¿Qué distingue a un buen máster en Medicina Estética?

master en medicina estetica

Vivimos en un tiempo en el que la medicina estética y su estudio están en auge. Es el motivo por el cual nos planteamos esta cuestión: entre tanta oferta, ¿qué distingue a un máster en medicina estética de otro? ¿En qué deben fijarse los profesionales para elegir? Se lo hemos preguntado a quienes mejor pueden saberlo: aquellos que los dirigen, los coordinan o los diseñan.

¿Qué debe tener un buen máster en Medicina Estética?

Dra. Petra Vega

Tesorera de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME)

La SEME, como sociedad científica de referencia en el desarrollo científico de la medicina estética, tiene un sello asociado que da garantías acerca de la calidad y la excelencia en las formaciones que se imparten desde las diversas instituciones. Este sello se otorga en forma de Aval, y tiene ciertos requisitos para otorgarse. Actualmente hay 5 másteres avalados con el sello. Por suerte, cada vez se nos solicitan más avales, lo cual nos da una idea de que las instituciones educativas están empezando a concienciarse y que persiguen el mismo objetivo de la SEME: dotar de mayor calidad a la formación en medicina estética.

Hay ciertas condiciones que tiene que cumplir un máster para recibir el Aval en formación de la SEME. Estos requisitos los analiza un consultor externo, un equipo experto que realiza un seguimiento y valora los puntos que comentaremos a continuación. Una vez realizada esta investigación, se emite un informe favorable o desfavorable. En todo este proceso se desconoce la institución que alberga el máster, es decir, para conceder este aval no se tiene en cuenta de dónde viene el máster, sino la calidad interna del mismo.

Créditos y programa.

Antes de nada, nos fijamos en los créditos: para que la SEME avale un máster, este debe tener 60 créditos ECTS. Lo primero que valoramos es el programa. Que tenga un temario amplio y completo y que los contenidos teóricos básicos abarquen todo lo que debe conocerse actualmente para ejercer la medicina estética. Para ello tenemos como referencia que este programa incluya todo el contenido del Libro Blanco de la SEME, puesto que actualmente no existe ningún otro con las mismas características y consideramos que es el que más abarca.

Por y para profesionales.

El segundo requisito es que vaya dirigido exclusivamente a médicos. La SEME no los avala si están dirigidos o incluyen a otros profesionales.

Después, lo que se valora es el profesorado. Se busca, basándose en el análisis curricular, que los candidatos tengan experiencia profesional demostrada, por lo menos de 5 años de ejercicio de la medicina estética y, si es posible, que tengan experiencia docente. Es cierto que una parte del profesorado puede venir de la universidad y, de hecho, es importante que un porcentaje sea de la propia universidad para dar consistencia al máster, pero serían aquellos que imparten las asignaturas de ciencias básicas; por ejemplo, fisiología, bioquímica, etc.

Duración razonable.

Es también muy importante hacer una valoración de cuántas horas tiene el máster y en qué periodo de tiempo se imparte, de manera que resulte lógico y adecuado a la realidad de los alumnos que van a realizarlo.

A veces nos encontramos con másteres con una duración de 1500 horas en un periodo lectivo de 9 meses. Si lo divides, supondría pasar 8 horas diarias dedicadas al máster, algo que sabemos que no puede ni va a ocurrir. Solemos pensar en que un alumno que ya se encuentra trabajando (como ocurre en la mayoría de los casos) pueda dedicar aproximadamente unas 2 horas diarias al máster.

Prácticas amplias y en consulta.

Hay tres modalidades de máster: presencial, semipresencial y no presencial. La SEME no avala aquellas formaciones no presenciales o que sean totalmente online. En cuanto a los otros, los analizamos para asegurar que tengan un porcentaje importante y amplio dedicado a las prácticas, adecuado a las horas totales del máster.

Personalmente (más como docente y directora de máster que como tesorera de SEME), este es el apartado que yo considero más importante. Al final, para los médicos, la teoría solo consiste en estudiarla. Pero su gran interés y lo que más les gusta son las prácticas en consulta; esto es fundamental. Quieren saber cómo se trabaja, poner en práctica lo que han aprendido. ¿Cómo puede valorar esto el alumno? Primero, preguntando a la entidad que lo organiza cuántas horas son, quién las da y, sobre todo, dónde y cómo van a ser, si se hacen en consulta o solo van a ser en centro (por ejemplo, en la propia universidad, en algún aula autorizada, en un colegio de médicos… Esto siempre tiene un componente grupal).

En segundo lugar, pueden preguntar a otros exalumnos por su experiencia y valorar su grado de satisfacción. Un ejemplo pueden ser 75 horas de prácticas en el centro y 75 horas en consulta. Estas prácticas no te aseguran que en cuanto termines el máster salgas para “tirarte al barro”, pero estar 75 horas en consulta viendo cómo se trabaja, con distintos médicos… Ya te otorga cierta seguridad. Como sabemos, la industria organiza cursos para profesionales sobre toxina, varices, etc. ¡Pero lo difícil es que te lleven a una consulta, que es donde te enseñan a pinchar!

Dra. Inma González

Coordinadora de prácticas del Máster de Medicina Estética y Bienestar del CoMB-UB por el IFMiL (Instituto de Formación Médica y Liderazgo)

Creo que las claves de un buen máster de medicina estética se podrían resumir en 10:

⑴ Que sea capacitante profesionalmente.

Es decir, que contenga y transmita todos los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para poder desarrollar profesionalmente la medicina estética, independientemente de la formación que como profesional hayas recibido durante el grado o la especialidad a la que te dediques.

⑵ Contenidos autoformativos

Que tenga contenidos autoformativos en el campus virtual, para que el alumno pueda seguir la formación a su propio ritmo, con contenidos novedosos y bien desarrollados por los mejores expertos en cada materia. Además del contenido teórico, que incluya ejemplos y actividades prácticas que faciliten la comprensión del material.

⑶ Material audiovisual

Que posea material audiovisual que ilustre el trabajo que actualmente se realiza en las clínicas estéticas. Mediante vídeos de alta calidad en los que los docentes expliquen y muestren a cámara la aplicación práctica de los diversos tratamientos y su experiencia con los mismos de manera sencilla, práctica y muy didáctica. Este material deberá estar disponible en cualquier momento para ser consultado por el alumno.

⑷ Sesiones webinar en directo

Que organice diversas sesiones webinar en directo en modalidad telepresencial (comunicación síncrona docente- alumnos mediante videosesiones), ideal para que los alumnos puedan resolver dudas sobre el material con los expertos, trabajar en casos o compartir experiencias.

⑸ Que tenga las suficientes horas de talleres presenciales.

El máster ha de contemplar el desarrollo de talleres con enfoque práctico y aplicado.

⑹ Prácticas en clínica

Que facilite las suficientes horas de prácticas en clínica, donde el alumno podrá, tutorizado y acompañado por el médico estético, observar y participar del día a día de la consulta; ver cómo se organiza un centro de medicina estética, qué materiales y equipos se utilizan. Cómo es el día a día de una clínica y pueda poner en práctica las habilidades adquiridas.

⑺ Defensa de TFM

El máster ha de tener entre sus objetivos para la consecución del título de máster la presentación y defensa ante un tribunal universitario de un TFM (trabajo de fin de máster). Para superar el máster, el alumno deberá desarrollar y defender un trabajo final. Para ello contará con la supervisión de un coordinador académico y con el apoyo de un tutor experto en la materia que le asesorará, a título individual, sobre la mejor manera de llevarlo a cabo. Y que sea imprescindible una defensa de este ante un tribunal.

⑻ 60 créditos ECTS o más

Ha de tener el máster un número de créditos ECTS igual o superior a 60. ECTS son las siglas correspondientes al European Credit Transfer System o Sistema Europeo de Transferencia de Créditos, y es el sistema adoptado por todas las universidades del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) para garantizar la homogeneidad y la calidad de los estudios que ofrecen.

⑼ Que el máster no esté masificado.

Que los alumnos en los talleres prácticos tengan la posibilidad de ver en directo los procedimientos y puedan compartir sus dudas e inquietudes con los tutores.

⑽ Prácticas con los mejores especialistas

Que las clínicas en las que se realizan las prácticas tengan a los mejores especialistas en medicina estética, con la suficiente experiencia, y trabajen con los mejores equipos y materiales.

Dr. Justo Alcolea

Director y profesor de Formación Técnica Universitaria de Experto en Esclerosis de Varices (Instituto Universitario de la Universidad Europea)
Excodirector del Máster en Medicina Estética y del Bienestar (Universidad de Barcelona)
Exdirector y profesor del Máster en Especialización en Medicina Estética (Universidad de Nebrija)

En un tiempo en que los másteres en Medicina Estética están en auge, es el alumno el que debe elegir con buen criterio entre las diversas propuestas. Desde mi perspectiva, como director y docente, además de creador de programas para varios másteres, el valor de un máster reside en la interacción docente-alumno. Cuanto más estrecha resulta, más enriquecedora es para ambos. Se vive de forma apresurada y se tiende a realizar los másteres con el mínimo esfuerzo, dando por hecho que es un mero trámite para adquirir una titulación porque así lo exige la ley en muchas comunidades. Hay que cambiar la perspectiva: un máster debe ser capacitante para el alumno.

Mucho contenido (y ganas de abarcarlo)

La Medicina Estética es una disciplina con límites casi inabarcables. Los médicos que nos iniciamos hace más de 35 años fuimos adquiriendo los conocimientos a medida que iban surgiendo, indagando en bases de datos anglosajonas porque aquí no había literatura. Hoy, el médico estético se enfrenta a una pléyade de conocimientos bien consolidados que se imbrican con numerosas especialidades.

Un máster bien planteado tiene que incluir esta vastedad temática y debe hacerlo de forma responsable y exhaustiva. El alumno debe estar dispuesto a asumir este ingente trabajo. Por eso es tan importante la relación alumno-docente. Transmitir tanto requiere esfuerzo y paciencia por parte del binomio citado.

Prácticas en consulta

Ahora los másteres se nutren de médicos que proceden de las más variadas especialidades; aunque, independientemente de las mismas, el médico se sigue enfrentando a una disciplina en expansión. Las filas de los médicos estéticos no dejan de aumentar. Y un elemento diferenciador es tener un título de máster. Pero un profesional que ha de desarrollar su carrera a lo largo de toda una vida necesita más que un título: necesita diferenciarse profesionalmente de otros colegas que también están titulados. Esto se consigue solo si hay prácticas interactivas y, sin duda, las mejores son las que se realizan en la propia consulta, participando en todas y cada una de las etapas que la constituyen, desde la elaboración de la historia clínica, el diagnóstico, tratamiento y seguimiento del paciente.

Interés por la investigación

En mi opinión, un máster que se precie debe contar con un profesorado capaz de introducir al alumno en la investigación bibliográfica y clínica. Es la mejor manera de inculcar respeto por el buen hacer en la práctica diaria. Cuando exponemos los resultados de nuestro trabajo al resto de los colegas. Y esto empieza con el trabajo de fin de máster, que ya tiene el carácter de una tesina. No debe ser un mero trámite y hay que impulsar decididamente que se hagan trabajos de calidad. No obstante, de poco servirán si no se orientan para que sean publicados. Y así se inicia también un camino que muy pocos médicos estéticos recogen: la publicación de sus trabajos, una manera de distinguirse mediante el esfuerzo que supone por la disciplina que conlleva. Aunque, sin duda, será una fuente de satisfacción para el profesional que lo realiza junto al reconocimiento del resto de sus colegas por compartir su experiencia.


Puedes encontrar este y otros artículos en la Revista EME #43