Un nuevo paradigma de envejecimiento saludable
Por la Dra. Mª Dolores Llopico Vilanova
En los últimos años se ha producido un cambio de paradigma en la medicina estética: se está pasando del enfoque antiaging tradicional a una filosofía de “wellaging” o envejecimiento saludable. Este término, originado en Japón, se refiere al arte de envejecer bien y propone aceptar el paso del tiempo de forma natural, priorizando la prevención y la salud integral sobre los cambios drásticos en la apariencia.
A diferencia del antiaging, que buscaba detener o revertir a toda costa los signos de la edad, frenar el reloj, el wellaging admite los cambios naturales del envejecimiento y solo los atenúa de manera sutil, sin transformar la fisonomía personal. Los pacientes acuden a nuestra clínica cada vez más informados y demandan resultados más naturales, verse “la mejor versión” de sí mismos a cada edad, sin alterar su expresión facial ni sus rasgos. En este contexto, la medicina estética regenerativa ha emergido como una tendencia clave para lograr esos objetivos de manera segura y eficaz.
Diversos factores explican esta evolución. Por un lado, los pacientes muestran una mayor conciencia sobre la salud global y la longevidad, sobre todo tras la pandemia de COVID-19, y entienden que la apariencia está ligada al bienestar interno (nutrición, estrés, hábitos de vida saludables…). Por otro lado, los profesionales disponemos de nuevas herramientas tecnológicas y biológicas para personalizar los tratamientos. Hoy nos enfocamos más en la salud de la piel como forma de belleza de los pacientes; y estamos viendo en consulta que la medicina regenerativa y la epigenética jugarán un papel cada vez mayor en la salud estética.
Acompañar el paso del tiempo
Se estima que los genes determinan alrededor del 30 % de nuestro envejecimiento, mientras que el 70 % restante depende de la epigenética y el exposoma, que son todos los factores externos y hábitos de vida. La medicina estética actual, por tanto, se extiende más allá de la piel. Podríamos decir que, por más que usemos las mejores cremas, si no mejoramos nuestros hábitos, la piel seguirá estresada.
Se comprende que el aspecto externo está íntimamente ligado a la salud interna y se basa en pilares como la nutrición adecuada, el ejercicio regular, el manejo del estrés y el descanso, así como tratamientos médico-estéticos responsables y cada vez menos invasivos, que tratan los signos de la edad de forma discreta, respetando la expresión y características individuales.
La rutina de cuidado empieza por cómo y qué comes, la higiene del sueño, el ejercicio físico que haces y hasta cuál es tu grado de bienestar. En nuestra clínica, los médicos trabajamos conjuntamente con una nutricionista especializada y se abordan diversas patologías de forma integral y adaptándonos a cada etapa de la vida (embarazo, lactancia, menopausia). Como le digo siempre a mis pacientes: el objetivo no es borrar cada arruga, sino envejecer bien, realzando la belleza propia de cada etapa de la vida.
Hoy nos enfocamos más en la salud de la piel como forma de belleza de los pacientes; y estamos viendo en consulta que la medicina regenerativa y la epigenética jugarán un papel cada vez mayor en la salud estética.
Con el wellaging se propone adoptar medidas tempranas para cuidar la piel y el organismo, evitando así tener que recurrir a procedimientos invasivos más adelante. Por ejemplo, en lugar de rostros excesivamente tensos o volumizados, se aboga por una buena calidad de piel, luminosa, hidratada y elástica, con arrugas suavizadas, pero presentes como reflejo de la experiencia. Esta tendencia prioriza las técnicas no quirúrgicas y no evidentes, de manera que los resultados pasen desapercibidos.
Tests genéticos y medicina personalizada
Una piedra angular del enfoque wellaging es la personalización: entender que cada individuo envejece de forma distinta según su genética, hábitos y entorno, y que por tanto los planes antienvejecimiento deben adaptarse a esas particularidades. En este sentido, los tests genéticos aplicados a la medicina estética se han vuelto una herramienta valiosa.
Hoy ya estamos analizando el ADN del paciente para obtener información sobre múltiples aspectos relevantes al envejecimiento: desde la predisposición a arrugas o flacidez cutánea, hasta cómo metaboliza ciertos nutrientes; la predisposición a la alopecia, respuesta a algunos tratamientos estéticos, qué tipo de ejercicio le resulta más beneficioso o a qué enfermedades tiene mayor susceptibilidad. Estos insights permiten diseñar intervenciones de estilo de vida y tratamientos hechos a medida, maximizando la eficacia y la prevención.
Por ejemplo, un test nutrigenético revela si un paciente tiene mayor propensión a deficiencias vitamínicas, cómo maneja el colesterol o los azúcares, su riesgo de obesidad o diabetes, e incluso cómo ciertos alimentos afectan su inflamación u oxidación celular. Con estos datos, podemos establecer un plan alimentario óptimo para apoyar la longevidad.
En el terreno puramente estético, tenemos paneles genéticos dermatológicos que evalúan factores de envejecimiento cutáneo. Por ejemplo, polimorfismos en genes relacionados con la degradación de colágeno (MMPs), la protección antioxidante (como variantes de enzimas detoxificantes), la sensibilidad a la radiación UV (genes como MC1R, que afecta la pigmentación), o la glicación de tejidos por azúcar. Podemos predecir si un paciente tiene mayor riesgo de arrugas prematuras, manchas o pérdida de elasticidad, permitiendo tomar medidas preventivas proactivas.
Por ejemplo, si se detecta una variante que conlleva menor capacidad antioxidante cutánea, se recomendará el uso diario de antioxidantes tópicos (vitamina C, niacinamida) y orales, y evitar exposomas agresivos.
También podemos medir los marcadores de edad biológica que ayudan a monitorizar el envejecimiento a nivel celular. Pruebas como la medición de la longitud de telómeros (TeloTest) o los llamados relojes epigenéticos (que analizan patrones de metilación del ADN) proporcionan una “edad estimada” del organismo, frecuentemente divergente de la edad cronológica.
Es la sinergia de la biología regenerativa con la prevención personalizada lo que permitirá que nuestros pacientes envejezcan mejor: con belleza, sí; pero, fundamentalmente, con bienestar.
Estas herramientas permiten al médico estético afinar sus recomendaciones: por ejemplo, seleccionar un tipo de filler menos propenso a causar reacción inflamatoria en un paciente con cierto perfil genético, o preferir un láser específico si sabe que el paciente tiene mayor riesgo de hiperpigmentación posinflamatoria.
También facilitan el trabajo multidisciplinar, ya que, con los resultados genéticos en mano, el médico puede derivar o coordinar con nutricionistas, entrenadores personales o médicos para abordar las áreas identificadas (colesterol, salud ósea, riesgo cardiovascular, etc.) antes de que deriven en patología. En definitiva, la incorporación de la genética y la medicina personalizada al wellaging significa que podemos predecir y prevenir.
El futuro de la medicina estética
La medicina estética regenerativa ha cobrado protagonismo como conjunto de técnicas que buscan reparar y rejuvenecer tejidos aprovechando los propios recursos biológicos del paciente. Representan una evolución de la medicina estética hacia la reparación activa del tejido. A diferencia de tratamientos meramente cosméticos o sustitutivos (por ejemplo, productos que “rellenan” arrugas), las terapias regenerativas estimulan, valga la redundancia, los procesos naturales de regeneración: activan células madre locales, promueven la síntesis de colágeno y elastina, mejoran la vascularización y reducen la inflamación crónica en los tejidos. El objetivo es restaurar la estructura y función de la piel dañada por el envejecimiento, en lugar de simplemente camuflarla.
Este campo se encuentra en pleno crecimiento y captando la atención de profesionales y pacientes de todas las generaciones.
Los profesionales del sector están adoptando un enfoque integrativo: combinan terapias biorregenerativas, como son PRP, células madre, MSC, bioestimuladores (también conocidos como scaffolds regenerativos o ARS), exosomas o factores de crecimiento bioidénticos. Son terapias que mejoran la calidad de los tejidos desde adentro, con estrategias personalizadas basadas en genética y hábitos de vida para abordar el envejecimiento de manera global. Este enfoque multidisciplinar posiciona al médico estético no solo como un proveedor de tratamientos cosméticos, sino como un asesor de bienestar y longevidad para sus pacientes.
Los beneficios de este paradigma son múltiples. Para el paciente, significa lograr resultados más naturales y duraderos, reducir riesgos (al evitar intervenciones innecesarias) y, sobre todo, mejorar su calidad de vida a largo plazo. Para el profesional médico, implica ampliar nuestras capacidades mediante la incorporación de la ciencia más avanzada, lo cual enriquece la práctica clínica.
Nuestra misión como médicos estéticos será potenciar los factores genéticos y optimizar el estilo de vida. Es la sinergia de la biología regenerativa con la prevención personalizada lo que permitirá que nuestros pacientes envejezcan mejor: con belleza, sí; pero, fundamentalmente, con bienestar. Brindamos a los pacientes las herramientas para una vida más larga, saludable y estéticamente satisfactoria.

Mª Dolores Llopico Vilanova
Médico estético
La Dra. Mª Dolores Llopico Vilanova es especialista en Medicina familiar y comunitaria. Se licenció en Medicina en la Facultad de Medicina Rovira i Virgili de Reus (Tarragona). Después ejerció como médico interno residente (MIR) en el Hospital Universitario Vinaroz, donde obtuvo el título de especialista. Ha complementado su formación en diferentes centros de referencia, como el Hospital General Universitario de Castellón y el Hospital de la Plana, así como participando en numerosos cursos y congresos. Posee un máster universitario en Técnicas Avanzadas en Medicina Estética y Láser por la universidad CEU y grupo NISA, y habilitaciones en técnicas estéticas (toxina botulínica, rejuvenecimiento facial, mesoterapia facial y corporal). Actualmente, y a raíz de la pandemia, la Dra. Llopico compagina su trabajo como especialista en medicina estética y láser en la clínica Dr. Jordán Barres (Castellón de la Plana) con su trabajo como médico del servicio de Urgencias del Hospital de La Plana.
Bibliografía
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- Trovato, F., Ceccarelli, S., Michelini, S., Vespasiani, G., Guida, S., Galadari, H. I., Nisticò, S. P., Colonna, L., & Pellacani, G. (2024). Advancements in Regenerative Medicine for Aesthetic Dermatology: A Comprehensive Review and Future Trends. Cosmetic, 11(2), 49. https://doi.org/10.3390/cosmetics11020049
- https://www.wigmoremedical.com/blogs/skincare/skincare/the-genes-up-approach-to-skin-health-and-aesthetic-well-being
- https://www.consalud.es/estetic/nutricion/nutrigenetica-retrasar-envejecimiento-con-dieta-genetica.html









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