XERF, más que un tratamiento de tensado cutáneo

XERF

El doctor Jaime Tufet, fundador de la Clínica Tufet, en Barcelona, y vicepresidente de la SEME, defiende el sistema de radiofrecuencia monopolar multifrecuencia XERF, a la cabeza de la “cronoprotección”.

Con Cynosure Lutronic

Dr. Jaime Tufet

Médico estético, fundador de la Clínica Tufet (Barcelona)

Pregunta- Dr. Tufet, muchas personas relacionan XERF con un tratamiento de tensado cutáneo. ¿Qué es realmente y cuál es su principal objetivo clínico?

Respuesta- Durante muchos años hemos evaluado los tratamientos estéticos por su capacidad para producir un efecto visible: tensar, elevar o rellenar. Sin embargo, la comprensión actual de la biología del envejecimiento nos obliga a mirar más allá de la apariencia inmediata. XERF es una tecnología orientada a mejorar la calidad funcional de los tejidos; el tensado es una consecuencia. Su interés radica en favorecer un entorno biológico más eficiente, ayudando a mantener la capacidad funcional celular de la piel y de las estructuras de soporte facial. Realizamos el tratamiento para lograr un aspecto más joven y, además, mejorar la función para prolongar su longevidad.

P.- ¿Aporta algo que no hubiéramos visto hasta ahora en radiofrecuencia?

R.- Un hecho innovador y diferenciador de XERF es la combinación de dos frecuencias de radiofrecuencia monopolar, 6,78 MHz y 2 MHz. Esta combinación permite distribuir y mantener durante más tiempo la energía en diferentes planos tisulares y ampliar la profundidad potencial de actuación, alcanzando no solo dermis y tejido subcutáneo superficial, sino también estructuras más profundas relacionadas con el sistema fibroseptal y el plano muscular superficial (SMAS).

Desde una perspectiva biológica, el concepto cambia de forma importante. Tradicionalmente la radiofrecuencia monopolar se asociaba principalmente a la contracción del colágeno. Hoy entendemos que los tejidos son sistemas biológicos complejos donde intervienen fibroblastos, adipocitos, matriz extracelular, células madre derivadas de grasa, vasos sanguíneos y mecanismos de comunicación celular. La capacidad de actuar sobre varios niveles anatómicos abre la posibilidad de influir sobre todos estos componentes de forma simultánea, mejorando los resultados funcionales y estéticos.

P.- Usted suele hablar de la importancia de los compartimentos grasos faciales en el envejecimiento. ¿Cómo puede XERF ayudar a restaurar su función y soporte?

R.- Los compartimentos grasos constituyen un auténtico órgano funcional capaz de aportar soporte mecánico, hidratación, amortiguación y señalización biológica. Con el envejecimiento no solo disminuye el volumen, también la calidad funcional del adipocito; aumentan los fenómenos inflamatorios y aparecen células senescentes que favorecen la disfunción celular de los tejidos. Una de las aportaciones más relevantes de XERF es que actúa sobre este entorno biológico, favoreciendo una mejor función adipocitaria y una reorganización progresiva de los compartimentos grasos.

Clínicamente, observamos una mejora de la densidad tisular, una recuperación del soporte facial y un reposicionamiento progresivo de los paquetes grasos, fundamentales para comprender el rejuvenecimiento facial.

P.- A diferencia de otras tecnologías que buscan generar una respuesta reparativa mediante daño térmico focalizado, ¿cómo actúa esta sobre los tejidos?

R.- La reparación y la regeneración son conceptos diferentes. La reparación aparece cuando existe un daño que obliga al organismo a reconstruir una estructura alterada. La regeneración implica mejorar la funcionalidad del tejido preservando su organización biológica. Muchas tecnologías se basan en generar una lesión térmica controlada para inducir una respuesta reparadora; XERF propone regeneración. Trabaja con temperaturas que no superan los 60 grados, destinadas a favorecer respuestas biológicas adaptativas sin necesidad de alcanzar niveles de coagulación proteica. El objetivo no es destruir para reconstruir, sino optimizar para regenerar.

P.- A nivel celular también se han observado efectos biológicos. ¿Cuáles?

R.- Una mejora global del microentorno tisular, mejor funcionalidad adipocitaria, incremento de adiponectina, reducción de marcadores asociados a senescencia celular, mejora de la hidratación cutánea y optimización de la barrera epidérmica. Todo ello encaja con una visión moderna del envejecimiento basada en los hallmarks of aging descritos por López-Otín, donde el objetivo no es únicamente generar colágeno, sino preservar la capacidad funcional de las células.

XERF

P.- Si tuviera que resumir en una sola idea por qué XERF representa la nueva generación de tratamientos para el envejecimiento facial, ¿cuál sería?

R.- XERF representa el paso de una medicina estética centrada en modificar estructuras hacia una centrada en optimizar la función biológica de los tejidos. Tras décadas intentando corregir las consecuencias del envejecimiento, empezamos a comprender que el verdadero desafío consiste en preservar la capacidad funcional de las células que prolongan la juventud de la piel. Son los llamados “tratamientos de cronoprotección”.

La belleza del futuro no dependerá únicamente de cuánto podamos rellenar, tensar o estimular. Se tratará de estimular con la energía y temperatura suficiente para modular la función celular sin llegar a ocasionar la “fatiga estética”. El reto de la medicina estética del futuro es ser capaces de conservar la función, la calidad y la armonía biológica de nuestros tejidos. Y precisamente ahí es donde XERF, hoy, tiene su mayor valor.

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