Congreso SEGERF: Una especialidad en alza

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El Palacio de Congresos de Toledo acogerá, el 19 y 20 de septiembre, el III Congreso Nacional de la Sociedad Española de Ginecología Estética, Regenerativa y Funcional (SEGERF). La Dra. Raquel Campos, ginecóloga, sexóloga y presidenta de la agrupación, nos habla del estado de esta especialidad multidisciplinar en expansión y de los temas y tratamientos más destacados de esta edición.

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Pregunta- Están a punto de celebrar su tercer congreso nacional. ¿Cómo valoran desde SEGERF la evolución de este encuentro y qué esperan de esta edición?

Respuesta- La ginecología regenerativa está en alza y, tras el éxito de las primeras ediciones, esperamos cumplir las expectativas de posicionamiento en esta rama de la especialidad, con los últimos avances tecnológicos y con las últimas evidencias clínicas que tenemos.

P.- Su congreso se dirige a “ginecólogos, urólogos, médicos estéticos, cirujanos plásticos y dermatólogos interesados en el ámbito de la ginecología estética, regenerativa y funcional”. ¿Consideran que este campo, tanto en interés como en especialización, es aún residual?

R.- Todo lo contrario, este campo es cada vez más aceptado por las sociedades científicas y cada vez son más los profesionales interesados en formarse y ejercer en esta rama. Y una muestra de ello es el acuerdo de colaboración que firmamos hace un año con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

P.- ¿Opina que la salud íntima de la mujer sigue siendo objeto de discriminación o tabú dentro de la medicina?

R.- Sigue siendo un ámbito menospreciado entre algunos colectivos sanitarios, por un lado, por no considerarlo dentro de la salud de la mujer como algo primordial; y, por otro lado, por la falta de formación en sexualidad y salud sexual tanto entre el colectivo médico como en el ginecológico, así como entre la población en general.

P.- ¿Cuánto se desconoce aún en este campo? Y, ¿en qué posición se encuentra ahora? Es decir… ¿se encuentra rezagado frente a, por ejemplo, especialidades como la dermatología o la medicina estética general? ¿Cómo y hacia dónde cree que evolucionará en los próximos años?

R.- Si bien la ginecología ha sido y es una especialidad en la que el peso mayoritario se ha dirigido a la obstetricia y hacia la ginecología oncológica, no deja de ser también cierto que es una especialidad con un abanico enorme en el enfoque médico y quirúrgico, lo que permite abrir nuevos horizontes terapéuticos, aprendiendo de otras disciplinas que han sido pioneras en la regeneración.

P.- ¿Qué tratamientos o terapias son los más llamativos en la actualidad, por su aparición reciente o la repercusión en la salud íntima femenina?

R.- Los tratamientos que ahora son más novedosos son los de los nuevos dispositivos de radiofrecuencia con agujas, la magnetoterapia o los exosomas.

P.- Sus mesas abarcan la terapias regenerativas en suelo pélvico, algoritmos terapéuticos en las patologías más frecuentes, tratamientos regenerativos para el dolor pélvico, cirugía y estética genital y actualizaciones en terapia hormonal femenina. Personalmente, ¿cuáles son las ponencias que cree imprescindibles de este congreso, a las que recomienda no faltar?

R.- Personalmente creo que todas son imprescindibles, ya que no solo los nuevos tratamientos son atractivos, sino que la exposición y criterios clínicos de los profesionales expertos son fundamentales para el aprendizaje de los errores que también son inherentes a cualquier acto médico.

P.- En varias charlas se habla de tratamientos y enfoques integrativos, hormonas, microbiota… ¿Cree que la medicina y, en concreto, la ginecología tradicional, ha subestimado la conexión entre estos sistemas? ¿Debemos avanzar hacia tratamientos multidisciplinares?

R.- Totalmente; pero, por fortuna, es un panorama que está cambiando, lo mismo que la integración del aspecto emocional, la sexualidad o el ejercicio físico. Es algo que los profesionales de la regenerativa intentamos transmitir a nuestros compañeros más tradicionales.

P.- En cirugía genital (ninfoplastia fría, vaginoplastia, reducción del clítoris), ¿dónde trazan la línea entre la demanda social de perfección estética y la preservación de la funcionalidad y salud sexual? ¿Existe riesgo de medicalizar la diversidad anatómica?

R.- Es una línea muy delgada y peligrosa. Lo más importante en la valoración de estos tratamientos es poder conocer realmente los motores de estas decisiones, la integridad en la percepción corporal, la integridad en la salud psicológica y cómo afecta no tan solo en la autoestima, sino en la funcionalidad sexual, algo que muchas veces no se tiene en consideración. Se habla de perfección estética y de presión social, pero no se habla de cómo ciertos genitales condicionan la sexualidad de la mujer. Globalizar una genitalidad es erróneo y peligroso, pero también lo es banalizar como estético un problema psicológico y sexual de la mujer.

P.- ¿Hay algo más sobre este próximo congreso o sobre su organización que le gustaría destacar?

R.- La nuestra es una sociedad que, desde su origen, se basa en la multidisciplinariedad, camino que, a mi entender, es el mejor para la atención a las personas, viendo las diversas problemáticas y sus soluciones desde diferentes prismas. Y aprender entre especialidades diferentes no es competencia, es progreso.