Nuevas toxinas, ¿qué podemos esperar?

toxinas

Actualmente, como sabemos, disponemos de tres presentaciones comerciales de la toxina botulínica tipo A: Vistabel (Allergan), Azalure (Galderma) y Bocouture (Merz Pharma). Sin embargo, todo parece indicar que muy pronto tendremos en el mercado europeo tres nuevos productos de uso cosmético.

Médicos y dermatólogos estéticos esperan con curiosidad esta irrupción; aunque, en líneas generales, no se esperan grandes sorpresas. Tres profesionales nos dicen lo que les gustaría obtener de estas “nuevas toxinas” y lo que realmente podemos esperar.

Dra. Rosa del Río – Dermatóloga responsable de la Unidad de Estética Facial del Grupo Pedro Jaén

La llegada de nuevas toxinas al mercado de la medicina estética nos va a permitir ofrecer un abanico mucho más amplio de tratamientos para nuestros pacientes, tanto en indicaciones ya existentes como en otras nuevas. Estos nuevos productos permiten que tengamos más alternativas para ofrecer a los pacientes, según sus necesidades y sus objetivos.

Por otro lado, el hecho de que exista un número más amplio de presentaciones de toxina botulínica repercute positivamente en la realización de investigaciones y estudios al respecto de sus características, aplicaciones… lo que nos permite descubrir nuevos tratamientos y mejorar los ya existentes.

Asimismo, es de suponer que, al aumentar la oferta de productos, estos sean también más asequibles económicamente, aunque a nosotros, como especialistas, lo que nos preocupa es que sean seguros, eficaces, y que cumplan con todos los requisitos y controles que se exigen a los medicamentos y productos de uso sanitario.

En un futuro…

Además de los tres productos que están por llegar este año, hay otras toxinas de las que se habla, quizá para un futuro a medio o largo plazo. La dermatóloga resume sus características:

Bótox E

«Se trata de una formulación ideada para conseguir un efecto mucho menos duradero; en torno a 15 días o un mes como mucho, frente a los 4-6 meses que dura el efecto de las toxinas actuales. Es una buena opción para tratamientos flash o para aquellos pacientes que quieren probar este tratamiento antes de decidir si se lo hacen con resultados más duraderos”.

Toxina botulínica tópica

«Desde hace algunos años se investiga la posibilidad de desarrollar toxina botulínica en gel o crema para actuar sobre el exceso de sudoración axilar y las arrugas faciales, fundamentalmente las que se generan en torno a los ojos. No obstante, todavía no es una realidad”.

Dr. Moisés Amselem – Médico estético y director de Amselem Médicos Estéticos

Si bien aún no han aparecido en el mercado, se puede decir que ya es inminente la aparición de tres nuevas toxinas para su uso con fines cosméticos en medicina estética.

Hasta el momento puedo decir que los problemas que hemos tenido con las toxinas existentes actualmente son:

  • Corta duración de efecto.
  • Mantenimiento de la cadena de frío (salvo la de Merz Pharma).
  • Probable difusión de la misma a zonas no deseadas. Esto a veces se debe a una técnica no correcta de inyección y otras a una dilución mayor de la debida por parte de los profesionales. Yo siempre digo a mis alumnos que: “no por echar más hielo o agua al vaso vamos a tener más whisky”.
  • Precio elevado.

Por tanto, lo que yo desearía obtener de las nuevas toxinas es que mejoraran sobre todo en el primer aspecto; es decir, que tuvieran una duración de efectos de, al menos, 6 meses para que justificara la inversión que realiza el paciente.

Luego, el grado de bloqueo del músculo dependerá de la cantidad inyectada por punto y del número de puntos de inyección.

Otros aspectos que se podrían tener en cuenta son:

  • Tiempo hasta el inicio de acción. Es menos importante, ya que los pacientes contemplan que ocurrirá a partir del segundo o tercer día tras la inyección.
  • Efectos secundarios. Generalmente no se dan, salvo en alérgicos a las proteínas del huevo y los derivados de la difusión del producto a zonas no deseadas (anteriormente mencionado).
  • Dolor en la inyección. No es muy intenso y se puede atenuar con anestesia tópica o frío local.

He oído que alguna de las nuevas viene ya diluida y espero que lo sea en la dilución más adecuada para que no difunda, pero que, a la vez, nos permita graduar pequeñas dosis en determinados puntos.

Dra. Cristina De Las Heras de Gracia – Médico estético y directora de H&H Medicina Estética

Uno de los aspectos más curiosos o significativos del hecho de que un producto sea mejorado o versionado es que, para que esto ocurra, debe haber sido aprobado por el consumidor antes que por la propia industria.

Es indiscutible que el rejuvenecimiento del tercio superior de la cara con toxina botulínica ha liderado la lista de tratamientos más utilizados para disminuir las arrugas faciales (en este caso, gestuales) a nivel mundial. Sin embargo, si bien es un tratamiento de eficacia altamente reconocida, se le adjudican una serie de prejuicios o limitaciones que hacen que, en algunos casos, se cuestione si compensa. Uno de estos aspectos es la duración con respecto a la inversión que supone. Actualmente, el tiempo de efectividad varía entre los tres y los seis meses para cualquiera de las tres opciones que actualmente circulan legalmente en nuestro país. Las tres comparables entre sí en cuanto a tiempo de duración y beneficio estético con diferencias muy poco significativas.

Para los médicos inyectores de toxina botulínica, las cualidades que consideramos importantes a la hora de elegir un fármaco u otro son su efectividad, la mayor duración de sus efectos, el menor riesgo de difusión del producto inyectado, que evite efectos indeseados del mismo, y que su coste sea el mínimo imprescindible para poder acercar este tratamiento a un mayor número de personas.

El mercado de la comercialización de la toxina botulínica con fines estéticos ha sido muy cerrado durante muchos años. Si bien hemos contado con fármacos seguros y eficaces hasta ahora, recibimos con alegría las nuevas incorporaciones que están por venir; sin embargo no esperamos que sean diferencias demasiado significativas.

Mejorarán algunos de ellos la forma de conservación; otros prolongarán sus efectos algunas semanas más, en otros ganaremos algo de precisión y, por tanto, efectividad y seguridad. Este es un camino largo aún por recorrer para las compañías que apuestan por ello.

Lo que está por venir

Hay bastantes novedades en el horizonte de la toxina botulínica, y se espera que tres de ellas nos lleguen este mismo año. Las Dras. Cristina de las Heras de Gracia y Rosa del Río comparten con nosotros lo que se sabe a día de hoy sobre estos productos.

K-Botox o toxina coreana

Como explica la Dra. Cristina de las Heras, la compañía californiana Ebolus presentó en 2014 la toxina denominada Jeuveau, fabricada por Daewoong y aprobada por la FDA el 1 de febrero de 2019, de uso exclusivamente estético. “Se trata de un complejo de 900 KD de la toxina botulínica tipo A a partir de la cepa Hall de Clostridium botulinum (prabotulininum). Se caracteriza por su alta pureza (98,7 %). Contiene albúmina como diluyente (0,9 mg) y 0,5 mg de NaCl. Se almacena a 2,8 ºC. Se presenta en viales de 100 UI. Actualmente –continúa la Dra.– está pendiente de la aprobación en Europa y posteriormente por la AEM. Hasta ahora solo se vende en Asia con el nombre de Nabota y en países hispanoamericanos como Nuceiva. En nuestro país ha sido testada y se han realizado controles en personas comparándose con las actuales en el entrecejo, no observándose diferencias significativas”. La dermatóloga del Grupo Pedro Jaén opina de la misma forma: “Las indicaciones, duración y efecto de esta toxina son prácticamente idénticas que las de las que ya tenemos en el mercado”.

Sin embargo, si algo ha levantado mucho interés entre los profesionales (y entre los pacientes) “es el hecho de que la compañía anunciara que sería hasta un 30 % más barata que el resto de las actuales, lo cual queda pendiente de comprobar”, añade la Dra. de las Heras.

Se espera que esta toxina vea la luz esta primavera de la mano de Croma Pharma Laboratories; concretamente, en abril, nos adelanta la doctora, bajo el nombre comercial de LETIBO.

Bótox líquido

Se puede decir que es la novedad que los profesionales esperan con más expectación: dos toxinas líquidas. La primera, Alluzience, de Galderma, ya está aprobada en Europa, por lo que su comercialización en nuestro país es inminente. ¿Qué sabemos de ella? Según su ficha técnica, no contiene “albúmina humana, conservantes, proteínas derivadas de animales ni lactosa”. Se trata de la primera toxina botulínica líquida estéril para utilizar con una concentración de precisa de 10 ud. Speywood por 0,05 ml. Se presenta en viales de 125 ud. Speywood.

La segunda es Innotox, que fue adquirida por los laboratorios Allergan en 2013 y está aún está pendiente de aprobación: “Es de esperar que la FDA la apruebe en 2022”, indica Rosa del Río. “El hecho de no tener que hacer la dilución en consulta te asegura que la dosificación del producto sea exacta y precisa, pero el efecto, las indicaciones y los resultados son los mismos que con el resto de toxinas”, afirma la experta. Según la Dra. Cristina de las Heras, se presenta también lista para usar “con una concentración de 4 U/ 0,1 ml”. Se presenta en viales de 50 UI y “no es sensible a los cambios de temperatura, por lo que no es necesaria su conservación en frío”.

Toxina botulínica americana (daxibotulinumtoxina)

Esta nueva toxina (daxibotulinum toxin A) de Revance Therapeutics, “está aprobada por la FDA para ser inyectada con fines cosméticos. Aún se encuentra en fase 3 de ensayos clínicos”, explica Cristina de las Heras. Sin embargo, indica esta especialista, su uso no será exclusivamente estético, sino que se plantea para otras indicaciones terapéuticas, “como la distonía cervical y las espasticidades de los miembros”.

Su ventaja principal parece ser su bajo poder de difusión, limitado gracias a la proteína que incluye su formulación, “lo que hace que la sustancia que inyectamos se quede fija en los tejidos durante más tiempo, prolongando así el efecto del tratamiento”, indica la Dra. del Río. Otra de sus ventajas, indica la dermatóloga, es que tampoco contiene componentes de origen humano ni animal; es decir, tampoco contiene albúmina y podrá emplearse con alérgicos al huevo.