Inspirados por una mesa redonda que ya es un clásico en diversos congresos de cirugía plástica y medicina estética, preguntamos a varios especialistas cuál es el caso clínico más desafiante que al que han tenido que enfrentarse; y, evidentemente, les pedimos que nos cuenten cómo ayudaron a sus pacientes. En esta segunda ronda de expertos contamos con el testimonio del doctor Ángel Martín.
Lipoescultura para volver a caminar
Una paciente acudió a nuestra clínica con una celulitis dolorosa y compacta que le ocasionaba insuficiencia venosa y dificultad para caminar. Con una lipoescultura de los miembros inferiores conseguimos que la paciente recuperara la movilidad y –aunque no era el objetivo principal– una mejora estética.
Por el Dr. Ángel Martín
Recuerdo cómo un día se presentó en mi consulta una paciente de 78 años de edad. Aunque a la clínica viene público de todas las edades, y es cierto que cada vez más nos piden tratamientos tanto hombres como mujeres que sobrepasan los 70, no es lo más habitual. Esta mujer no venía a consulta por cuestiones estéticas, sino por su situación de incapacidad para hacer una vida normal debido a la gran acumulación de grasa que tenía en las rodillas.
Se quejaba de que tenía mucha dificultad para caminar y soportaba enormes dolores, especialmente al subir escaleras, situación especialmente delicada teniendo en cuenta que vivía en un tercer piso sin ascensor. La paciente fue valorada previamente por especialistas de la sanidad pública, que no dieron solución a su problema.
Diagnóstico
La paciente presentaba una celulitis dolorosa compacta y dura en los miembros inferiores con concentración en la articulación de las rodillas, debido a la acumulación de grasa. Esto le ocasionaba una insuficiencia venosa y mucha dificultad para caminar y, como consecuencia de ello, no podía hacer vida normal. Hablamos de un tipo de celulitis fibrosa difícil de tratar, que se caracteriza por una piel firme que duele al tacto, incluso sin presión. Se localiza en muslos y glúteos, siendo difícil de pellizcar precisamente por la fibrosis del tejido. El dolor que provoca puede ser resultado de la compresión de las terminaciones nerviosas o de problemas circulatorios y retención de líquidos.
Prescripción
Prescribí una lipoescultura de los miembros inferiores, concentrada en las rodillas. La intervención fue compleja, puesto que el objetivo principal era eliminar el exceso de grasa en las piernas para reducir la compresión que ejercía sobre los vasos sanguíneos la grasa acumulada, y de esta manera permitir a la paciente recuperar la movilidad.
Abordaje quirúrgico
La lipoescultura es un procedimiento quirúrgico que elimina el exceso de grasa de esta zona para mejorar el contorno y la proporción de las piernas. Aunque es una cirugía mínimamente invasiva, este caso era muy delicado debido, por un lado, a la edad de la paciente, y por otro, a la cantidad y dureza de grasa acumulada durante tanto tiempo y en una zona tan “vital” para una actividad tan básica y necesaria como es el mero hecho de andar y moverse sin dificultad en el día a día.
A través de pequeñas incisiones extraje la grasa con una cánula. Esta técnica, mínimamente invasiva, no deja marcas en la piel y proporciona unos resultados definitivos, ya que los adipocitos eliminados no vuelven a aparecer. Tras hacer todas las pruebas pertinentes, utilicé anestesia local y sedación. La paciente salió de la intervención directamente con medias de compresión, que tuvo que llevar durante algunas semanas para una correcta recuperación.
Resultados
En el primer mes, la paciente ya notó los primeros cambios, aunque fue entre los 3 y 6 meses posteriores cuando observó el resultado definitivo: la inflamación desaparece, y ya la piel se ha adaptado de manera uniforme al nuevo contorno. La mejora de la circulación disminuyó la hinchazón y la sensación de fatiga en las extremidades, reduciendo a la vez las molestias constantes asociadas con la insuficiencia venosa.
La lipoescultura trató los síntomas que ocasionaba el exceso de grasa concentrada, sobre todo, en las rodillas, impidiendo a las articulaciones realizar su trabajo. Tal y como he dicho con anterioridad, el objetivo principal para realizar esta intervención de lipoescultura era que la paciente recuperara la movilidad y, aunque no tenía una finalidad estética, se consiguió mejorar bastante el aspecto de las piernas.
Satisfacción personal
Muchos especialistas no se hubieran atrevido con esta operación tan complicada, por la avanzada edad de la paciente y porque el resultado puede no resultar tan vistoso como otros que se realizan habitualmente. Movilizar la grasa no es fácil; para hacerlo hace falta saber valorar el tipo de tejido, el grado de celulitis y la capacidad de la piel del paciente para retraerse, aspectos arduo complicados en casos como el que se me presentaba. Pero para mí fue un reto más; y, como médico –antes que estético–, me produjo una gran satisfacción mejorar la salud y calidad de vida de la paciente.

Dr. Ángel Martín Hernández
Médico estético
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares.
Especialista en Medicina Estética y experto en lipoescultura.
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Estética (SECE), de la Sociedad Española de Cirugía Cosmética (SEMCC) y de la Sociedad Española de Láser Médico Quirúrgico (SELMQ).
Ponente en congresos sobre lipoescultura, medicina estética y láser médico-quirúrgico. Ha impartido cursos sobre medicina estética y lipoescultura y publicado artículos de medicina y cirugía estética en prensa especializada.
Director médico de Clínica Menorca (Madrid).











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