OLYMPUS DIGITAL CAMERASobreviviendo a modas, modos y maneras, la rinoplastia tiene en los cirujanos plásticos, reparadores y estéticos, a sus adalides y principales valedores. Revisamos, con el doctor Javier Castro, la realidad de una operación que nunca ha dejado de estar en auge.

EXPERTOS EN MEDICINA ESTÉTICA: Desde la primera intervención de rinoplastia hasta ahora, ha llovido mucho, ¿cuáles son los avances más destacados y ventajas actuales en cuanto al proceso quirúrgico de una rinoplastia?

DR. JAVIER CASTRO: Las técnicas quirúrgicas en rinoplastia no han variado demasiado, pero a día de hoy se tiende a intervenciones mucho más conservadoras que cuidan más las estructuras nasales, buscando mejorar también la función respiratoria. La seguridad en quirófano, también es algo que ha mejorado notablemente, consiguiendo minimizar los riesgos y que la recuperación postoperatoria sea mejor y más rápida.

EME.: ¿Y cuál es la técnica quirúgica más utilizada o recomendada hoy día?

J.C.: Básicamente podrían resumirse las técnicas quirúrgicas en dos, rinoplastia abierta, que es aquella que se realiza mediante una incisión en la columela y la técnica cerrada. El empleo de una u otra va a depender principalmente de las características del paciente, no pudiendo decirse que una sea mejor que otra.

EME.: “Yo quiero esta nariz” (la de Madonna, Brad Pitt, Jessica Alba…), la manida frase, deseo impertérrito de muchos pacientes, ¿cómo debe abordar el especialista dicha cuestión con su futuro paciente?

J.C.: Afortunadamente estos casos son excepcionales, pero a pesar de todo hay que resaltar la importancia de la consulta preoperatoria, que debe ser siempre realizada por el especialista de Cirugía Plástica que va a realizar la intervención. Debemos asegurarnos que el paciente tiene unas expectativas realistas, ya que los resultados van a variar en cada paciente, dependiendo de características personales, como la calidad de la piel, la estructura ósea y cartilaginosa de la nariz, las medidas antropométricas de la cara, etc. Cada intervención es única, y debe personalizarse.

Debemos explicar muy bien que no podemos conseguir la nariz de otra persona, si no que vamos a intentar mejorar la que tiene, para que sea más proporcionada y equilibrada con el resto de sus estructuras faciales.

EME.: En cuanto a cánones y modas, ¿cómo ha cambiado la estética de la nariz y hacia qué se tiende en este momento?

J.C.: Los cánones de belleza han variado notablemente en los últimos 20 o 30 años. En los años 80, hubo una tendencia sobre todo en América a buscar narices excesivamente pequeñas y respingonas, lo que se denominó la “Californian nose “, el resultado eran narices poco naturales, en las que no se tenía en cuenta la función respiratoria.

A  día de hoy, en rinoplastia y en la cirugía plástica en general, lo que buscamos son resultados naturales y proporcionados buscando siempre un equilibrio entre forma y función.

EME.: ¿Cuándo acude y por qué tipo de motivo mayoritariamente una persona a su cirujano plástico para retocarse la nariz?

J.C.: Afortunadamente la mayoría de los pacientes acuden a la consulta con expectativas realistas y lo que quieren conseguir es mejorar la forma y la función de la nariz, obteniendo un resultado natural, sin que les cambie demasiado su aspecto. Generalmente suelen buscar que la nariz sea más proporcionada y que esté en equilibrio con el resto de la cara.

EME.: ¿En algún momento o circunstancia se aconseja al cirujano decir que no?

J.C.: Como comentaba antes, es importantísimo saber detectar a aquellos pacientes que no tienen unas expectativas realistas, para no intervenirlos, ya que la intervención no va a conseguir el resultado esperado por el paciente, generando así  insatisfacción, tanto en el paciente como en el cirujano.

La dismorfofobia, también llamada trastorno dismorfofóbico corporal o Síndrome de distorsión de la imagen, consiste en la percepción alterada de un problema físico inexistente o la percepción exagerada y desproporcionada de posibles anomalías físicas. Dicha entidad es una contraindicación para la realización de este tipo de intervenciones, y lo que aconsejo en estos casos es tratamiento psicológico.

Afortunadamente estos pacientes son la excepción, por ello insisto en la importancia de la primera consulta, para conocer las motivaciones que llevan al paciente a someterse a una intervención y conseguir así, que las expectativas del paciente y los resultados obtenidos vayan de la mano.

EME.: Al hilo de todo ello, ¿por qué y para qué recomendaría personalmente esta intervención?

J.C.: Recomendaría la intervención a todos aquellos pacientes sanos, que busquen mejorar la forma y/o la función de la nariz, teniendo en cuenta los aspectos comentados previamente.

Les aconsejaría que consultaran a un especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, con experiencia en rinoplastia, asegurándose que el especialista tiene un título homologado en nuestro país, desconfiando de aquellos médicos de otras especialidades que amparándose en masters, cursos  o estancias en centros del extranjero se “inventan” títulos y que       pueden llevar a confusión como cirujano cosmético, cirujano plástico facial, etc.

EME.: Y entrando ya de lleno en la propia intervención, ¿cómo se debe preparar el paciente antes y  cómo ha de ser el postoperatorio después?

J.C.: La preparación es parecida a cualquier otra intervención de cirugía plástica, debiendo realizarse un preoperatorio que consiste generalmente en una analítica completa y un ECG, también debe realizarse una exploración completa que incluya una evaluación de las estructuras internas nasales.

Además deberá llevar una vida sana y es aconsejable que dejen de fumar un mes antes de la intervención.

El postoperatorio es bastante tolerable, no siendo especialmente doloroso, pudiendo tratarse las posibles molestias con analgésicos habituales. En general suelen salir del quirófano con un taponamiento    nasal que deberán llevar 2-3 días y una férula nasal, que se suele mantener entre 7 y 10 días, aunque esto puede variar dependiendo de lo que se realice en la intervención.

EME.: ¿Cuáles son los principales riesgos secundarios?

J.C.: En general, es una intervención que si se realiza con las condiciones adecuadas, presenta pocos riesgos, pero no hay que olvidar que se trata de una intervención quirúrgica, por lo que “el riesgo cero” no existe, y habrá que tomar todas las medidas de seguridad que estén a nuestro alcance. En mi opinión debe realizarse bajo anestesia general, en un centro hospitalario.

A pesar de todo, quizá las complicaciones más frecuentes puedan ser la  alteración de la forma y/o función respiratoria por resecciones excesivas y las perforaciones septales o la falta de soporte cartilaginoso, aunque como digo, son poco frecuentes si se realizan por personal cualificado.

EME.: ¿A qué altura o nivel se encuentran en su opinión los cirujanos plásticos en general en nuestro país y la rinoplastia en particular?

J.C.: La  Cirugía Plástica, estética y reparadora, en nuestro país, es una especialidad regulada por el Ministerio de Sanidad, que se realiza durante 5 años tras licenciarse en medicina y superar la prueba de  acceso MIR y consta de estancias en unidades de  Cirugía Estética, Quemados, Microcirugía, Cirugía de la mano, etc. De hecho es la única especialidad que presenta en su programa de formación una rotación obligatoria en cirugía estética para poder obtener la titulación. Esto hace que tengamos especialistas muy  preparados y que el nivel en nuestro país esté muy alto.

Hay que tener en cuenta que cada año, solo acceden a la especialidad entre 28 y 30 candidatos, lo que da una idea de la exigencia que requiere.

En lo que a rinoplastia se refiere, desde hace muchos años hemos contado en nuestro país con grandes maestros, que crearon escuela y que hicieron que exista una gran tradición de este tipo de intervenciones. Además, en España, y sobre todo en el norte, nos hemos caracterizado, racialmente, por tener la “nariz grande” lo que ha llevado a que sean intervenciones que se realicen con mucha frecuencia.

EME.: ¿Se trata de una intervención cara?

J.C.: El precio va a depender de muchos factores, como pueden ser  gastos de quirófano, duración de la intervención, anestesia, hospitalización, honorarios del cirujano, etc. Como ya he comentado, es una intervención que en mi opinión debe realizarse en un quirófano, en un centro hospitalario, bajo anestesia general, y esto conlleva unos gastos. Hay locales que tienen quirófanos autorizados, pero evidentemente las condiciones de seguridad y los medios no son los mismos que en un  hospital y probablemente el precio tampoco.

Creo que hay que desconfiar de aquellas clínicas que ofrecen “ofertas” en intervenciones quirúrgicas, o  cirugía “Low cost”, estamos hablando de medicina, y como tal, hay que tomársela en serio.

EME.: Antes de acabar esta interesante entrevista,  sabemos que existe una cuestión que le preocupa y de la cual desea dejar constancia, el intrusismo laboral…

J.C.: Sí, así es, en nuestro país es cada vez más       preocupante el intrusismo profesional, cada vez son más los que amparados en “falsas titulaciones” se   dedican a la Cirugía Plástica y Estética, de ahí la importancia de que todo aquel que  se vaya a someter una intervención de Cirugía Plástica y Estética, compruebe que quien le va a tratar es especialista en cirugía Plástica Estética y Reparadora y desconfíen de aquellos que se adjudican títulos bajo denominaciones ambiguas, amparados en  supuestas estancias o ‘fellows’ en algún centro especializado en el extranjero o en masters  o cursos. Puede consultar los especialistas en la página de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora ( SECPRE).

 

Doctor Javier Castro

Cirujano plástico, reparador y estético

> Licenciado en Medicina

por la Universidad de Navarra en el año 2000.

> Especialista en Cirugía Plástica, Estética

y Reparadora por la Clínica Universitaria

de Navarra vía MIR.

> Vocal de Docencia de la Sociedad Española de

Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE)

Miembro de la junta directiva de la SVNRA

(sociedad Vasco-navarra-riojana-aragonesa

de Cirugía Plástica, reparadora y estética.

Trabajó como Especialista en Cirugía Plástica en el Hospital Universitario La Paz entre los años 2007 al 2010,siendo miembro de la Unidad de reconstrucción mamaria inmediata y de la Unidad de reimplantes.

Desde el 2011 hasta la actualidad trabaja en elServicio de Cirugía Plástica del Complejo Hospitalario de Navarra con plaza por oposición.

Director de la Clínica Castro de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Ha sido profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid y colaborador docente en la Universidad Juan Carlos I y actualmente es profesor asociado de la Universidad de Navarra.

En Septiembre de 2015 organizó La jornada anual de Cirugía Estética de la SECPRE para residentes “ Actualización y puesta al día en Rinoplastia”

Premios y Becas:

> Premio de residentes de la Sociedad

Vasco- Navarra- Riojana- Aragonesa.

Zaragoza noviembre 2005.

> Beca Mentor al mejor curriculum de residentes.

Congreso de la Sociedad Española de Cirugía

Plástica, Estética y Reparadora. Valencia junio 2007.

> Premio Smith and Nephew a la mejor

comunicación en el congreso de la SECPRE,

Murcia 2011 por el trabajo titulado,

“Protocolo de tratamiento en las mediastinitis”

> Premio al mejor póster científico. XV Congreso

de la Federación Ibero Latinoamericana

de Cirugía Plástica y XXXIX Congreso

de la SECPRE. Sevilla 2004.

> Premio al mejor póster científico en

el Congreso de la Sociedad Española

de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

Pamplona 2006.

> Premio residentes de la Sociedad

Vasco-Navarra- Riojano- Aragonesa.

Pamplona 2006.

> Premio al mejor póster en el 92 Scientific

Assembly and Annual Meeting

of the Radiological Society of North

America noviembre 2006.