El hélix auricular es una zona compleja de reparar, ya que debe presentar una buena envoltura cutánea y tener un cartílago conservado. Además, existe poca experiencia en la literatura y en la práctica clínica. Por eso creemos muy interesante presentar el caso clínico de esta paciente que, tras las visitas frustradas a otros especialistas, pudo obtener un resultado satisfactorio a su problema.
Por la Dra. Marina Canseco
La otoplastia es una cirugía estética ampliamente utilizada para corregir las orejas prominentes o más conocidas como “en soplillo”, y también para remodelar o reposicionar dicha zona anatómica con unos resultados, en general, muy aceptables. Sin embargo, como cualquier tipo de cirugía, no está exenta de complicaciones y riesgos que pueden comprometer el resultado final. Nuestra labor como médicos es dar solución a aquellos problemas que puedan surgir tras ciertos procedimientos, sobre todo estéticos, y acercarnos lo máximo posible a la expectativa del paciente.
El caso clínico
Presentamos el caso de una paciente de 28 años, sin alergias medicamentosas conocidas y sin antecedentes de interés, que acude a nuestra consulta tras un largo peregrinaje por diferentes especialistas y profesionales por una deformidad iatrogénica evidente en ambas orejas, aunque más acentuada en la izquierda, resultado de una otoplastia realizada por un cirujano plástico hace 10 años por un problema de orejas en soplillo desde la infancia.
Todos los expertos le desaconsejaron una segunda intervención quirúrgica por pérdida de cartílago auricular, mayor dificultad de la técnica y riesgo de un resultado aún más inestético.
Diagnóstico y procedimiento
Podemos observar pliegue en la parte superior de ambas orejas, que les confiere una forma puntiaguda, asemejándose a una oreja de Stahl u “oreja de elfo” pero, en este caso, no siendo una deformidad congénita, sino posquirúrgica.
Una vez analizado el caso y descartando una segunda cirugía, proponemos a la paciente remodelación de ambos hélix con ácido hialurónico, puesto que es un procedimiento mínimamente invasivo, sin presencia de estructuras anatómicas de riesgo y posibilidad de revertir el resultado mediante hialuronidasa.
Realizamos el procedimiento con ácido hialurónico de alto peso molecular asociado a lidocaína y utilizando una aguja de 27 G ½” previa desinfección de ambos hélix y antehélix con clorhexidina.
Utilizamos un vial de 1 ml en total, infiltrando 0,65 ml en la oreja izquierda (la más afectada), y 0,35 ml en la derecha, en las zonas deprimidas y plegadas, para modelar el hélix y redondearlo, buscando una forma más anatómica y fisiológica. Las infiltraciones se realizaron dejando pequeños bolos en zonas estratégicas para obligar al tejido y al hélix a remodelarse, dando un suave masaje posterior para evitar posibles “bultitos” residuales y ayudar al ácido hialurónico a integrarse con los tejidos. Dicha técnica la dividimos en dos sesiones separadas un mes entre sí.
En las imágenes observamos el antes y después de la infiltración y el resultado final de ambas orejas, donde objetivamos una remodelación completa del hélix, desapareciendo la forma puntiaguda previa.
Tras el procedimiento, la paciente refirió ligera sensación de tensión, pero muy buena tolerancia, sin hematomas ni sangrados. Tampoco presentó complicaciones que pueden surgir de forma más tardía, como infecciones ni granulomas.
Actualmente, un año después del procedimiento, la paciente aún conserva los resultados de la técnica, y ha expresado su gran satisfacción y agradecimiento al poder solucionar su problema estético .

Discusión
El ácido hialurónico es ampliamente utilizado en estética para múltiples procedimientos, en especial el de alta densidad, para ofrecer proyección y relleno de diversas estructuras como pómulos, mentón, línea mandibular y nariz, entre otras. También se ha utilizado en la zona de las orejas para rejuvenecimiento del lóbulo auricular o para dar soporte en lóbulos rasgados y caídos. Sin embargo, es menos conocido su utilidad para la modelación del hélix y el antehélix, como el caso que presentamos.
Realizando una exhaustiva búsqueda bibliográfica, observamos que el ácido hialurónico se ha utilizado en el hélix auricular para corregir deformidades auriculares congénitas, alteraciones secundarias a cirugías, dilataciones por piercings o como expansor para conseguir más tejido cutáneo previamente a una reparación de microtias.
La dificultad de este caso radica en que el hélix auricular es una zona compleja de reparar, ya que es esencial presentar una buena envoltura cutánea y tener un cartílago conservado, sumado todo esto a la poca experiencia en la literatura y en la práctica clínica.
Por tanto, creemos muy interesante presentar este caso clínico y cómo se resolvió para dar luz a aquellos pacientes que presentan la misma patología o similar y poder dar respuesta a este tipo de deformidades en la práctica clínica, con la gran satisfacción que conlleva para el profesional y el agradecimiento inmenso de los pacientes.

Dra. Marina Canseco
Dermatóloga
Graduada en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid, realizó la especialidad de Dermatología médico-quirúrgica y Venereología en el Hospital Clínico de Valladolid, donde fue también colaboradora honorífica de su universidad. Experta en Dermatología estética y Tricología, es máster internacional en Dermatología estética y en Tricología y Trasplante capilar por la Universidad de Alcalá. Adjunta del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, con título de profesor clínico de dicho hospital y profesora del programa profesional de Dermofarmacia y Formulación cosmética en UNIR, actualmente también lleva a cabo su actividad privada en varias clínicas de Madrid y León.
También te puede interesar…
▶ Mi caso más complejo y cómo lo resolví: Corrección de ojeras profundas con técnica Atenea
▶ Mi caso más complejo y cómo lo resolví: Lipoescultura para volver a caminar











Deja una respuesta