photo : vicens gimenez.info@vicensgimenez.com.www.vicensgimenez.com.+34 609273270.BarcelonaNos adentramos en la esfera del Antiaging Natural buscando respuestas y enumerando pautas y hábitos de comportamiento con el objetivo de aumentar la esperanza de vida y la calidad de la misma. Y para ello, contamos con la colaboración de Victoria Baras, experta en la materia, que a su vez nos introduce en la historia de la belleza, el equilibrio entre el desgaste de los años y la regeneración necesaria para evitarlo lo más posible, así como causas, efectos y distintas actuaciones de la ciencia, la nutrición y la medicina.

 

La lucha contra el envejecimiento, atrapar con avidez la juventud y la belleza, la búsqueda de la inmortalidad… han sido una constante en el ser humano desde tiempos inmemoriales. La literatura, el arte, la mitología o el folklore, han dejado muestras de ello.

Ya en el Antiguo Testamento encontramos a Matusalén, de quien se afirma que alcanzó los 969 años de edad y parece que no fue su provecta edad lo que le llevó a la tumba, sino el diluvio universal.

La fuente de la eterna juventud es uno de los mitos más conocidos. Según la leyenda, aquel que bebe de sus aguas o se baña en ellas, no envejecerá nunca. No hay una única fuente, y la más famosa es la que supuestamente encontró Ponce de León en Florida, convertida en un museo. Esta fuente también aparece en El Jardín de las Delicias de El Bosco.

Los alquimistas (ya desde la Antigua China, pero especialmente en la Europa medieval) persiguieron con ahínco la fórmula del llamado elixir de la juventud, una poción que debía curar todas las enfermedades (panacea) y garantizar la vida eterna. Para ello utilizaban sus conocimientos en componentes naturales y químicos sin olvidar el toque de religión y magia. Roger Bacon, un monje inglés, creía que el oro disuelto en agua regia era la clave del elixir.

 Antiaging y envejecimiento

El antiaging, también conocido como life extensión sciencie (ciencia para alargar la vida), es un conjunto de técnicas enfocadas a ralentizar, o incluso revertir, el envejecimiento humano con el objetivo de aumentar la esperanza de vida y la calidad de la misma.

La alimentación, los avances médicos, el desarrollo socioeconómico, las políticas de salud pública o las condiciones ambientales son algunos de los principales factores que influyen en el aumento de la esperanza de vida. En ese sentido, el siglo XX ha sido el de la revolución de la longevidad. Tal como destacan los estudios de la OMS (Organización Mundial de la Salud), desde 1950, la esperanza media de vida ha aumentado en 20 años y se ha situado en la actual edad de jubilación en Europa. Se calcula que, para 2050, la media se sitúe en los 75 años y que el número de personas mayores de 60 alcance los 2.000 millones.

Este aumento de la población madura, mucho más acusado en los países más desarrollados, implica también una mayor incidencia de problemas asociados a la edad y, por tanto, una mayor preocupación por combatirlos.

Las señales de la edad

El envejecimiento se caracteriza por una serie de rasgos comunes a todos los seres humanos, aunque también hay algunos específicos que diferencian a hombres y mujeres.

 

– Pérdida de la capacidad auditiva y visual.

– Descenso del tono muscular, la fuerza, la agilidad y las reacciones reflejas.

– Alteraciones en el sueño.

– Aparición de enfermedades relacionadas con los huesos: osteoporosis (más acusada en el caso de las mujeres), artritis reumatoides…

– Pérdida de agilidad mental, memoria… Su manifestación más extrema es la demencia o el Alzheimer.

– Aumento de la presión arterial.

– Depresión inmunitaria.

– Disminución del colágeno en los tejidos y aparición de arrugas.

– Pérdida de la libido y disfunciones eréctiles en el hombre.

– Menopausia en la mujer.

 

¿Por qué envejecemos?

Existen múltiples teorías que tratan de explicar el envejecimiento desde una perspectiva genética, endocrina, metabólica…, pero la tendencia actual aborda este hecho de un modo más global. Nuestro organismo está en constante proceso de cambio y existe un equilibrio entre los daños que se producen por el paso del tiempo y la regeneración. Cuando este equilibro se rompe y la regeneración no logra suplir los daños, se produce un deterioro: el envejecimiento.

El equilibro, o falta del mismo, está condicionado por diversos factores que van de la predisposición genética, a los hábitos de vida, pasando por elementos ambientales.

Entender el funcionamiento de este equilibrio y en qué medida inciden los diferentes agentes internos y externos en el mismo es el reto del antiaging.

Las curiosidades de una vida longeva

– En las últimas cuatro generaciones, la esperanza de vida ha aumentado más que en 6,6 millones de años de evolución.

– Okinawa, Nueva Escocia (Canadá) y Cerdeña son los lugares del mundo con mayor esperanza de vida.

– Las personas delgadas y aquellas que ingieren menos calorías tienden a ser más longevas.

– Una dieta equilibrada, maridada con ejercicio y descanso adecuado, son factores determinantes para llegar a centenarios con una buena calidad de vida.

– Un vaso de vino tinto, una siesta breve, una vida tranquila y sin estrés, y rodearse de gente querida, alarga la vida. Las emociones son vitales.

– Las mujeres tienen una mayor esperanza de vida que los hombres.

– Las mujeres que son madres a partir de los 40 años tienen cuatro veces más posibilidades de superar los 100 años.

– Un curioso estudio determinó que los hijos de padres divorciados viven una media de 5 años menos.

– Desde 2003, existe un premio llamado Ratón Matusalem (Methuselah Mouse Prize o M Prize http://www.mprize.org/) destinado a promover investigaciones antiaging.

Antiaging natural y medicina antienvejecimiento

El antiaging natural se fundamenta en utilizar nutrientes y sustancias naturales, incorporados tanto en la dieta como en forma de complementos de alta penetración celular, capaces de nutrir, revitalizar y regenerar células, tejidos y sistemas. Al mismo tiempo, es necesario introducir hábitos y estilos de vida que han demostrado ser fuentes de bienestar y longevidad: una dieta adecuada, una mejor gestión del estrés, organización de las prioridades vitales y el tiempo libre… Se trata de un enfoque holístico en el que se tienen en cuenta factores físicos, emocionales y espirituales.

La también llamada medicina natural antienvejecimiento se basa en la prevención y va más allá de los fármacos y la cirugía estética. Lo que pretende es detectar los factores que inciden negativamente en el envejecimiento y proponer alternativas saludables que logren reducir los efectos del paso del tiempo en nuestro organismo. Asimismo, al mejorar la calidad de vida, se reduce el riesgo de padecer alteraciones y enfermedades asociadas a la edad: problemas cardiovasculares, oncológicos…

El cuidado de la edad parte de un individuo sano al que se le realizan una serie de análisis que permiten determinar su estado de salud general y cómo su organismo se ha visto afectado por el paso de los años. Así, se tienen en cuenta una serie de marcadores biológicos o biomarcadores relacionados con el envejecimiento, como los siguientes:

 

– Pérdida de energía

– Disminución de la memoria y la concentración

– Pérdida de masa y fuerza muscular

– Aumento de la grasa corporal

– Pérdida de flexibilidad cutánea y aparición de arrugas

– Fragilidad en uñas, capilar o pérdida de cabello

– Merma del rendimiento físico

– Pérdida de la densidad ósea

– Inestabilidad emocional

– Pérdida de la calidad del sueño

– Desequilibrio hormonal

– Pérdida de la potencia sexual y del interés sexual

– Alteraciones de glucemia, colesterol…

– Estrés emocional, depresión

– Mayor vulnerabilidad a las infecciones

 

Una vez analizados los resultados del test de marcadores, se puede establecer la edad biológica y plantear la estrategia adecuada y, en el mejor de los casos personalizarla, para combatir el envejecimiento.

 

Antiaging natural y energía

Los avances de la investigación y la ciencia han puesto a nuestro alcance multitud de nutrientes naturales, suplementos basados en vitaminas, oligoementos, antioxidantes, ácidos grasos Omega 3, 6 y 9, flora bacteriana… que se suman a todo el conocimiento fitoterapéutico legado por nuestros antepasados. Se trata de un valioso arsenal que, bien utilizado, complementa una alimentación equilibrada, rica en nutrientes llenos de vida, de poderosas enzimas necesarias para sostener la vida y todos los procesos biológicos que tienen lugar en nuestro interior.

Pero los suplementos antiaging no son suficientes para asegurarnos una vida longeva y feliz. No existe la píldora de la felicidad ni el elixir de la eterna juventud. Se trata más bien de un conjunto de hábitos saludables, que contribuirán a nuestra calidad de vida.

Uno de los pilares del antiaging natural es la energía, básica para vivir bien. Existen diversos tipos de energía y fuentes en las que encontrarla, pero la primera es la confianza en uno mismo y la plenitud de saberse conectado a la vida. Energía, vitalidad y sexo (una de las fuentes de energía principales) van estrechamente unidos. También se obtiene energía a través de la meditación, la naturaleza, las actividades lúdicas (el cine, el teatro…), el deporte, o por el hecho de compartir ratos con la pareja, la familia, los amigos, con las personas que queremos y nos quieren, incluso con nuestros animales de compañía… Todo ello nutre nuestro espíritu, nuestro cerebro emocional y fomenta la autoestima, algo que nos conecta con la alegría de vivir y nos ayuda a afrontar el paso del tiempo. No debemos olvidar nunca que nuestras emociones afectan a nuestro organismo y viceversa. El estrés, por ejemplo, puede llegar a bajarnos las defensas de tal modo que lleguemos a enfermar por bacterias o virus que, si estuviéramos fuertes, ni notaríamos.

El antiaging natural es una filosofía de vida, unas pautas que todo el mundo puede seguir para llegar en óptimas condiciones al final de nuestra existencia; unas claves para dar más vida a tus años y más años a tu vida.

Datos estadísticos

– En Europa, la esperanza de vida media de las mujeres es de 82,6 años, y para los hombres de 76,7.

– Según el informe de 2012 «Años de vida sana»1# –coordinados por la Oficina Estadística de la Unión Europea, Eurostat– la expectativa de vivir en plena salud, a lo largo de toda la vida, para las mujeres es de 62 años y de 61,3 para los hombres.

– Sin embargo, también según este estudio, los hombres están mejorando su expectativa de vida gracias a que cada vez se cuidan más, dejan malos hábitos como el tabaco y hacen más deporte.

– En España, los hombres superan a las mujeres       en años de vida con plena salud y alcanzan los       64,3 años.

– Claudio Franceschi, profesor en la Universidad de Bolonia especializado en el estudio de la longevidad, señala que “los hombres, por término medio, tienen una salud mejor que las mujeres, sufren menos enfermedades, recurren menos al médico y a las medicinas. Es la paradoja de la longevidad humana.”

– Las clínicas de estética alcanzaron su mayor volumen de negocio en el año 2007 y, a partir de esta fecha, y hasta 20122, éste ha ido en retroceso.

– Argentina es el país del mundo en el que más operaciones estéticas se realizan, seguido por México, Estados Unidos.

– España se encuentra a la cabeza de los países europeos donde más intervenciones de cirugía estética se realizan, muy por delante de nuestros vecinos, Francia y Alemania.

– En todo el mundo, por cada 10 mujeres que se someten a este tipo de operaciones, lo hace un hombre.

– En 2012 se han realizado cerca de 400.000 operaciones de cirugía estética en España, con un gasto medio de 2.000 euros.

– Según la Sociedad Catalana de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SCCPRE) el 30% de las operaciones de estética que se hacen en España son por motivos laborales3#.

– Fuentes de este organismo señalan que el 80% de los pacientes son mujeres, aunque el número de hombres va en claro aumento.

– En áreas urbanas como Madrid o Barcelona, el porcentaje de hombres supera el 25% según datos de la Clínica Ruber.

– La operación más demandada por las mujeres es el aumento de pecho, seguida por la liposucción. En el caso de los hombres, solicitan mejoras faciales y, concretamente, la reducción de bolsas en los ojos.

 

Las famosas también se apuntan al antiaging

Muchas famosas se inclinan ante el quirófano, y otras apuestan por terapias antiaging, menos invasivas y naturales en combinación con tratamientos estéticos y médico-estéticos.

Madonna, con sus 55 años cumplidos, además de su rutina diaria de yoga, baile y ejercicios de tonificación, mantiene una dieta exclusiva de alimentos de agricultura biológica. Regularmente pasa temporadas haciendo dietas macrobióticas y toma semillas de lino, ricas en Omega 3. Julia Roberts confiesa que sólo tiene tres trucos: lavarse los dientes con bicarbonato, no salir nunca sin el cacao de labios y usar crema hidratante. Su compañera de profesión, Uma Thurman, mantiene su perfecta figura gracias a beber mucha agua y a una dieta basada en las frutas y verduras. Y Demi Moore, además de todo lo anterior, ha llegado a recurrir a las sanguijuelas como terapia desintoxicante.

Cindy Crawford utiliza cremas antioxidantes, pilates y una dieta proteica. Y la esposa de David Beckham, Victoria, suma a su pasión por la moda el té verde a todas horas. Rania de Jordania, un referente de belleza y elegancia a nivel mundial, practica deporte a diario, sigue una dieta rica en pescados y verduras, y bebe mucha agua.

Muchas celebrities, como Jennifer Aniston o Gwyneth Paltrow, se han aficionado al “cupping”. Se trata de una terapia alternativa de origen asiático que consiste en colocar ventosas de cristal en la espalda. El objetivo de la misma es mejorar la circulación de la sangre, la celulitis, combatir dolores musculares y la depresión. Para equilibrar su organismo y mantener la salud y belleza, Angelina Jolie opta por el reiki.

Sobre la medicina estética en España

El pasado año se presentó el “Primer Estudio de Medicina Estética en España”4# elaborado por la  Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). En él se revelaban datos como los siguientes:

– El gasto anual medio de los usuarios de Medicina   Estética es de 500 euros.

– El 23 por ciento de la población española, de entre 18 y 75 años, ha recibido algún tratamiento estético.

– El 35% de las españolas se ha hecho algún tratamiento, frente al 11% de los hombres.

– El principal motivo para realizar un tratamiento estético es mejorar el aspecto y mostrar una imagen más joven.

 

En definitiva, el antiaging natural es una excelente alternativa para luchar contra el paso del tiempo y minimizar sus efectos en nuestro organismo para así llegar al “segundo tiempo” (tal y como lo define Victoria Baras) sanos y con buen aspecto. Más que un cambio de hábitos, es una filosofía de vida. Y por salud, ¡podemos comenzar ahora!

 

Victoria Baras

Naturópata, terapeuta  bioenergética, experta en nutrición ortomolecular, con formación en psicología transpersonal e inteligencia emocional. Referente en antiaging natural, autora del libro del mismo nombre “Antiaging Natural” (RBA), recientemente ha sacado también al mercado su propia línea de productos, complementos alimenticios, para el Antianging Natural.