Un rostro “llenito”, de formas redondeadas, no suele ir unido a un cuerpo ultra-delgado. Sin embargo, muchas modelos y actrices aparecen en Instagram exhibiendo una cara deformada por un exceso de infiltraciones que contrasta con un cuerpo hiper atlético o delgado.

EL ROSTRO, CON LA EDAD, PIERDE GRASA

“Con el paso de los años se pierde grasa en las mejillas, y esto es aún más evidente en las personas delgadas. Las proporciones del rostro deben ser armónicas y en consonancia con la constitución física, si queremos lucir una imagen natural y favorecedora”, explica el Dr. Cerrud. “Ahora sabemos que la grasa facial está dividida en compartimentos bien diferenciados y separados entre sí por estructuras ligamentosas. Con la edad la grasa se reduce, es cuando perdemos, como dicen los americanos, la baby fat o cara de bebé. Esto, unido a que los ligamentos se debilitan por falta de colágeno, produce una reducción y un descenso de los compartimentos grasos. En definitiva, se pierde volumen y los tejidos se destensan. Cuando esto ocurre es normal querer recuperar lo perdido, el problema es que es muy fácil perder el sentido común”, cuenta el experto.

LAS INFILTRACIONES TOP PARA EVITAR LA BALLOON FACE

“Existen diferentes materiales de relleno faciales temporales que aportan volumen allí donde se necesita. Yo elijo básicamente dos: el Ácido Hialurónico en todas sus múltiples versiones, y la Hidroxiapatita Cálcica, en cualquiera de sus presentaciones. El primero me aporta volumen e hidratación, y el segundo volumen e inducción de colágeno. Dependiendo de la edad, el sexo, la zona a tratar, la fisionomía, el estilo de vida y la experiencia previa decido cuál de los dos utilizar. En ocasiones pueden ser los dos, por ejemplo unas ojeras tratadas con Ácido Hialurónico y unos pómulos con Hidroxiapatita Cálcica”, revela el Dr. Cerrud.

 

CÓMO EVITAR LA BALLOON/PILLOW FACE

“Me gustaría diferenciar dos tipos de pillow face, las Pillow Face PMA y las Pillow Face Red Carpet. Las primeras son producidas por aquellos materiales de relleno atroces que se usaron en los años 90 y principio del 2000, los famosos polímeros (PMA) que eran de carácter permanente porque el cuerpo no los podía degradar, con lo cual, al principio si estaban bien puestos quedaban muy bien, pero con los años al no desaparecer se convirtieron en granulomas y/o migraron por efecto de la gravedad hacia la zona inferior del rostro, la boca y el mentón dando ese aspecto simiesco tan conocido en mujeres de cierta edad que están condenadas a vivir con eso para siempre porque además son sumamente difíciles de extraer vía quirúrgica. Un ejemplo: Donatella Versace. Y las otras, las Pillow Face Red Carpet, son las celebrities de ahora: Nicole Kidman, Madonna, Ashley Judd, María Patiño, etc. En su afán por no tener absolutamente ninguna arruga, por recuperar ese volumen que es inevitable perder o por reposicionar esos tejidos caídos, abusan de los rellenos faciales hasta el paroxismo y acaban con las popularmente llamadas Balloon Face, Pillow Face o Golden Fish Face”.

¿Significa esto que los rellenos faciales no sean apropiados?

“Ni mucho menos. No todo paciente que demande rellenos faciales acabará irremediablemente con el rostro deformado; es justo aquí donde entra en juego el buen gusto, el saber hacer, la maestría, la experiencia y la profesionalidad del medico estético. Creo que con los rellenos faciales encaja a la perfección aquello de poco es fabuloso pero mucho es horroroso”, defiende Leo Cerrud.