargo, la selección cuidadosa de los pacientes, una comprensión completa de la historia clínica del paciente y el uso de rellenos de AH apropiados son cruciales.
> Limitaciones del estudio
Este estudio tiene varias limitaciones, incluyendo su diseño retrospectivo, el pequeño tamaño de la muestra y la falta de un grupo control. Además, los datos se recopilaron de una sola clínica, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos.
> Futuras investigaciones
Es necesario investigar más para confirmar los datos de este estudio y para determinar los factores que pueden influir en la seguridad de los rellenos de AH en pacientes con tiroiditis de Hashimoto. Los estudios futuros deben incluir un mayor número de pacientes, un grupo de control y un seguimiento a largo plazo para proporcionar evidencia más sólida. También es importante investigar el efecto de diferentes tipos de rellenos de AH en pacientes con TH, ya que los rellenos de AH reticulados con diferentes agentes pueden tener diferentes efectos en el sistema inmunitario5.
Además, sería útil investigar el impacto de los rellenos de AH en la calidad de vida de los pacientes con tiroiditis de Hashimoto, ya que Li y sus colaboradores3 describen que los pacientes con TH a menudo presentan múltiples síntomas, como astenia, pérdida de memoria, mala calidad del sueño, dolor muscular y articular u ojos secos, entre otros. Por lo tanto, determinar si los rellenos de AH pueden mejorar estos síntomas podría proporcionar información valiosa sobre los beneficios potenciales de estos tratamientos para pacientes con tiroiditis de Hashimoto.
Conclusión
La tiroiditis de Hashimoto bien controlada no debe considerarse una contraindicación absoluta para los tratamientos con rellenos de AH facial. No obstante, son necesarios más estudios, preferiblemente prospectivos y que incluyan un mayor número de pacientes para confirmar estos hallazgos, así como identificar los tipos de rellenos de AH y las técnicas de inyección que son más adecuados para esta población de pacientes. Además, es importante que los médicos estéticos evalúen cuidadosamente a los pacientes con tiroiditis de Hashimoto antes de realizar tratamientos con rellenos de AH y que les informen sobre los posibles riesgos y beneficios.

Dra. Teresa Garriga Baraut
Médico estético
> Licenciada en Medicina y Cirugía (Universidad de Barcelona. Hospital Clínic). Especialista en Alergología vía MIR (Hospital Universitario Vall d’Hebron) y Doctorada en Medicina (sobresaliente Cum Laude) (Universidad Autónoma de Barcelona).
> Máster en Medicina Estética y del Bienestar (UB); Máster en Gestión Clínica, Dirección Médica y Asistencial; Máster en Innovación y Nuevas Tecnologías; y Máster en Avances en el Diagnóstico y Tratamiento de los Trastornos del Sueño.
> Certificado de Excelencia Europea en Alergología e Inmunología Clínica Pediátricas; Munich (Alemania).
> Ponente en más de 100 cursos y congresos tanto nacionales como internacionales, así como autora de más de 50 publicaciones científicas nacionales e internacionales.
> Miembro de la Sección de Medicina Estética del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona.
> Accésit al Mejor Póster SEME 2023. Premio del siglo XXI en Medicina en la Especialidad de Alergología 2025.
> Actualmente trabaja como Facultativa Especialista Sénior en el Hospital Universitario Vall d’Hebron, combinando hábilmente la actividad hospitalaria con la práctica de la Medicina Estética en Clínica Escoda y Me Concept Clinic (Barcelona).
Bibliografía
1. Bornikowska K, Kubik P, Zgliczyński W. The use of hyaluronic acid fillers in patients with autoimmune endocrinopathies; in particular, women with Hashimoto’s disease – hints for aesthetic doctors. Prz Menopauzalny. 2024 Dec;23(4):200-206. doi: 10.5114/pm.2024.145952. Epub 2024 Dec 22.
PMID: 39811389; PMCID: PMC11726192.
2. Klubo-Gwiezdzinska J, Wartofsky L. Hashimoto thyroiditis: an evidence-based guide to etiology, diagnosis and treatment. Pol Arch Intern Med.
2022 Mar 30;132(3):16222. doi: 10.20452/pamw.16222. Epub 2022 Mar 3. PMID: 35243857; PMCID: PMC9478900.
3. Li J, Huang Q, Sun S, Zhou K, Wang X, Pan K, Zhang Y, Wang Y, Han Q, Si C, Li S, Fan S, Li D. Thyroid antibodies in Hashimoto’s thyroiditis patients are positively associated with inflammation and multiple symptoms. Sci Rep. 2024 Nov 13;14(1):27902. doi: 10.1038/s41598-024-78938-7.
PMID: 39537841; PMCID: PMC11561229.
4. Garriga Baraut T, Escoda Delgado N, Heredia Vives A, Alcolea López JM. Reacciones adversas y de hipersensibilidad tras inyección facial de ácido hialurónico.
Revisión sistemática. Medicina Estética. 2025;82(1):19-29. https://doi.org/10.48158/MedicinaEstetica.082.02.
5. Kubik P, Gallo D, Tanda ML, Jankau J, Rauso R, Gruszczyński W, Pawłowska A, Chrapczyński P, Malinowski M, Grzanka D, Smolińska M, Antosik P, Piesiaków ML, Łukasik B, Pawłowska-Kubik A, Stabile G, Guida S, Kodłubański Ł, Decates T, Zerbinati N. Evaluation of the Safety of Neauvia Stimulate Injectable Product in Patients with Autoimmune Thyroid Diseases Based on Histopathological Examinations and Retrospective Analysis of Medical Records. Gels. 2023 May 26;9(6):440.
doi: 10.3390/gels9060440. PMID: 37367111; PMCID: PMC10297656.
6. Coleman W, Mariwalla K, Grimes P. Updating the Fitzpatrick Classification: The Skin Color and Ethnicity Scale. Dermatol Surg. 2023 Aug 1;49(8):725-731.
https://doi.org/10.1097/DSS.0000000000003860.
7. Garriga Baraut T, Escoda Delgado N, Heredia Vives A, Alcolea López JM. Reacciones adversas y de hipersensibilidad secundarias a inyecciones faciales de ácido hialurónico. Estudio clínico retrospectivo. Medicina Estética. 2025;83(2). https://doi.org/10.48158/MedicinaEstetica.083.04.
▶ Ácido hialurónico y medicina estética: evidencia, criterio clínico y uso responsable frente al miedo a los rellenos










Deja una respuesta