El rejuvenecimiento facial no quirúrgico ha evolucionado hacia enfoques combinados que integran soporte estructural y bioestimulación dérmica. Este caso describe el uso secuencial de dos fillers con propiedades reológicas y biológicas diferenciadas para optimizar resultados clínicos y mejorar tanto la arquitectura facial como la calidad cutánea.
Por la Dra. Judith Ferre, con mesoestetic

Médico estético (Barcelona)
Paciente con signos de envejecimiento facial caracterizados por pérdida de soporte estructural, atrofia malar y ojera pigmentada marcada. Se diseñó un protocolo en dos fases dirigido a restaurar la estructura facial y mejorar la calidad de la piel.
Protocolo de tratamiento
Fase 1. Soporte estructural con Lift 85.
Se realizó un lifting no quirúrgico mediante la técnica Lift 85TM, basada en la creación de puntos de anclaje, pexia y reposicionamientos distribuidos estratégicamente en el tercio medio e inferior facial.
La técnica combina inyecciones en distintos planos (interfascial, supraperióstico, sub-SMAS y retináculos cutis) con el objetivo de modular la tensión ligamentaria y favorecer el reposicionamiento tisular.
Se utilizó mesofiller® nexha lift (25 mg/ml, alto G’), administrado en bolus en puntos clave: región temporal (soporte superior), región cigomático-malar (proyección), área masetérica y mandibular (definición del contorno), SOOF compartimento graso profundo (soporte del tercio medio) y región mandibular (equilibrio estructural). Los volúmenes (0,1-0,3 ml por punto) se adaptaron a las necesidades anatómicas del paciente.
Este abordaje permitió una redistribución vectorial de los tejidos con efecto lifting inmediato, asociado a bioestimulación por ácido succínico, NCTC y DMAE.
Fase 2. Bioestimulación y refinamiento superficial (día 130).
Tras la reposición estructural, persistían atrofia malar y ojera pigmentada. Se empleó mesofiller nexha aox (20 mg/ml), de reología más dinámica, indicado para capas superficiales. Su composición adicional (ácido succínico, idebenona y vitamina C) aporta efectos antioxidantes y despigmentantes, actuando sobre procesos de estrés oxidativo y sistemas SASP, mejorando la calidad del colágeno y la función celular.
Se administraron 2 viales (1 por lado): 0,5 mL en SOOF mediante cánula 25 G y retrotrazantes de 0,1 ml por trazo (soporte del ligamento orbicular) y 0,5 ml con cánula 25 G y retrotrazantes mediante técnica Mesh (0,1 ml por punto) en región malar (corrección de atrofia).
Resultados y conclusión
El protocolo combinado permitió un efecto lifting inicial con mejora progresiva de la textura, luminosidad y pigmentación. Se observó una integración armónica entre soporte estructural y calidad cutánea.
Por lo tanto, se concluye que la combinación secuencial de un filler estructural (nexha lift) y uno bioactivo dinámico (nexha aox) permite abordar de forma integral el envejecimiento facial, optimizando resultados y favoreciendo un efecto natural y duradero.











Deja una respuesta