Ginecología estética y regenerativa, ¿realidad o moda?

Ginecología estética

Las mujeres dan un paso más. Además de tratamientos faciales y corporales, cada vez más mujeres se están realizando tratamientos de ginecología estética y regenerativa. Pero, ¿por qué? ¿Qué tipo de tratamientos se realizan? ¿Son todos estéticos, o son más funcionales? ¿Se confunden los términos? Realmente, ¿qué viene buscando la mujer actual a la consulta de ginecología? Y, ¿qué alternativas podemos ofrecerles a sus problemas?

Por el Dr. Ángel Arturo Blanes Martínez

En Ginecología preferimos llamar a los tratamientos regenerativos cuando buscamos recuperar la función del tejido dañado (ya sea por sequedad vaginal, vaginal holgada, liquen escleroso o falta de sensibilidad, entre otras patologías) y dejar el nombre de ginecología estética cuando solo se busque una mejora en la apariencia de los genitales.

No obstante, muchas veces es una fina línea la que separa ambos conceptos, porque al mejorar los tejidos, la mujer se puede ver y sentir mejor, por lo que, realmente, estamos realizando un tratamiento regenerativo en vez de estético. Independientemente del nombre que le pongamos, lo que quieren las pacientes es sentirse bien, verse bien y recuperar la calidad de los tejidos vulvovaginales y, por tanto, la función de sus genitales. No quieren tener sequedad vaginal, dolor con las relaciones sexuales o la vagina muy holgada, mientras que sí desearían tener más sensibilidad en esos tejidos que se han ido debilitando.

Qué busca la paciente

Antes de nada, tenemos que remarcar las dos causas principales de la debilidad y el daño de los tejidos del suelo pélvico, que son los partos vaginales y el síndrome genitourinario de la menopausia (SGM). Cuando se combinan ambos, todavía empeora más la calidad de vida de muchas mujeres.

Conforme cumplen años, los tejidos del suelo pélvico de la mujer se debilitan. Además, durante los partos vaginales, el suelo pélvico suele sufrir traumatismos a los que no se solía prestar atención hace años y para los cuales, hasta ahora, no se ofrecían soluciones.

Además, en la menopausia, los tejidos vulvovaginales sufren una atrofia que va a ir unida a escozor, picor, sequedad vaginal, dolor con las relaciones, infecciones urinarias y vaginales más frecuentes. Es lo que se conoce como el síndrome genitourinario de la menopausia. El descenso de los estrógenos, junto con otras hormonas, va a generar una atrofia de estos tejidos que son hormonodependientes.

Entonces, ¿qué buscan las pacientes? ¿por qué acuden a la consulta ginecológica y qué preguntan en su visita? Lo que buscan son soluciones reales a los problemas arriba mencionados. Principalmente, en la Clínica Blanes hemos observado que las mujeres vienen buscando tratamiento para el SGM, mejorar de la hiperlaxitud vaginal y el aumento de la sensibilidad en la zona del clítoris y del punto G.

Qué podemos ofrecer

Clásicamente, las cremas con estrógenos y las cremas hidratantes eran los tratamientos que se ofrecían a las mujeres con SGM, y los ejercicios de Kegel, la propuesta para tratar la debilidad del suelo pélvico. Hoy podemos ofrecerles mucho más, y es misión de todos ayudar a estas pacientes. Ellas quieren verse bien, para eso se realizan tratamientos faciales, corporales… Y ahora, también ginecológicos.

En la ginecología estética y regenerativa se han dado grandes pasos. Se han podido mejorar mucho estos tejidos, trasladando muchos tratamientos desde la medicina estética a la ginecología. Son muchos los tratamientos que aplicamos desde hace años con dispositivos médicos como el láser ginecológico con Erbium:YAG, CO2, diodo; y también radiofrecuencia vaginal, o la carboxiterapia.

Entre los tratamientos con infiltraciones tenemos ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, la combinación de ambos, citoquinas, “nanofat”, fracción estromal vascular, inductores del colágeno, entre muchos otros. Tampoco podemos dejar de lado la irrupción de los famosos exosomas, o los exosomas autólogos, ahora también con aplicaciones ginecológicas. Para fortalecer y potenciar la musculatura del suelo pélvico estamos empleando el electromagnetismo, al igual que se utiliza en tratamientos corporales.

Para saber qué alternativas ofrecer en cada caso y mejorar los resultados tenemos que individualizar las terapias y crear un plan de tratamiento a largo plazo para mantener esa mejora de los tejidos el mayor tiempo posible.

Por otro lado, siempre es importante explicarle a la mujer que en medicina no existe una varita mágica para resolver los problemas, y que el éxito del tratamiento va a depender de su implicación.

Tratamientos para el SGM

Como cada vez hay más mujeres que llegarán a la menopausia, y la gran mayoría tendrá una atrofia de los tejidos vulvovaginales, es fundamental poder ofrecer opciones en nuestras consultas para mejorar los síntomas tan molestos que produce. Debemos combinar tratamientos para mejorar los tejidos utilizando diferentes abordajes.

Para la atrofia vaginal, nosotros, en la Clínica Blanes, llevamos utilizando desde 2016 el láser ginecológico de Erbium:YAG, con muy buenos resultados. Ya son 8 años utilizando esta tecnología, complementándola con otros tratamientos. Aplicando la tecnología láser del modo smooth del equipo, con la pieza de mano R11 y el GSET, somos capaces de introducir dentro de los tejidos pulsos de energía sin producir una ablación del tejido superficial.

Al no realizar ablación de este tejido atrófico, la comodidad en el tratamiento y postratamiento es bastante buena. Esto se traduce en que la mujer puede continuar con su actividad normal diaria y sin molestias vulvovaginales. Al ser un tratamiento suave, está muy bien tolerado por todas las pacientes, incluso en aquellas con los tejidos muy debilitados y que no permitirían un tratamiento ablativo.

Como cada vez hay más mujeres que llegarán a la menopausia, es fundamental poder ofrecer
opciones para mejorar los síntomas tan molestos que produce

Las fluencias de energía que utilizamos suelen ser de 1,75 j/cm2, depositando en cada sesión alrededor de 1500 J en todas las paredes vaginales, desde el final de la vagina hasta el introito. Posteriormente, con la pieza de mano PS03 en modo smooth, trabajaremos los tejidos del introito que separa la vagina de la vulva, mejorando asimismo los tejidos de los labios menores, mayores, y del clítoris. Solemos realizar 3 sesiones separadas 4-6 semanas entre sesión y sesión.

Los beneficios de este tratamiento son la mejora de las fibras de colágeno y la reparación de los tejidos vaginales. Al recuperar la función, estos tejidos mantienen la mucosa vaginal más hidratada y mejora la sintomatología. Como el pH vaginal se recupera, disminuyen las infecciones vaginales de repetición causadas por la atrofia. Además, como los tejidos estarán más hidratados, conseguimos mejorar la sequedad vaginal, el picor y el dolor con las relaciones sexuales.

Como tratamientos complementarios podemos añadir cremas o comprimidos vaginales con estrógenos para estimular hormonalmente estos tejidos antes de la primera sesión y entre sesiones, así como hidratantes vaginales o tratamientos con ospemifeno o prasterona.

Contra la hiperlaxitud

Otra de las consultas más frecuentes en la consulta es por hiperlaxitud vaginal después de los partos. La paciente suele referir que, al tener la vagina holgada, no siente tanta fricción en las paredes vaginales con las relaciones sexuales. Asimismo, aseguran necesitar tampones más grandes porque, después de los partos, los que utilizaban anteriormente ahora se les caen.

En la Clínica Blanes realizamos una valoración ecográfica del suelo pélvico, y tras un diagnóstico personalizado, solemos realizar un tratamiento combinando el estímulo de los tejidos con láser de Erbium:YAG y potenciando la musculatura con electromagnetismo.

Para saber la energía que debemos depositar, es importante saber si la mujer tiene o no la menopausia, porque las fluencias no serán las mismas. En el caso de no tener aún la menopausia, podremos utilizar fluencias superiores, que los tejidos podrán soportar sin dañarse al no estar atróficos.

Con el electromagnetismo, o sillón de suelo pélvico, generamos un campo magnético con unos solenoides y vamos a conseguir contracciones de la musculatura pélvica suprafisiológicas, lo que nos permitirá potenciar estos músculos. Por supuesto, la paciente tendrá que continuar sus rutinas domiciliarias con ejercicios de suelo pélvico. Estos tratamientos se deben continuar en el tiempo según cada caso para mantener los resultados.

Sensibilidad sexual

Otra de las preocupaciones que tienen las pacientes es que, cuando llega la menopausia, sienten menos sensibilidad en puntos erógenos como son el clítoris o el punto G. Para mejorar la sensibilidad en estas zonas se realizan tratamientos especializados como el “G-Spot” o el “O-Shot”. Estos tratamientos consisten en infiltrar estas zonas para regenerarlas. Para ello podemos utilizar plasma rico en plaquetas, ácido hialurónico o la combinación de ambos: al regenerar esos tejidos mejoramos la hidratación y, como consecuencia, la sensibilidad. También combinamos la infiltración con el estímulo térmico del láser sobre la zona del clítoris y los pilares de este.

Reflexiones para llevar a casa

  • Las pacientes se quieren ver bien y encontrar bien, también en la esfera ginecológica, por lo que debemos ayudarlas
  • Cada vez hay más mujeres menopáusicas en España que quieren mejorar sus tratamientos de sequedad vaginal, por lo que debemos ofrecerles tratamientos regenerativos y, cuando sea necesario, combinarlos.
  • Después de los partos podemos ofrecer también tratamientos para mejorar el suelo pélvico.
  • El objetivo siempre tiene que ser mejorar la calidad de vida de nuestras pacientes, mujeres que buscan un cambio.
  • Ayudar a las mujeres nunca será una moda, es una realidad a la que todos debemos animarnos.

Beneficios de la radiofrecuencia en ginecología estética y regenerativa.