Llega Viscoderm, un ácido hialurónico con dos funciones: hidratar el rostro y rellenar las pequeñas arrugas de expresión. ¿Es esta una alternativa a la toxina botulínica? La Dra. Mar Lázaro, experta en Medicina Estética, te da su visión.

¿Qué es Viscoderm?

Es un nuevo ácido hialurónico de origen suizo puro, sin reticulación, que produce una bioestimulación, retrasa el envejecimiento y revitaliza la piel. Tiene dos funciones:

• Hidratación: Hidrata la dermis y la epidermis, devolviendo un aspecto saludable y natural. Mejora la textura cutánea, la hidratación, la elasticidad y la luminosidad. No es un tratamiento de relleno, sino de bioestimulación para reparar la piel del
rostro, el cuello y las manos. Estimula la síntesis de colágeno y elastina y devuelve la tersura a la piel.

• Efecto Stretch: Estira y mejora las arrugas dinámicas superficiales, es decir, las que se forman al gesticular: patas de gallo, frente, entrecejo, código de barras o arrugas periorales.

Viscoderm versus Toxina Botulínica

“Subrayo la segunda función, la del relleno de líneas de expresión”, cuenta la Dra. Lázaro. “Es donde radica la verdadera innovación, y es la única fórmula que trabaja la arruga de expresión dinámica. Sus efectos no son idénticos a los del bótox, porque este último relaja la arruga y Viscoderm la suaviza mediante la infiltración del ácido hialurónico. Su forma de actuación no es la misma, pero considero que es una buena alternativa para las personas que no quieren ponerse bótox, o bien por miedo a alguna posible asimetría, a la inexpresividad, a unas cejas demasiado levantadas. Sin embargo, esto es algo que solo sucede en caso de una mala praxis o en manos inexpertas, pues de lo contrario el bótox queda natural y permite la expresividad normal. No cambia la cara, ni los gestos”, añade.

“Viscoderm suaviza dichas arrugas y alisa la piel sin relajar el músculo de la zona. Pero también está indicado para suavizar aquellas arruguitas más marcadas que el bótox no puede eliminar, o en caso de frentes muy pequeñas o pacientes con ptosis en los párpados (párpados caídos)”.

 

La técnica

Mientras la toxina botulínica se inyecta en pequeñísimas dosis muy localizadas a nivel dérmico, Viscoderm se infiltra a nivel superficial en el pliegue que forma la arruga, en multipución, es decir diversos pinchazos localizados. El bótox puede producir algún pequeño hematoma, y este ácido hialurónico en ocasiones ocasiona pequeñas pápulas e inflamación que desaparecen en 48 horas.

Resultados

Los efectos de ambas técnicas suelen durar de modo similar: alrededor de seis meses.

 

Sesiones

La toxina botulínica se aplica en una sesión y se realiza otra de revisión a los 15 días aproximadamente. Viscoderm, en una sesión más otra de valoración a los dos meses.